<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423</id><updated>2012-02-09T19:45:57.484+01:00</updated><category term='Relatos recién hechos'/><category term='Bendita rutina'/><category term='No me cuentes tu vida'/><category term='Mejor con un libro'/><category term='Ah el ammor'/><title type='text'>...</title><subtitle type='html'>"No es que escribir me produzca un gran placer, pero es mucho peor si no lo hago" - Paul Auster -.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>141</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-334205042680242257</id><published>2006-11-22T00:15:00.000+01:00</published><updated>2006-11-22T00:17:55.414+01:00</updated><title type='text'>Me he mudado</title><content type='html'>Más información en mi emilio: mopi7, algarroba, etcétera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-334205042680242257?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/334205042680242257/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=334205042680242257&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/334205042680242257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/334205042680242257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/11/me-he-mudado.html' title='Me he mudado'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-116154493129061071</id><published>2006-10-22T21:20:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T22:08:42.589+02:00</updated><title type='text'>Lecciones de Marina sobre el amor, volumen II</title><content type='html'>En los cuentos siempre hay una advertencia. Cuando el mago, o el hada, o quienquiera que sea que va a ayudar o a imponer una prueba al héroe, le explica cómo debe hacerlo, suele incluir un aviso. “No toques nada” o “no comas nada” o “no mires a los ojos de la estatua” o “no vuelvas la vista atrás”. Y siempre, no falla, el héroe cae en la trampa y hace caso omiso de las instrucciones. Luego, en general, aunque las cosas se embarullen por su culpa, encuentra la forma de salir airoso, que para eso es un cuento y termina bien. Hoy me pregunto: ¿por qué? La advertencia era sencilla. Era un compromiso. Decir una cosa y hacerla. Es por tu bien, no por putearte. Y los héroes siguen liándola, cogiendo comida o tocando las riquezas o mirando atrás como subnormales. Podrías haberlo hecho bien, podrías haber sido rico y feliz, podrías haber salido victorioso y no lo has hecho. &lt;br /&gt;Los cuentos son la realidad. Los humanos tocamos la plancha para ver si está caliente y pasamos los dedos por encima de los cuchillos para ver si están afilados. Nuestras madres nos dicen que nos abriguemos y no lo hacemos. Nuestras parejas nos dicen que no les mintamos y lo hacemos. Y luego, cuando nos quemamos, nos cortamos, nos resfriamos o nos dejan, nos quejamos.&lt;br /&gt;Así nos va.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-116154493129061071?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/116154493129061071/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=116154493129061071&amp;isPopup=true' title='12 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/116154493129061071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/116154493129061071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/10/lecciones-de-marina-sobre-el-amor.html' title='Lecciones de Marina sobre el amor, volumen II'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-116107535419057327</id><published>2006-10-17T10:41:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:49.698+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bendita rutina'/><title type='text'>Extraña mezcla</title><content type='html'>Creo que lo malo, no ya de escribir, que al fin y al cabo tampoco escribo tanto, sino de leer, es que una acaba adquiriendo una especie de deformación no profesional, por así decirlo. Se podría llamar "sentido de la historia" (me lo acabo de inventar). En mi caso, consiste en que tiendo a buscar que mi vida, o incluso las vidas de los demás, tengan una conexión, un orden. Las personas no son personas, sino personajes, y tienen sus motivaciones ocultas, sus caracteres arquetípicos y una especie de destino, fatal o no, que los lleva a un sitio que no tengo muy claro cuál es, pero existe.&lt;br /&gt;Así, miro mi vida y pienso que si fuera una novela no tendría ni pies ni cabeza. Como mucho, sería un mamotreto tipo John Irving, como "El Mundo según Garp": un libro que no tiene más remedio que gustarte pero cuyo argumento, al final, no podrías explicar con precisión. Una sucesión más o menos entretenida de peripecias vitales que no se sabe bien si llevan a alguna parte.&lt;br /&gt;Todo esto viene a que J. me dijo el otro día una frase que me gustó: "la extraña mezcla de circunstancias que es mi vida, y que no tengo más remedio que aceptar, porque no tengo otra". Yo a veces veo mi vida un poco absurda. Ni mala ni buena; absurda, sin más. Y la mayoría del tiempo no la acepto y me pongo a buscar frenéticamente el personaje que le falta o el cápitulo que le dará un poco de redondez al argumento.&lt;br /&gt;Hoy, sin embargo, he desayunado en la facultad un mollete y un café con leche. Mientras esperaba en la barra he suspirado profundamente. "Vaya suspiro, hija mía", me ha dicho el camarero mientras me servía la leche en el café. "Es que estoy contenta", me he apresurado a aclarar yo, "contenta de desayunar".&lt;br /&gt;Así que hoy sí que me gusta esta extraña mezcla de circunstancias que es mi vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-116107535419057327?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/116107535419057327/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=116107535419057327&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/116107535419057327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/116107535419057327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/10/extraa-mezcla.html' title='Extraña mezcla'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-116047075260252295</id><published>2006-10-10T10:55:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:49.610+02:00</updated><title type='text'>Escala de valores</title><content type='html'>Está la escritura, sí. Está que el arte, o su sucedáneo, no se censura. Está la sinceridad, los exorcismos vía literaria; está que mi verdad es mi verdad, y es mi decisión contarla o no hacerlo, y que los castillos de arena de los demás son, pues eso, sus castillos, y no es mi responsabilidad mantenerlos en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también está la gente que te importa, y cosas menos tangibles que las letras pero más reales que ese ente informe al que llamamos literatura. Están la tristeza, el dolor y el miedo, la culpa y la angustia, el perdón y la reconciliación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno los ordena de una manera. Para mí, sin duda, la escritura, o su sucedáneo, va después.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-116047075260252295?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/116047075260252295/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=116047075260252295&amp;isPopup=true' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/116047075260252295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/116047075260252295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/10/escala-de-valores.html' title='Escala de valores'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115998815422924492</id><published>2006-10-04T20:40:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:49.439+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='No me cuentes tu vida'/><title type='text'>Ingenioso diálogo estilo ingenioso filólogo</title><content type='html'>- ¿Es usted la bloguera que me llamó para concertar una cita?&lt;br /&gt;- La misma.&lt;br /&gt;- De acuerdo, pase y siéntese.&lt;br /&gt;- Gracias, doctor. Qué consulta más agradable tiene.&lt;br /&gt;- Dejémonos de cortesías y vamos al grano. ¿Qué síntomas tiene?&lt;br /&gt;- Veamos... no puedo bloguear.&lt;br /&gt;- Vaya, vaya... así que &lt;em&gt;no puede&lt;/em&gt;... Seamos francos: ¿no puede o no quiere?&lt;br /&gt;- Quiero, doctor, quiero, pero las circunstancias de la vida me lo imposibilitan.&lt;br /&gt;- ¿Qué circunstancias?&lt;br /&gt;- Pues... para empezar, no tengo línea de teléfono en casa.&lt;br /&gt;- Vaya por Dios... eso es grave. Pero quizás pueda usted encontrar una vía alternativa... un ciber o algo parecido.&lt;br /&gt;- Verá: el único ciber que hay cerca de mi casa es un locutorio diminuto donde no se puede postear.&lt;br /&gt;- ¿Por?&lt;br /&gt;- Primero: es muy pequeño; segundo: hay mucha gente siempre entrando, saliendo y gritando; tercero: los teclados son una porquería, están duros como piedras, y no es que yo sea una &lt;a href="http://yesacaragolfillo.blogspot.com"&gt;fetichista de los teclados&lt;/a&gt;, pero con esos, francamente, no se puede.&lt;br /&gt;- Pues estamos buenos.&lt;br /&gt;- Eso opino yo. Además, mi gatita está enferma, mi chico está lejos, tengo que fregar platos y, en general, estoy dentro de la pequeña crisis del comienzo de curso: adaptación y etc.&lt;br /&gt;- Entonces... &lt;br /&gt;- ¿Me dará la baja?&lt;br /&gt;- Bueno, es un caso un poco especial, quizás pueda hacerlo... pero no por mucho tiempo. Le firmaré una baja del territorio bloguero durante unos días, pero no más. En cuanto sus circunstancias cambien, debe usted retomar su labor. De lo contrario, perderá sus privilegios y dejará de percibir sus remuneraciones.&lt;br /&gt;- ¿Qué remuneraciones, doctor, si a mí por esto no me dan un duro?&lt;br /&gt;- Remuneraciones simbólicas, hija... comentarios, respeto ajeno, links...&lt;br /&gt;- Bah, tampoco pierdo mucho, entonces.&lt;br /&gt;- Usted sabrá. Yo con firmarle el papelito, cumplo.&lt;br /&gt;- De acuerdo, doctor, muchas gracias.&lt;br /&gt;- De nada, guapa, a mandar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115998815422924492?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115998815422924492/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115998815422924492&amp;isPopup=true' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115998815422924492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115998815422924492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/10/ingenioso-dilogo-estilo-ingenioso.html' title='Ingenioso diálogo estilo ingenioso filólogo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115931861161802735</id><published>2006-09-27T02:54:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:49.361+02:00</updated><title type='text'>Clementina</title><content type='html'>No puedo dormir, pensando en angustias existenciales como el amor, el tiempo y la distancia o por qué mi padre ya no me da las buenas noches. Con las lágrimas rodándome por las mejillas sin esfuerzo, como lágrimas de princesa de cuento, bajo al salón y me abrazo a la Clemen. Para ser más exactos, Clementina está hecha un ovillo en su sillón (sí, su sillón), y yo me enrosco a ella procurando no tocarla demasiado, para que no se agobie. Está un poco apagada, pero normalmente no es lo que se dice la gata más activa del mundo, así que no me preocupo. Durante al menos media hora las dos estamos así, juntas, yo acariciándole el lomo, ella cambiando de postura de vez en cuando para que le haga cosquillas por aquí o por allá. A ratos, simplemente, pongo mi mano sobre su cuerpo y la siento subir y bajar al ritmo de su respiración. Luego intento yo respirar al ritmo de sus ronroneos y, poco a poco, voy relajándome, como contagiándome de su paz.&lt;br /&gt;Me incorporo y me inclino sobre ella para darle el beso de buenas noches en la cabecita naranja, cuando de repente la veo. Es una gota rosada y redonda que reposa junto a mi gata, sobre la tela beige que cubre el sillón. Al principio creo que es malta (una sustancia que se les da a los gatos para que no vomiten el pelo), pero la toco, la huelo y me doy cuenta de que es sangre.&lt;br /&gt;De repente un miedo frío me sube por la espalda. Mi gatita sangra. La pregunta principal es ¿por dónde? Lo primero que pienso es en el culito: cáncer de colon, metástasis, muerte. Así soy yo, amigos: optimista. Le miro en el lugar donde el lomo pierde su digno nombre, pero no hay nada; ni rastro de sangre. Entonces descubro una herida en el lomo que sangra no copiosa pero sí notablemente. &lt;br /&gt;Aquí es donde me acojono. Pregunto a mi madre, la médico, que reposa tranquilamente en su cama. “Comprime”, me dice “haz un apósito con gasas y algodón y comprime”. Así que yo bajo e intento comprimir, pero la gata se queja, se revuelve, intenta arañarme sin mucho éxito (porque la Clemen no saca las uñas en la vida). En un descuido, sale por la ventana, baja las escaleras y se esconde en el coche del vecino. Hemos perdido a la paciente, señores. Vuelvo a casa y agarro lo único que motiva a Clementina por encima de todas las cosas: su comedero repleto de pienso para gatos gordos. Lo agito y acude una gata quejosa pero motivada, bamboleando su panza a ambos lados del cuerpo. Mientras come, puedo ver mejor la herida. No es muy grande, pero sangra. Subo a consultarle a san google: primeros auxilios en animales. Heridas: si sangran, comprimir y llevar a veterinario.&lt;br /&gt;Bajo de nuevo. Miss Mandarina se ha subido al sillón y vuelve a reposar, llenándolo todo de sangre. Entonces le hablo: “Clementina, ha llegado el momento de ser valientes. Duele, pero a veces hay que aguantarse el dolor. No siempre, pero a veces sí, y esta es una de esas veces. Y por eso ahora yo te voy a coger por el cuellecito para que no te muevas y te voy a poner esto en la herida”.&lt;br /&gt;Los animales están dramáticamente indefensos. Clementina no me entiende, y por eso le da pavor que yo le aplique el apósito en su herida. Sólo sabe que duele y que ella no quiere dolor, así que intenta zafarse. En este caso, yo le causo un dolor menor para evitar un mal mayor y, aun así, ella sufre. Si fuera humana, podría controlarse, abstraerse, distraerse, pero no puede. Aunque creo que me comprende un poco, porque cuando le acaricio el cuello mientras comprimo la herida y le musito palabras de apoyo, se deja hacer… gruñendo un poco, pero se deja. Se zafa al cabo de un rato, pero es suficiente como para cortar la hemorragia de momento. Mañana la llevaremos al veterinario, siempre y cuando siga sin sangrar cuando yo haya acabado este texto (si no va ahora derechita).&lt;br /&gt;Cuando he empezado a escribir sobre la Clemen quería contaros algo rollo literario-intimista: el miedo que me ha entrado de que a mi gatita, uno de los seres a los que más quiero en el mundo, le pasara algo. Quería decir que todos los malos rollos de mi cabeza se han desvanecido y me he concentrado en que la chiquitita no sufra.&lt;br /&gt;Pero no puedo acabar este post sin aclararos que, leyendo lo anterior, ¿cómo iba yo a comer, por Dios, animales? ¿Cómo iba a apoyar a una industria en la que a miles de animales se les inflige dolor, físico y moral, sin que nadie les dé unas palabritas de aliento, y sin más fin que el de servir a nuestros paladares, nuestros pies o nuestro abrigo? Los que tenemos la suerte de convivir con animales y podemos ver en ellos el dolor, la incomprensión y el miedo (un miedo que no puede ser elaborado, ni paliado, ni apartado… un miedo que es total, porque no cuenta con las herramientas que poseemos los hombres para alejarlo), deberíamos (de hecho, debemos) empatizar con el sufrimiento de los millones (MILLONES) de criaturas que pasan por eso durante TODOS los días de su vida sólo por no ser tan monos como nuestros gatos/perros/chinchillas/peces de colores.&lt;br /&gt;Nunca me ha gustado hablar de ese tema en este blog, pero una de mis consignas es la honestidad, y siendo honesta esta noche, lo que quería escribir era exactamente esto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115931861161802735?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115931861161802735/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115931861161802735&amp;isPopup=true' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115931861161802735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115931861161802735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/09/clementina.html' title='Clementina'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115912107046272155</id><published>2006-09-24T19:58:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:49.288+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bendita rutina'/><title type='text'>Lo pequeño es hermoso</title><content type='html'>Me levanto por la mañana y lo primero que veo es mi poster de “El Beso” de Klimt colocado en la puerta de mi habitación. Mientras me visto, mis ojos se posan en el capítulo siete de Rayuela, que he copiado en rotulador violeta y pegado junto al cabecero de la cama. “Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca…”. Dudo que se haya escrito jamás algo tan hermoso.&lt;br /&gt;Me miro en el espejo y pienso que quizás me corte el pelo estilo Amelie, porque la verdad, desde que vi esa película me siento muy identificada con ella. Ese buscar la magia en lo cotidiano, esa capacidad de hacer felices a los demás con las pequeñas cosas… definitivamente sí; esa soy yo. De hecho, creí que era la única a la que le encantaba tirar piedras al agua o meter la mano en las legumbres, pero no.&lt;br /&gt;Antes de salir, cojo un puñado de caramelos de fresa y los meto en la cartera. ¡Soy tan adorablemente ingenua! Mientras camino hacia la parada del autobús, pienso en cuánto me gustaría ser como Alicia en el País de las Maravillas y pasar el día de hoy al otro lado del espejo, donde seguro que no hay humo de coches, ni ruido de claxon, ni profesores coñazo. Me echo un cigarro esperando el bus y mirando las antenas de la televisión suspendidas sobre los edificios. Estos pequeños detalles son los que la mayoría de la gente pasa por alto, y sin embargo son los que realmente conforman la vida.&lt;br /&gt;Durante la clase me siento aturdida. Todo tiene tan poco sentido. Soy tan insignificante. No soy mujer ni soy niña, no estoy viva ni muerta, no soy ni de aquí ni de allá. Pero qué vacío existencial tan grande tengo a veces.&lt;br /&gt;Desayuno en la cafetería un café solo mientras fumo y ojeo “El principito”, que siempre llevo en mi mochila. Me encanta el capítulo del zorro. De hecho, siempre pienso en X cuando lo leo. Nosotros somos como el principito y el zorro: no nos enamoramos, sino que nos domesticamos. Ay, X… ¿por qué nuestro amor es imposible? ¿por qué, si tú y yo somos piel, y azúcar, y tu lengua horada la mía en profundidades místicas? Termino mi café y me acerco suspirando a la biblioteca.&lt;br /&gt;Paseo por entre los libros y acaricio reverencialmente a Cortázar, a Camus, a Neruda. Sólo entre libros me siento completamente yo. Me fascina la idea de que haya historias quietas entre sus páginas que vuelven a la vida cuando nosotros las abrimos. De hecho, desde que leí “El Mundo de Sofía” a veces pienso si no seré yo un personaje que ha ideado alguien de una realidad alternativa.&lt;br /&gt;Me acerco a uno de los ordenadores y aprovecho para dar un repaso a mis blogs favoritos. A ver qué se cuece por &lt;a href="hhtp://chicaconfaldaroja.blogspot.com"&gt;“Chica con falda roja”&lt;/a&gt; (uy, se me olvidaba que lo cerró hace unos meses). Bueno, pues veamos qué se cuenta &lt;a href="http://www.egoismo.com"&gt;Aracne&lt;/a&gt;. Leo a &lt;a href="http://yesacaragolfillo.blogspot.com"&gt;Golfo&lt;/a&gt; y le dejo un comentario. Me siento tan identificada con él, con sus miradas sobre la ciudad, con sus tejados… Un día de estos le agregaré al messenger, a ver si además es guapo.&lt;br /&gt;Vuelvo a casa con la sola mención de un pequeño incidente: se me han enganchado los cascabeles de la falda en la puerta del autobús y casi arranca llevándome a mí detrás. Almuerzo mientras leo “La insoportable levedad del ser” y luego me echo una siestecita cubierta con mi manta de cuadros. Ah, la melancolía de las tardes de otoño. Ah, las hojas secas. (Nota mental: otoño, posible idea para un poema).&lt;br /&gt;Por la noche, después de un largo día de emociones y sucesos, me siento un rato frente al ordenador. De repente he tenido una terrible intuición. No puede ser. Teceo blogger.com no exenta de pánico. Mientras inserto mi nombre de usuario y la contraseña, me doy cuenta de que no tengo escapatoria. Por fin veo el escritorio y se confirman mis peores temores.&lt;br /&gt;¡Oh, no!&lt;br /&gt;¡¡SOY UNA BLOGUERAAA!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115912107046272155?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115912107046272155/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115912107046272155&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115912107046272155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115912107046272155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/09/lo-pequeo-es-hermoso.html' title='Lo pequeño es hermoso'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115893636204672328</id><published>2006-09-22T16:44:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:49.216+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='No me cuentes tu vida'/><title type='text'>Benvinguda</title><content type='html'>Bueno, hagamos balance. Ha llegado el momento de la evaluación. Lo bueno, lo malo, lo regular. Dos días después de haber vuelto de Barcelona me parece que no haya estado nunca allí.&lt;br /&gt;Lo mejor.&lt;br /&gt;Que las cosas no cambien cuando te vas o, al menos, no tanto como para dar miedo. La Vila sigue razonablemente igual, las voces que anuncian las paradas del metro son idénticas, ni siquiera el horario de primero de Periodismo ha cambiado demasiado.&lt;br /&gt;Pensé que sólo volvería a Barcelona con alguien que me quisiera para acompañarme. Pensaba que sería una especie de Gran Trauma, una nueva constatación de Mi Debilidad y Mis Miedos. Sin embargo, mientras compro un botellín de agua en la Plaça Civica de la Autónoma y me dispongo a coger el ferrocarril de vuelta a la ciudad, me digo que no es para tanto. Estabas lejos, Marina. Lejos y sola. Aguantaste bien, lo hiciste muy bien. Te volviste porque no era tu sitio, porque a ti no te gusta esto, con tanto metro, tantos Starbucks y tanto catalán dando por saco con la normalización lingüística. Porque a ti te gusta tu ciudad pequeñita con sus tapas, sus guiris, su Albayzín y su castellano andaluz y monolingüe. &lt;br /&gt;Y &lt;a href="http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/thas-de-riure-ms-fort.html"&gt;Mariana&lt;/a&gt;, que sigue igual, y que es como una gran bocanada de algo muy fresco y muy limpio. Que mereció ella solita todo el tiempo que viví en la Vila.&lt;br /&gt;Rocío, y Joana, y Jose, y pasear por el Raval comprando a deshoras en las tiendas de los pakis. Porque esa es una Barcelona nueva. Yo pensé que haría una especie de viaje conmemorativo, que visitaría los lugares a los que iba cuando vivía allí. Sin embargo, la vida sigue, y esta visita a Barcelona no ha sido sólo el recuerdo, sino la continuación. He estado allí y he construido nuevas vistas, nuevos recorridos. He seguido adelante. Y mi historia con la ciudad no se para donde la dejé, en la confusión, en el miedo, en la derrota. Mi historia sigue en la Barcelona de las bicis, los locutorios y los pisos de estudiante, en la Barcelona del viajero, en esa confortable certeza de que estás aquí pero puedes irte cuando quieras, y también volver cuando quieras.&lt;br /&gt;Lo peor.&lt;br /&gt;No hay peor. A veces quiero construir una vida que tenga significado en sí misma, comienzo y fin como los capítulo de una buena novela. Que cierre sus círculos, que acabe sus tramas, que tenga cosas buenas y malas que se compensen las unas a las otras. Luego descubro que a veces no hay peor, que a veces no hay final. Que no voy a decir que todo lo que pasó allí está ya resuelto, superado, archivado. Tampoco que no lo está. Tampoco que piense volver una vez cada equis tiempo para mantener una relación con la ciudad, seguir descubriéndola y blablabla. Simplemente: lo que pasó, pasó. La cuestión no es cuándo vaya a volver: la cuestión es que ahora sé que puedo hacerlo siempre que quiera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115893636204672328?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115893636204672328/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115893636204672328&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115893636204672328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115893636204672328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/09/benvinguda.html' title='Benvinguda'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115818375366212466</id><published>2006-09-13T23:40:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:49.117+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bendita rutina'/><title type='text'>La informática no está bien inventada</title><content type='html'>Hace unos días escribí esto en mi diario:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Debería haber redadas de recuerdos. Una vez cada, digamos, dos años, la policía debería entrar en nuestras casas rollo SS alemanas y destruir todo lo que oliera a memoria ñoña. En lugar de eso, acumulamos y acumulamos fotos, diarios, cartas, objetos, papeles que nos atan a una vida que no vamos a volver a tener.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, mi disco duro externo se jodió y todas mis fotos se fueron con él. Todas. Imaginaos: cada vez que he sacado mi Olympus del bolso, he enfocado algo que creía que merecía la pena recordar y he disparado, ahora no sirve para nada. Es como si no lo hubiera hecho nunca.&lt;br /&gt;Son curiosas las fotos, ¿no? En sí mismas, son fascinantes: un instante, un solo instante, invariable para toda la eternidad. Te asomas a una y ves a las personas que aparecen tan indudablemente vivas, tan viviendo únicamente ese momento, mientras fuera de ella envejecen y se entristecen a tiempo real. Por otra parte, es curioso el mero hecho de hacerlas. Tú vives tu vida, pero no como algo seguido y espontáneo, sino haciendo oportunas paradas para darle al botón del aparato. Entonces hacer fotos se convierte en parte de la vida, y no es simplemente que saques la cámara e inmortalices algo, sino que tu vida cambia porque has sacado la cámara, y ese acto es en sí un gesto. No sé si me explico.&lt;br /&gt;Últimamente mis relaciones con los objetos no van muy bien. Llamadme mística, pero creo que cuando algo se rompe a nuestro alrededor está reflejando algo que tenemos roto por dentro. Mi gato arrancó de cuajo la “p” de mi ordenador, y ahora tengo que pulsar esa especie de botón de goma que las teclas tienen debajo. Luego J. tiró un vaso de agua sobre el teclado y fastidió las direcciones, ya sabéis: las cuatro flechitas (ahora J. llama a mi ordenador “bala perdida”, porque no tiene dirección). Por último, intenté secar las teclas con un secador y derretí una, que se desprendió del soporte retorciéndose suavemente hasta quedar inservible. Yo creo que mi teclado se rebela porque no he escrito NADA este verano. Parece que me está diciendo: “Marina, o espabilas o te vas a quedar sin letras que pulsar”. &lt;br /&gt;En cuanto a lo de las fotos borradas… bueno, ayer le di el disco duro a mi vecino el informático y estoy rezando a veteasaberquién para que consiga rescatarlas. Visualizo ese momento en que llama a la puerta y me entrega un disco duro inservible y un CD con todos mis recuerdos intactos. Realmente, no quiero empezar de cero. Lo que dije arriba es mentira: no quiero que nadie se lleve mis recuerdos, de verdad, no quiero. No hay que vivir en el pasado, pero es hermoso tener un mullido colchón de momentos felices en el que poder recostarse. Quiero mis recuerdos: mi aburrida acumulación de señales que me permiten ubicarme en la vida. La carta que escribí a los 15 años para abrir cuando tenga 25, y la que escribí a los 20 para cuando cumpla 30 (si os preguntáis si pienso seguir haciéndolo durante todas las décadas de mi vida, la respuesta es “sí”).&lt;br /&gt;A J. se le dan mejor que a mí los finales redondos y las metáforas bonitas. Ahora mismo, sólo se me ocurre que quizás me mude de marinainthemiddle para reaparecer en algún sitio secreto.&lt;br /&gt;Me paso la vida barajando nombres, direcciones, seudónimos, firmas y títulos, y no soy capaz de admitir que yo misma es siempre lo que va a haber debajo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115818375366212466?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115818375366212466/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115818375366212466&amp;isPopup=true' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115818375366212466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115818375366212466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/09/la-informtica-no-est-bien-inventada.html' title='La informática no está bien inventada'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115774232413962273</id><published>2006-09-08T21:04:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:49.043+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos recién hechos'/><title type='text'>La Cena</title><content type='html'>Como no tenía una colección de mariposas para enseñar las invitaba a mi casa a cenar, pero el día que llegó ella sólo tenía para ofrecerle un sobre de sopa. Años más tarde, cuando volvió de acostar a los niños le pregunté por qué eligió quedarse conmigo pese a la triste escasez de mi pobre cena. Contestó con la inmediatez de la lección sabida: “Me diste algo que se podía conservar mucho tiempo”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115774232413962273?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115774232413962273/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115774232413962273&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115774232413962273'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115774232413962273'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/09/la-cena.html' title='La Cena'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115669516267204629</id><published>2006-08-27T18:12:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.957+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos recién hechos'/><title type='text'>Átame</title><content type='html'>- Deja que te ate – susurró Amalia al oído de Carlos, mientras le mordisqueaba la nariz y los labios.&lt;br /&gt; - ¿Ahora? &lt;br /&gt; - Sí, ahora, ¿porqué no?&lt;br /&gt; Carlos se encogió de hombros y Amalia se incorporó hasta quedar sentada sobre él, a horcajadas.&lt;br /&gt; - Aún falta para que lleguen tus padres, ¿no?&lt;br /&gt; - Sí – afirmó Carlos mirando el reloj -, no son ni las once… hasta la una o así no hay que preocuparse.&lt;br /&gt; - Entonces deja que te ate – ella se inclinó sobre él y le acarició el pecho desnudo, ronroneando suavemente.&lt;br /&gt; - Está bien – aceptó él, escurriéndose de debajo del cuerpo de ella y caminando hacia el armario. No es que le volvieran loco aquellos jueguecitos; él era más de sexo clásico, normal, sin fantasías extrañas. Solía decir que el cuerpo humano le fascinaba lo suficiente como para no necesitar juguetes. Pero sabía que a Amalia le gustaba experimentar de vez en cuando con aquel tipo de cosas: atarse, usar objetos, ver películas… &lt;br /&gt; Seleccionó tres corbatas oscuras. Tampoco era cuestión de jugar al sado con su corbata del Pato Donald. Tumbada en la cama, Amalia le miraba con una media sonrisa. “Parece que estemos rodando una porno”, pensó Carlos al verla ahí, echada y desnuda, chupándose distraídamente un dedo.&lt;br /&gt; - Toma – le alargó las corbatas. Ella se levantó y él se tumbó en la cama, divertido, extendiendo los brazos como un Cristo. &lt;br /&gt; - ¡Bien! – Amalia aplaudió entusiasmada, como una niña -. Verás, verás qué bien lo vamos a pasar…&lt;br /&gt; Carlos la miró mientras ella hacia el primer nudo, el de su mano derecha. El cabecero era liso, así que ella le ató a la barra del somier, por debajo del colchón. Era complicado hacer buenos nudos con las corbatas, pero después de un par de intentos el brazo de él quedó firmemente sujeto, incluso algo apretado.&lt;br /&gt; - Me hace un poco de daño – se quejó.&lt;br /&gt; - ¿Qué gracia tiene si no? – ella continuó impasible con la mano izquierda.&lt;br /&gt;Carlos tenía que reconocer que, aunque la posición era un poco incómoda, estaba empezando a excitarse. Sobre todo le gustaba ver a Amalia inclinada sobre él, con los pechos penduleando suavemente y el pelo tapándole la cara, mordiéndose concentrada un labio y entrecerrando los ojos.&lt;br /&gt; - Bien, bien – murmuró ella satisfecha una vez que hubo terminado con la izquierda -. Y ahora, amigo mío, mírame por última vez porque no me vas ver más – y Amalia ajustó con fuerza la tercera corbata alrededor de los ojos de Carlos.&lt;br /&gt; - ¿Y ahora qué? – preguntó él, insinuante. Tenía que admitir que estaba muy excitado.&lt;br /&gt; - Pues ahora… No sé, ya veremos – Amalia sonrió y le besó largamente en los labios. Luego le acarició el pecho desnudo, le mordisqueó los pezones, bajó hacia el pene, que empezaba a endurecerse.&lt;br /&gt; - Eres muy, pero que muy mala – murmuró Carlos, entreabriendo los labios.&lt;br /&gt; - ¿Te imaginas que…? – Amalia dejó la frase a medias y Carlos sonrió, pensando en vete a saber qué fantasía retorcida.&lt;br /&gt; - ¿Qué?&lt;br /&gt; - ¿Te imaginas que ahora te dejo aquí atado y me voy? ¿Y que luego vuelven tus padres y te encuentran así?&lt;br /&gt; Amalia soltó una inocente carcajada. Carlos rió y la buscó con la boca. Ella había parado por un momento de tocarle.&lt;br /&gt; - Sería muy divertido – prosiguió ella -. Sería muy, muy divertido.&lt;br /&gt; - No te volvería a hablar – afirmó él, aún sonriendo.&lt;br /&gt; - Ya, ya, pero piensa que a lo mejor yo no tendría interés en volver a hablarte. Sería La Venganza – él pudo percibir las mayúsculas en el tono de ella -. Imagínatelo. Tú piensas que todo aquel asunto de los cuernos ya está olvidado y perdonado, y de repente ¡plas! Tu chica te deja atado y amordazado en la casa de tus padres.&lt;br /&gt; Carlos intentó rodearla con las piernas. Empezaba a alarmarse un poco. Amalia se libró de sus piernas y se levantó de la cama.&lt;br /&gt; - ¡Sería genial! – parecía entusiasmada, como si estuviera planeando un viaje o una fiesta -. En serio, piénsalo. Qué putada.&lt;br /&gt; - Tú no serías capaz de hacerme eso. Vamos, ven aquí – Carlos empezó a tironear nerviosamente de las correas de los brazos -. Ven, Amalia, quiero sentirte. Quiero hacer el amor contigo.&lt;br /&gt; - Venga ya… no me vengas ahora con esas – él no podía verle la cara, pero su voz se había vuelto de repente seria, silbante -. Oh, qué gran plan sería. Espera, voy a beber agua.&lt;br /&gt; La oyó levantarse y caminar hacia el baño. Desde allí escuchó su voz, con el eco de las paredes cubiertas de azulejos.&lt;br /&gt; - Sería un gran plan, ¿verdad? Meses fingiendo para llegar por fin a esta situación, a estar aquí en casa de tus padres y tenerte a mi merced, para luego dejarte tirado y vengarme de ti – Carlos oyó el grifo abrirse y a ella beber -. Sería muy cruel por mi parte, pero muy inteligente, ¿no crees?&lt;br /&gt; - Amalia, no tiene gracia. Ven aquí.&lt;br /&gt; - ¡Venga, Carlos, claro que tiene gracia! – de repente su voz volvía a ser alegre, cantarina casi -. Tiene un montón de gracia.&lt;br /&gt; Volvió a entrar en la habitación y se acercó a la cama. Besó a Carlos en los labios y le manoseó el pene, ya completamente flácido.&lt;br /&gt; - Vaya, ¿te he cortado el rollo? – preguntó, preocupada -. Lo siento, cariño, venga, anímate… no es para tanto. Te encontrarán y os reiréis juntos de esto. Tus padres son majos.&lt;br /&gt; Amalia empezó a reírse a carcajadas.&lt;br /&gt; - Estoy… estoy imaginándome la cara que pondrían – apenas podía hablar de la risa -. ¡Casi me gustaría quedarme para verlo!&lt;br /&gt; Carlos empezó a reír también, histéricamente. Había notado que el nudo de la mano derecha estaba un poco flojo. Si le seguía la corriente, tal vez podría desatarse.&lt;br /&gt; - ¡Joder, a mi madre le daría un infarto! – exclamó. Amalia soltó una carcajada. Se retorcía de la risa, sentada al borde de la cama -. Imagínate, ¡su hijo favorito atado en la cama como un salido! – más carcajadas.&lt;br /&gt; De pronto, Amalia dejó de reírse.&lt;br /&gt; - Creo que voy a asegurar los nudos – dijo, y se inclinó sobre el brazo izquierdo de Carlos, mientras él luchaba frenéticamente por desatar el derecho. “Que no se dé cuenta, por favor, que no se dé cuenta”, sublicaba mentalmente. Por fin, la corbata cedió y liberó el brazo.&lt;br /&gt; - ¡Ya está, ya está, soy libre! – gritó -. ¡Quita de encima, chiflada! – empujó a Amalia de la cama y se arrancó la venda de los ojos, e inmediatamente empezó a desatar su brazo derecho.&lt;br /&gt; - Pero Carlos – Amalia estaba ahora de pie, al borde de la cama, mirándole con los ojos asombrados y redondos -. Si era una broma. ¿Te lo has creído en serio?&lt;br /&gt; - Joder, no sé – Carlos miró la expresión compungida de ella y dudó un poco -. Pues es que no sé, es que hablabas como una jodida loca, Amalia.&lt;br /&gt; - Cariño… - su voz era infinitamente dulce, y se inclinó sobre él, abrazándole. Él dejó de manipular el nudo por un momento y la estrechó un poco -. Mi amor, yo nunca te haría eso. ¿Cómo iba a hacer algo así? Sería una putada enorme. Amor mío, yo te quiero.&lt;br /&gt; Carlos suspiró. Pues claro, era idiota. No sería capaz de hacerle una putada así de grande.&lt;br /&gt; - Oh, Carlos, lo siento, siento haberte asustado – ella no paraba de besarle la nariz, los ojos, la boca -. Pensaba jugar un poco más, vestirme incluso, pero luego iba a parar la broma.&lt;br /&gt; - Yo sí qué lo siento, mi niña… es que actúas muy bien – Carlos sonrió y la abrazó -. Venga, vamos a olvidarnos del tema.&lt;br /&gt; - Vale… pero voy a atarte otra vez, que de verdad me apetece, me excita un montón.&lt;br /&gt; Carlos la miró fijamente. Sus ojos eran dos espejos de sinceridad. Ella le besó y empezó a tocarle. Oh, Dios, era increíble la facilidad que tenía aquella chica para ponerle cachondo. Extendió el brazo derecho y se dejó atar de nuevo.&lt;br /&gt; Amalia le miró, le besó, sonrió.&lt;br /&gt; - Joder, no pensé que fuera tan fácil convencerte otra vez… Ahora ya sé que tengo que apretar bien el nudo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115669516267204629?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115669516267204629/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115669516267204629&amp;isPopup=true' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115669516267204629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115669516267204629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/08/tame.html' title='Átame'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115559127332600037</id><published>2006-08-14T23:30:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.880+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mejor con un libro'/><title type='text'>Admirado Paul Auster</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Así que ha elegido el camino de la pureza. Y ésta, en literatura, ¿con qué tiene que ver? ¿Con el lenguaje?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto. Mi lucha, mi ambición es la claridad, la limpieza; mi sueño es escribir un libro tan transparente que el lector sienta que el médium entre él y la historia no son ni siquiera las palabras, que se sienta dentro de ellas, metido en algo invisible. Al tiempo, el proceso de la escritura tiene que ver con la música, el sonido, el ritmo; relacionar un párrafo con otros, para que la gente no lea sólo con la mente, sino también con el cuerpo. Los lectores muy sensibles captan esa música. Yo no sé en qué parte del proceso surge eso, pero sé cuándo lo hago bien y cuándo lo hago mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                   &lt;em&gt;EPS, 23 de julio de 2006&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115559127332600037?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115559127332600037/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115559127332600037&amp;isPopup=true' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115559127332600037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115559127332600037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/08/admirado-paul-auster.html' title='Admirado Paul Auster'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115552782152874846</id><published>2006-08-14T05:51:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.759+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ah el ammor'/><title type='text'>Deshaucio</title><content type='html'>Cada vez que me mudo me extraña de nuevo la sensación del deshaucio. Me refiero a la conciencia de que ya no puedes vivir en esa casa. Las habitaciones que antes habitaste, los pasillos que recorrías, las duchas en que te lavabas o el frigorífico donde guardabas la comida ya no son tuyos. Durante un tiempo no serán de nadie y luego pasarán a otros. Estás en la calle, tan cerca, separada por unos pocos metros de aire y paredes de hormigón, y lo que antes era tan cotidiano (llegar de la facultad, abrir la puerta, colgar el abrigo) ya no va a volver a suceder. No allí, al menos.&lt;br /&gt;Escribo esto porque no puedo creerme que haya perdido el derecho a recorrer tus pasillos, a tumbarme en tus sillones, a lavarme en tus grifos. A habitar en ti. Porque, igual que todas las casas en las que he vivido, tú vas a estar tan cerca y, sin embargo, tan lejos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115552782152874846?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115552782152874846/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115552782152874846&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115552782152874846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115552782152874846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/08/deshaucio.html' title='Deshaucio'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115463797385206938</id><published>2006-08-03T16:59:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.672+02:00</updated><title type='text'>It could be you</title><content type='html'>- ¿Qué te parece? - me dijo él, ilusionado, después de bajar del coche y caminar un rato por las calles del pueblo.&lt;br /&gt;- Maravilloso - contesté yo, entrelazando entusiasmada mi mano con la suya -. No podrías haber encontrado un sitio mejor.&lt;br /&gt;- Sí, ¿verdad? - sonrió y me arrastró un poco más allá, en dirección a la plaza -. Fíjate en estas calles. En estas casas.&lt;br /&gt;Realmente, era difícil encontrar un lugar así. Debía de haberle costado horas de husmear en internet, de preguntar a sus amigos de la asociación de viajeros, de mirar fotografías.&lt;br /&gt;Aquel lugar era absoluta, rematada, indiscutiblemente soso. No había un ápice de atractivo en sus calles o en sus casas. La forma de construcción era monótona, el enlosetado de lo más vulgar, ni una sola de las especies de plantas que adornaban los balcones habría llamado la atención.&lt;br /&gt;- La iglesia es de construcción reciente, pero no moderna - apuntó él -. Estaba muy vieja y la reconstruyeron, pero no hay nada destacable en su arquitectura: lo suficientemente moderna como para no tener interés histórico, pero no tanto como para ser vanguardista.&lt;br /&gt;- Vaya - estaba realmente admirada -. ¿Y la gastronomía?&lt;br /&gt;- Nada del otro mundo - afirmó él -. El clima no es bueno para los embutidos, la contaminación y la pesca han esquilmado el río y la calidad del suelo no da buenos productos de huerta. Cualquier cosa de aquí la podrías comer en la ciudad.&lt;br /&gt;- Te quiero - no pude evitar decirle mientras le plantaba un beso en plena cara y volvíamos al coche para coger nuestras maletas.&lt;br /&gt;Caminamos por aquellas calles en absoluto pintorescas, absorbiendo con todas nuestras fuerzas la total falta de interés turístico, la ausencia de cualquier cosa que pudiera hacer memorable nuestra visita. Sabíamos que teníamos que aprovechar. El turismo de soledad cada vez se estaba poniendo más de moda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115463797385206938?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115463797385206938/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115463797385206938&amp;isPopup=true' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115463797385206938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115463797385206938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/08/it-could-be-you.html' title='It could be you'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115395187228973042</id><published>2006-07-27T00:03:00.001+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.586+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='No me cuentes tu vida'/><title type='text'>Trapos sucios</title><content type='html'>Una de las cosas que te hace darte cuenta de que la vida, de hecho, pasa, es que cada cierto tiempo miras atrás y te avergüenzas un poco de lo que hacías o decías en el pasado. Esto pasa con mucha frecuencia cuando tienes, digamos, trece, catorce o quince años, y cada año te crees que has llegado definitivamente a la adultez y que el año anterior eras una cría vergonzosa. Yo pensaba que uno de los síntomas de estar, por fin, madurando, sería que dejaría de avergonzarme constantemente de las cosas que hago o digo. Sin embargo, he encontrado una lista de diez cosas que, a día de hoy, YA me avergüenzan. En un alarde de desmitificación de esa criatura sensible e ilustrada que creéis que soy, voy a escribirla a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. La melodía de mi móvil es Shakira cantando Hips don’t lie. Además, me he pasado un día entero meditando si bajarme el tono en real o en polifónico.&lt;br /&gt;2. En algún rincón de mi mente, quiero ser como Shakira.&lt;br /&gt;3. En algún otro rincón de mi mente, quiero ser Jennifer Aniston (obsérvese la ausencia del &lt;em&gt;cómo&lt;/em&gt; en esta frase).&lt;br /&gt;4. Mi móvil tiene una foto de mi gata como fondo de pantalla. En las dos pantallas.&lt;br /&gt;5. He pasado grandes momentos en compañía de novoyadecirquién (no se trata de ir avergonzando también a mis allegados) viendo &lt;em&gt;Menuda noche&lt;/em&gt; y riéndome de los niños (insisto: &lt;em&gt;niños&lt;/em&gt;) que salen.&lt;br /&gt;6. Creo que las películas que más veces he visto en mi vida son &lt;em&gt;Sister Act 2&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Dirty Dancing&lt;/em&gt;. En otro rincón de mi mente, estoy convencida de que son obras maestras del séptimo arte.&lt;br /&gt;7. Ayer fui a ver &lt;em&gt;Cars&lt;/em&gt; y lloré. Mucho.&lt;br /&gt;8. Duermo con mi oso. Es más, ahora que en mi habitación da toda la solana matutina y que la gata del vecino se mete subrepticiamente en mi cuarto por las noches, duermo &lt;em&gt;con mi madre&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;9. He estado enganchada a tres ediciones de operación triunfo. TRES.&lt;br /&gt;10. Escribo en un foro sobre gatos. A diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Y vale, sí, este tipo de post es una especie de versión bloguera de la programación de la tele en verano. No esperéis mucho más durante estos meses)&lt;br /&gt;(También quería que os riérais un poco ;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115395187228973042?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115395187228973042/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115395187228973042&amp;isPopup=true' title='13 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115395187228973042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115395187228973042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/07/trapos-sucios_27.html' title='Trapos sucios'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115368898475506457</id><published>2006-07-23T22:13:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.421+02:00</updated><title type='text'>Lecciones de Marina sobre el amor. Vol 1</title><content type='html'>Gerva me contó una vez que su padre siempre decía que el amor es como una copa. Una vez que se rompe, puedes intentar arreglarla, pero nunca es lo mismo.&lt;br /&gt;No sé si la vida se deja reducir a metáforas tan simplistas, pero sí es cierto que una vez que haces daño a alguien, nunca es lo mismo. Luego intentas arreglarlo y es como cuando tratas de salir de las arenas movedizas; cada vez te hundes más y más, y esta metáfora sí que no es buena, porque es más que hundirse: es como clavarse pinchos, intentar desenredarse de una zarza, donde cada movimiento produce más daño, y más sangre.&lt;br /&gt;Por eso, aunque te consideres más o menos una buena persona, hay veces que tienes que aceptar que has hecho daño. Hay veces en que lo mejor es apartarse y dejar que sea la vida, y no tú, quien cure las heridas. No puedes pretender edificar sobre cimientos podridos. Tampoco puedes querer volver a vivir en una casa que abandonaste. &lt;br /&gt;No puedes pretender salvar a quien tú misma has hundido.&lt;br /&gt;He dicho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115368898475506457?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115368898475506457/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115368898475506457&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115368898475506457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115368898475506457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/07/lecciones-de-marina-sobre-el-amor-vol.html' title='Lecciones de Marina sobre el amor. Vol 1'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115280536957148368</id><published>2006-07-13T17:18:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.306+02:00</updated><title type='text'>Rompiendo el hielo</title><content type='html'>Vas instalándote en las vacaciones como quien se instala en una casa nueva. Al fin y al cabo, llevas mes y medio paseando tu cuerpecito de biblioteca en biblioteca, arrastrándolo bajo el calor de la tarde en Granada y metiéndole a presión conocimientos más o menos útiles. Eso de encontrarte de repente sin nada que hacer, ociosísima y tumbadísima en casa, con la playa a dos pasos y empalmando una siesta con otra te resulta, cuando menos, raro. Pero te acomodas, porque es fácil acomodarse a esto, no es como si te meten en un campo de concentración o te ponen a trabajar en la mina, pongamos por caso. Es fácil acostumbrarse al playeo matutino con la Albina, vuelta y vuelta al sol como los espetos; a los desayunos con tranquilidad y DVD de Friends en versión original; a las noches viendo cortos en la terraza del Larios y tomando tapas en el Beato. Pasa tan rápido el tiempo aquí en Málaga... cada verano se empalma con el anterior en una sucesión de tiempo ininterrumpido y no te das cuenta de que entre uno y otro hay un curso entero, y de un año para otro la gente termina las carreras, corta con sus novios/as, se opera las tetas o se va de casa. Y tú ahí, intentando hacer tu vida como quien hace un tapiz.&lt;br /&gt;Es raro volver a casa, siempre es raro. Hasta la gata lo nota, la pobre, recluida por voluntad propia en mi cuarto y bufándole al perro cada vez que osa acercarse por sus dominios. Mi familia me ha dijado sola y se han pirado, cada uno a un sitio, porque en esta casa siempre fuimos todos un poco a nuestra bola. Yo abro la nevera y echo de menos mi comida, mi té de vainilla, mi bolognesa vegetal, y hago una compra a mi estilo pero no es lo mismo. Marina, eres una nostálgica de mierda y una nostálgica absurda, porque llevas un mes repitiendo que quieres Málaga y quieres verano y quieres casita, y ahora estás aquí dando vueltas en una casa vacía y extrañando las comidas para gorda de Ana, los desnudos intempestivos de Mariano y hasta los platos sucios de Josy. Extrañando las bajadas a media mañana del Albaicín, con los ojos hinchados de haber dormido poco y la conciencia tan intranquila como la entrepierna. &lt;br /&gt;A lo mejor es así como yo hago las cosas. J. dice que a él le gustan las despedidas "a la francesa", que cuando algo acaba asume que ya se ha acabado y pasa a lo siguiente. Muy bonito, muy vitalista, muy progre. Servidora, si no dramatiza un poco, revienta. Si no hace unos pocos de aspavientos cada vez que empieza un verano, acaba un curso, empieza el año, llegan las navidades, se cambia de casa y etc etc etc, Marina se muere. Como dijo Santi el otro día, "Marina es muy de &lt;em&gt;Querido diario&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Este va a ser mi tercer verano bloguero. Es raro bloguear en verano, asistir a las crisis existenciales de todos los blogueros que se quedan en casa muriéndose de calor y de aburrimiento e intentar sacar algo de creatividad de tu cabecita derretida. Todos los veranos me propongo escribir más, y casi nunca lo hago. Como mucho, me mantengo.&lt;br /&gt;No encuentro la forma de terminar el post, y me noto un poco oxidada después de tanto tiempo sin escribir. Simplemente, quería contaros cómo me va y poner fin al parón de exámenes, que estaba empezando a atraparme con el típico círculo vicioso de "como no tengo ganas de escribir, no escribo, y como no escribo, no tengo ganas de escribir". Este post sólo intenta romper el hielo para poder empezar otra vez con más fuerza.&lt;br /&gt;A veces, la mejor manera de terminar es poner un punto. Y ya está. Punto. Ahí lo tenéis. Punto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115280536957148368?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115280536957148368/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115280536957148368&amp;isPopup=true' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115280536957148368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115280536957148368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/07/rompiendo-el-hielo.html' title='Rompiendo el hielo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115100647913118045</id><published>2006-06-22T22:00:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.228+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ah el ammor'/><title type='text'>Siete</title><content type='html'>Hace calor, el aire está espeso e inmóvil y yo, que quiero esperar a que refresque un poco antes de ponerme a repasar para mañana, me digo que si te llamo, que total, ya hemos hablado esta mañana, y a lo mejor me pongo pesada, pero ¿y si te llamo? Así que me acerco al teléfono, voy marcando las cifras y me hago creer que aún me lo estoy pensando mientras termino de pulsar los dígitos. Luego los pitidos, y yo anticipando tu voz, y luego la mía, “pues nada, que he vuelto de la biblioteca y no hay nadie en casa, no sabía qué hacer, quería desearte suerte, y darte ánimos, que debes de estar hecho polvo de tanta fórmula y tanta historia, y bueno, decirte que hace calor, y que a veces pienso qué hago yo aquí, suspendida sobre una ciudad ajena en esta terraza enorme, y que ahora voy a ducharme y a repasar, y que mientras menos te veo, más ganas me entran de escribir…”. Van dejándose caer los pitidos, uno tras otro, y recuerdo que cuando yo era pequeña mi madre me dijo que debía esperar siete tonos antes de colgar, y siempre me he ceñido a esa regla, porque después de siete tonos, si alguien lo quiere coger, lo coge, y si no es tontería seguir insistiendo. “…y eso, pues nada, que no sabía qué hacer, que estoy contando bicicletas asomada al balcón, y como tengo las llamadas nacionales gratis, he pensado en llamarte, y que ahora seguramente bajaré a comprarme una leche merengada, y eso, que estoy bien, aburrida de estudiar y del calor, pero bien…” y termino de contarte eso mientras suenan los últimos pitidos, seis, siete, y luego cuelgo, y ya está.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115100647913118045?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115100647913118045/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115100647913118045&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115100647913118045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115100647913118045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/06/siete.html' title='Siete'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115092868755372681</id><published>2006-06-22T00:00:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.152+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mejor con un libro'/><title type='text'>Yonqui literaria</title><content type='html'>Una vez cada cierto tiempo, a veces con eones de diferencia, se encuentra un autor que nos encanta. De pronto te parece mentira que hayas pasado X años de tu vida sin disfrutar algo tan bueno y te bebes hasta el último libro suyo que puedas conseguir. A mí no me pasa mucho; encuentro cosas que me gustan, claro, pero esa fruición absoluta, esas ganas de devorar, cada vez me atacan menos. Será la edad.&lt;br /&gt;Sin embargo, hace unos días se me ocurrió sacar de la biblioteca un libro de relatos de Roald Dahl. Había leído &lt;em&gt;Matilda&lt;/em&gt;, claro, y &lt;em&gt;Charlie y la Fábrica de Chocolate&lt;/em&gt;, y &lt;em&gt;Charlie y el Gran Ascensor de Cristal&lt;/em&gt;, y obviamente pensaba que era de la mejor literatura infantil que se ha hecho nunca (por Dios, una fábrica enorme de chocolate, el el Libro Supremo Infantil, sin duda). Son libros auténticamente bien hechos, desde la honradez, desde la ternura, sin asomo de paternalismo, con un deje de crueldad y con muchísimo amor hacia (algunos de) sus personajes.&lt;br /&gt;Bueno, pues el otro día agarré el libro ("Historias extraordinarias") y me dije "hala, Marina, vamos a leernos un relatito para olvidarnos de los exámenes y luego seguimos estudiando" (yo es que de mí misma hablo en plural mayestático). Dos horas después, pasaba la página doscientos veinte del libro y lo cerraba, completamente exhausta. La tarde de estudio, perdida absolutamente, y yo hiperexcitada y con hambre de más.&lt;br /&gt;Desde entonces me he leído a razón de libro por tarde otros dos libros y medio del amigo Dahl. Ese tío es un puto genio. La bibliotecaria me ve sacar todas sus obras como una desquiciada y sacude la cabeza, comprensiva. Marina leyendo en el autobús, ignorando a sus amigos para sentarse a leer sola en la cafetería de la facultad, ignorando a sus compañeras de piso para leer mientras come... Vaya, como cuando leía de pequeña y era enana y repelente y pedante y absolutamente feliz.&lt;br /&gt;No se me da bien comentar libros... además, los libros no se comentan, se leen. Pero no podía dejar pasar estos días de exámenes y universo Dalhiano sin recomendaros que os déis un paseo por sus cuentos. Están tan bien hechos que ni siquiera puedes verle los hilos, como un fantástico marionetista que hace que ignores que hay alguien detrás moviendo los muñecos. Los cuentos son redondos, son agudos, son estremecedores, son divertidos, son crueles. A decir verdad, este hombre me va a retirar del mundo de la literatura, porque dudo mucho que en toda mi vida se me ocurra &lt;em&gt;una&lt;/em&gt; sola idea tan buena como las de sus relatos. Pero bueno; cada uno es como es, y tiene lo que tiene.&lt;br /&gt;Podría tirarme un siglo hablando de Roald Dahl, porque leerle me está haciendo pensar mucho sobre la literatura, la imaginación y la vida (temblad, lectores, temblad). Pero tengo que dormir y estudiar y comer y estudiar y toda esa vida tan maravillosa que llevo ahora y que tango tiempo me deja libre para escribir y pensar en mis cosas. Así que no leáis a Dahl, al menos no hasta que llegue el verano, porque en cuanto lo tengáis entre manos no os va a dejar hacer otra cosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115092868755372681?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115092868755372681/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115092868755372681&amp;isPopup=true' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115092868755372681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115092868755372681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/06/yonqui-literaria.html' title='Yonqui literaria'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115040205755816588</id><published>2006-06-15T21:59:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.081+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ah el ammor'/><title type='text'>Para despejarse después de un examen, nada mejor que...</title><content type='html'>...caminar-cansancio-saludo-bollicao-poesía-María-gitanos-yo-piratas- Sol-mentiras-paseo-Anaïs-cerveza-tú-yo-astofísica-cyborgs-lázaro- quicos-cerveza-Sol-dibujo-elefante-fotos-ron-Federico-Cristina-cerveza- tabaco-salir-calle-subir-casa-cama-tú-yo-sexo-fotos-cama-sueño- mañana-tú-yo-fotos-cereales-café-sexo-ducha-charla-sexo-calle-bajar- tú-yo-chinos-legos-comba-calle-casa-pasta-friends-siesta-sexo-charla- melón-terraza-tú-yo-tú-tú-tú...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115040205755816588?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115040205755816588/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115040205755816588&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115040205755816588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115040205755816588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/06/para-despejarse-despus-de-un-examen.html' title='Para despejarse después de un examen, nada mejor que...'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-115010186321963823</id><published>2006-06-12T10:35:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:48.002+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mejor con un libro'/><title type='text'>Oteadores</title><content type='html'>Antes de nada, me gustaría agradeceros a todos el soporte moral y logístico que habéis ofrecido a la idea del post anterior :) Aún no he decidido nada; todo depende de si &lt;a href="http://www.maitrianland.com/tales"&gt;Aldery&lt;/a&gt; me hace el diseño (diosmíodiosmío, un diseño de Aldery, si son los más bonitos del mundooooooo), de las ganas (y el tiempo) que tenga de empezar un proyecto así, etc etc. De momento, los exámenes me impiden concentrarme en otra cosa que no sea sacarme el curso, así que como mínimo lo aplazaré hasta principios de verano, y después... ya se verá :)&lt;br /&gt;Por otro lado, debido a que mi vida actualmente se divide entre estudiar y hacer cosas lo menos parecidas posible a estudiar, la verdad es que no estoy escribiendo mucho, así que he optado por linkaros este &lt;a href="http://www.laopinionpublica.com/tribazua01.htm"&gt;texto de Félix de Azúa&lt;/a&gt; sobre el artista que leímos el otro día en el taller y que, verdaderamente, no tiene desperdicio. Espero poder ofrecer algo mío pronto. Os dejo y vuelvo a mi erial de desesperación (mi mesa de estudio xD).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-115010186321963823?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/115010186321963823/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=115010186321963823&amp;isPopup=true' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115010186321963823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/115010186321963823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/06/oteadores.html' title='Oteadores'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114968913344687760</id><published>2006-06-07T15:54:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.914+02:00</updated><title type='text'>Proyectos</title><content type='html'>¡Hola, lectores/as!&lt;br /&gt;Estoy pensando en darle un cambio radical a mi vida bloguera (bueno, no tan radical, pero sí un cambio). Se trata de hacer un blog literario en el sentido más amplio de la palabra. Estoy bastante contenta con éste porque, al fin y al cabo, cumple de sobra la función para la que fue pensado: publicar en Internet y que alguien me lea. Sin embargo, me gustaría enfocar el tiempo que le dedico a Internet a algo más directamente relacionado con la escritura. Consistiría en un blog con distintas categorías donde habría (lo que se me ha ocurrido de momento):&lt;br /&gt;- Post normales (cuentavidas, trascendentes o lo que sea).&lt;br /&gt;- Cuentos.&lt;br /&gt;- Ejercicios del taller (propuesta y resultado).&lt;br /&gt;- Consejillos que nos dan en el taller para escribir, con la intención de que los pueda seguir todo aquel a quien le interese.&lt;br /&gt;- Comentarios de los libros que voy leyendo.&lt;br /&gt;- Reflexiones metaliterarias de pseudoescritora pedante.&lt;br /&gt;- Convocatorias para concursos (bueno, esto no sé muy bien cómo lo voy a hacer, porque teniendo en cuenta que no me entero nunca ni yo... pero bueno, lo intentaré).&lt;br /&gt;- El rincón friki del etimólogo (de dónde vienen las palabras y eso, que probablemente no me interese más que a mí, pero bueno xD).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que se me vaya ocurriendo. Para eso, quiero cambiarme a un administrador de blogs (o como se llame) que me permita dividir los post por categorías, así que estoy pensando en Blogia o en La Coctelera (que son los dos primeros que se me han ocurrido). Os cuento todo esto para que &lt;br /&gt;a) Me déis información sobre los diferentes proveedores de blogs, sobre cuál me recomendáis y demás, que yo de esto no tengo ni idea.&lt;br /&gt;b) Me digáis qué os parece el proyecto, si puede ser interesante o si es mejor que continúe como hasta ahora.&lt;br /&gt;c) Me déis vuestra opinión sobre el nombre, que va a ser &lt;strong&gt;escritoracongato&lt;/strong&gt;, to junto.&lt;br /&gt;d) Me digáis (si es que alguno lo sabe) si se pueden trasladar de alguna forma los post ya escritos a una ubicación nueva (yo de informática sé lo justo). Es que me da pena que desaparezca más de un año de esfuerzo blogui :(&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os dejo la palabra, gracias de antemano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114968913344687760?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114968913344687760/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114968913344687760&amp;isPopup=true' title='20 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114968913344687760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114968913344687760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/06/proyectos.html' title='Proyectos'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114919137219378526</id><published>2006-06-01T21:43:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.843+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos recién hechos'/><title type='text'>Recicla tus miserias xD</title><content type='html'>Puesto que no se me ocurre nada que contaros, voy a recurrir al viejo truco de publicar algo antiguo y así ir haciendo tiempo hasta que a mi musa particular le dé por currárselo un poco. Se trata de Accidente III, descrito por el conductor de la ambulancia. Quería hacerle algunos cambios, pero no he encontrado el tiempo (ni las ganas), así que os lo pongo tal cual, a ver qué os parece. A los que no sepáis nada de mi alegre y optimista serie sobre un accidente de tráfico, os remito a &lt;a href="http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/accidente-i-la-vctima.html"&gt;la versión de la víctima&lt;/a&gt; y a &lt;a href="http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/accidente-ii-el-testigo.html"&gt;la del testigo&lt;/a&gt; para que os enteréis bien de la historia. Hale, a cuidarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL CONDUCTOR DE LA AMBULANCIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría hacerlo mucho mejor sin la sirena, pero claro, la sirena es necesaria. Sin ella no se abrirían ante mí los carriles del coche, como el mar frente a Moisés ¿o era Abraham? Pero me da jaqueca ese continuo ninonino de película de gangsters. La gente lo oye por la calle durante unos segundos: primero, difuso, y todo el mundo mira alrededor para ver por dónde viene la ambulancia. Luego, atronando junto a tu coche o pasando justo por delante de ti en el paso de cebra. Después, alejándose, dejando detrás un reguero de viejas que se santiguan o de hombres hipertensos que cruzan los dedos esperando que la próxima vez no les toque a ellos.&lt;br /&gt;Conducir ambulancias no es difícil; lo puede hacer cualquiera. Teniendo en cuenta que en este país nadie respeta ni señales, ni semáforos, ni carriles, ni cristo que lo fundó, se sentirían a sus anchas pudiendo saltarse todo eso de forma legal.&lt;br /&gt;Hoy tenemos un siniestro, como le dicen los cursis de centralita, con un chico inconsciente y una chica herida. No tardamos mucho en llegar al lugar del accidente porque no está muy lejos del hospital y hay poco tráfico; deben de ser las doce de la mañana, o así, y curiosamente parece haber más gente trabajando en su oficina que ganduleando por ahí con el coche. &lt;br /&gt;Salgo de la ambulancia para lo de siempre: apartar curiosos y echar una mano si Chema o Jordi me necesitan. Yo de medicina ni puta idea; me metí en esto porque siempre me han gustado los coches, siempre, desde que era pequeño, y la idea de pasarme todo el día conduciendo como un salvaje sin que me multen por ello me gustaba un montón. Aún me sigue gustando.&lt;br /&gt;Hay muchísima gente alrededor del estropicio este. Un tonto en un Ibiza ha embestido por detrás a los otros dos, que se habían parado delante del semáforo. Mala hora para tener un accidente, chavales, pienso, porque a esta hora los que están en la calle es porque tienen poco que hacer, así que se frotan las manos de pensar en tener un espectáculo gratis como éste. &lt;br /&gt;La chica está fuera del coche con los pantalones manchados de sangre. Es bastante guapa, y no llora ni se queja; sólo mira de un lado a otro, asustada como un animalillo. El chico se ha quedado dentro en una postura rara, aún en su asiento pero inclinado sobre el del copiloto. Chema y Jordi se colocan a ambos lados del coche, con las puertas abiertas, y lo sacan con cuidado hasta ponerle en el suelo. Ella intenta ponerse a su lado, pero los otros dos no le dejan, liados como están en tomarle el pulso, mirarle las pupilas y todas esas cositas que ellos saben hacer y que a mí aún me suenan a chorrada de serie americana. Así que la pobre se acerca a mí, que sigo conteniendo a la muchedumbre de marujas acechantes, y me mira con unos ojos enormes, desolados.&lt;br /&gt;- ¿Se va a poner bien? – habla raro, apenas puedo entenderla. Debe haberse hecho daño en la boca, porque le sale sangre por la comisura de los labios.&lt;br /&gt;Me pasa siempre. La gente se cree que yo también soy médico y me pregunta. Me entran ganas de decir que no sólo no tengo ni idea de si se va a poner bien, sino que dudo que los mismos médicos lo puedan saber cinco minutos depués de echarle el ojo. De todas formas, me da pena la chica, tan pálida, con su boca herida y sin que nadie le haga demasiado caso (lógico, por otra parte, teniendo en cuenta que el otro es un fiambre potencial y ella, al menos, camina y respira solita). &lt;br /&gt;- No lo sé, pero bueno, habéis tenido suerte… hemos podido venir pronto y el hospital está aquí al lado. Normalmente, mientras antes se atienda al herido, mejor.&lt;br /&gt;No sé qué más decirle, pero a ella parece consolarle suficientemente mi frase, porque medio sonríe.&lt;br /&gt;- ¿Qué te has hecho tú? – le pregunto.&lt;br /&gt;Abre la boca y saca la lengua, que apenas se ve debajo de la sangre. Parece que quiere que yo la cure, o algo. Miro a Jordi y a Chema, que le están colocando la camilla al chaval, y opto por coger un par de gasas y pasárselas a la chavalita para que se limpie un poco la sangre, al menos. No sé qué se hace con una lengua partida, ¿un torniquete? &lt;br /&gt;- Supongo que habrá que darte puntos – aventuro.&lt;br /&gt;En cualquier caso, estos dos ya están subiendo al chaval a la ambulancia y poniéndole oxígeno.&lt;br /&gt;- ¿Y ella? – pregunto.&lt;br /&gt;- Que se venga y la miramos allí – Chema parece agobiado. No tiene buena pinta el pobre chico, no.&lt;br /&gt;- Venga, sube – hago un gesto con la cabeza y la miro. Ha empapado las gasas y ahora está casi ridícula, sosteniéndolas aún contra su boca herida, con los pantalones llenos de sangre como si hubiera sido atacada por una menstruación descomunal.&lt;br /&gt; Se encarama a la parte trasera y se queda como ida, mirando al chico sin tocarle. Jordi sube detrás, cierra la puerta (los curiosos se quejan, defraudados) y yo, que me he quedado un poco atontado mirando a la chica esta, recuerdo que sin mí no salen y ocupo mi puesto a toda prisa.&lt;br /&gt; La parte de atrás está separada de la de delante y no puedo oír ni ver nada de lo que pasa. Creo que tiene que ver con que no me distraiga. En silencio, ruego al dios de las ambulancias y de las series americanas para que el chico no palme, porque me da mucha pena ella, tan bonita y tan dócil, tan sin lágrimas.&lt;br /&gt; Llegamos al hospital y sacan al chaval echando leches. No, no debe estar muy bien, hasta yo puedo deducirlo. Ella se queda de pie en el aparcamiento, un poco desorientada. Una enfermera se le acerca y le hace gestos para que la acompañe. Antes de irse, ella se acerca a mí, que también estoy de pie mirando la escena.&lt;br /&gt; - ¿Puedes avisar a este número de lo del accidente? – otra vez me cuesta entenderla, y me lo tiene que repetir varias veces antes de que lo pille.&lt;br /&gt; - Sí, claro. &lt;br /&gt; Es un nombre de chica y un número de móvil. Abajo aparece el nombre del chaval, Diego, rodeado con un círculo. Antes de que me dé tiempo a preguntarle cómo se llama ella, se va detrás de la enfermera, cabizbaja, sujetando aún la gasa empapada como si fuera una especie de amuleto.&lt;br /&gt; Yo pienso que me muero de ganas de echarme un cigarro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114919137219378526?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114919137219378526/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114919137219378526&amp;isPopup=true' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114919137219378526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114919137219378526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/06/recicla-tus-miserias-xd.html' title='Recicla tus miserias xD'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114864393305046044</id><published>2006-05-26T13:41:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.742+02:00</updated><title type='text'>Busco piso</title><content type='html'>Ayer llamamos a la casera y le dijimos que nos mudamos. Hoy caminaba por la calle fijándome en los carteles que cuelgan de las farolas y de las cabinas de teléfono y pensando “ya estamos otra vez. Me voy a mudar de nuevo, no me lo puedo creer. Otra vez a mirar pisos, a preguntar precios, a patear calles”.&lt;br /&gt;Cuatro años, cuatro pisos. No me gusta mudarme, porque todo eso de hacer cajas, poner y quitar posters y recolocar libros me saca, como a cualquier persona normal, un poco de quicio. Sin embargo, tengo que reconocer que me encanta entrar en una casa nueva, ver lo bueno y lo malo que tiene, redistribuir mi espacio en una nueva habitación, acostumbrarme a las vistas. &lt;br /&gt;De la Vila me gustaban las ventanas enormes que daban al valle, los zapateros de debajo de las camas, la cocina con barra americana. Del piso de plaza Einstein me encantaba llegar las noches de invierno, con los apuntes bajo el brazo, y encontrarme el saloncito con las velas encendidas, el olor a vainilla del quemador de Josy y el Camarón sonando a toda pastilla. De este piso me gusta, como sabréis, la terraza enorme, suspendida sobre Camino de Ronda, con las gruas rugiendo debajo como monstruos prehistóricos y la Vega como rumor de fondo de nuestras noches compartidas.&lt;br /&gt;Cuando acabe la carrera y me siente al escritorio a calibrar en qué clase de persona me he convertido, creo que me encontraré una Marina a trocitos. Esos trocitos serán las personas que conocí, los libros que leí, los profesores con que me tropecé, y también, un poquito, los pisos que habité. Los desayunos en Bellaterra, cuando cruzaba las vías del tren para comprar el periódico y pedir en catalán una baguette recién hecha, y luego me sentaba frente al ventanal a leer el suplemento y tomar pà amb tomaquet y café. Las mañanas oscuras de Martínez de la Rosa, cuando escuchaba a través del patio la radio de mis vecinos, me levantaba a desayunar con Josy y aparecía Laura, desgreñada y somnolienta, mascullando un “joder con la alegría matutina”. Las noches calientes de mi terraza, escribiendo textos que comienzan con un “estoy aquí con el portátil sobre las rodillas”, y gruñendo como siempre porque, para variar, la cocina está llena de platos sucios.&lt;br /&gt;Compartid piso. Hacedme caso. Vivid con mucha gente, mudaros mucho. Igual acabáis peleándoos con vuestra amiga de la infancia porque atasca el fregadero con sus pegotes de arroz. Probablemente acabéis detestando a Camarón o a Sabina porque vuestro compañero de piso lo tiene puesto de la mañana a la noche y le da exactamente igual que vosotros no seáis precisamente unos fans. Pero bueno. Aprenderéis de lo bueno y de lo malo que tenemos las personitas humanas, de las muchas maneras que tiene de configurarse una vida según la forma de las paredes, de lo fácil que es que te den la llave de un lugar y empezar a llamarlo “casa”. De la suerte que tienes por poder meter tu vida en unas pocas cajas y comenzar de nuevo en otro sitio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114864393305046044?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114864393305046044/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114864393305046044&amp;isPopup=true' title='11 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114864393305046044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114864393305046044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/05/busco-piso.html' title='Busco piso'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114832250366265201</id><published>2006-05-22T20:23:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.660+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ah el ammor'/><title type='text'>Ausencia</title><content type='html'>Hoy me faltaba tu anillo. Casi nueve meses después de quitármelo definitivamente del anular, esta mañana, en mitad de una clase de psicobiología, he sentido su ausencia diminuta alrededor de mi dedo, como si me lo hubiera quitado ayer mismo y mi piel extrañara su presión. Qué cosas, ¿verdad? &lt;br /&gt;¿Cómo se describe la ausencia? Durante un par de meses tuve una linea más blanca en la mano morena de finales de verano, pero luego se esfumó, y ahora no hay ninguna señal física que indique que ahí descansó, durante más de un año, un circulito de plata con dos nombres grabados dentro. “Qué horterada”, diréis algunos. “Te creía más bohemia, menos apegada a anillos y demás convenciones. Pensé que lo tuyo seria un rollito alternativo, en plan tú-y-yo-sabemos-que-nos-queremos-y-no-nos-hace-falta-más. Y mírate, con anillo y todo, como las yolis”. Pues ya véis.&lt;br /&gt;Me levanté en Pamplona la mañana de mi cumpleaños, en una cama que no era ni tuya ni mía, pero que los dos compartíamos, y te dije “quiero un anillo”. Sabía que sólo lo llevaría yo, porque es verdad que a ti sí que no te van esas cosas, y no me imagino ningún tipo de adorno en tus largos dedos de hombre clásico, pero me daba igual. Tú, como siempre solícito y colaborador, me despertaste de la siesta con un anillo de plata que me quedaba grande incluso en el pulgar. “Pero yo lo que quiero es una alianza”, protesté (para variar), inconfundiblemente convencional, decididamente clásica. Fuimos juntos a la joyería y encargamos una tan pequeña que la tuvieron que pedir, porque en la tienda no había. Como yo me iba camino del sur un par de días más tarde, me la mandaste por correo, en su cajita, envuelta en papel de burbujas. Durante un año y pico, mi bohemiez y yo lucimos orgullosas aquella especie de candado simbólico. ¿Para qué? Como prueba. ¿Cómo prueba de qué? Tú y yo lo sabemos, que tampoco vamos a contarlo aquí todo.&lt;br /&gt;Mientras escuchaba distraída a la profesora de psicobiología, me he preguntado por qué mis neuronas han decidido precisamente hoy acordarse de la alianza. En el pulgar de la otra mano, un corte desafortunado mientras picaba cebolla me trastocó permanentemente la sensibilidad de la yema, y la siento siempre como si estuviera un poco irritada. Supongo que tú, de alguna forma, me cortocircuitaste muchas neuronas durante el tiempo que pasamos juntos, y no me extrañaría que algunas de ellas acabaran precisamente en mi anular.&lt;br /&gt;Moraleja:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Incluso en estos tiempos&lt;br /&gt;Veloces como un cadillac sin frenos&lt;br /&gt;Todos los días tienen un minuto&lt;br /&gt;En que cierro los ojos y disfruto&lt;br /&gt;Echándote de menos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sabina dixit.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114832250366265201?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114832250366265201/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114832250366265201&amp;isPopup=true' title='13 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114832250366265201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114832250366265201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/05/ausencia.html' title='Ausencia'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114796189164511452</id><published>2006-05-18T16:15:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.587+02:00</updated><title type='text'>Esta ciudad, sin duda, no es la nuestra</title><content type='html'>&lt;em&gt;Ahí va otro ejercicio del taller. El lunes nos mandaron a recorrer Granada sólo con nuestros dos ojitos, una libreta y un boli. "Paseo literario", lo llamó mi profe. Es un poco largo, pero os lo dejo ahí, por si interesa.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy sí, hoy quiero salir a la calle. No suelo apuntar en libretas, más por pereza que por vergüenza, pero hoy me apetece pasearme por Granada, navegando el calor, con el boli bic colgando de los labios y las hojas de la libreta combándose bajo el sudor de mis manos. Enfilo Gran Vía. Quizá de los tres recorridos sea el más mío. El más condensado, el más recto, el que menos se entretiene en menudeces. En el taller me estaba asfixiando. Casi había empezado a buscar una excusa para irme a casa, no sé a qué, porque con este calor no se puede estar en mi flamante ático. Sin embargo, como si me leyera el pensamiento, César nos manda a la calle, y solos. A no hablar. A observar. Me acuerdo de un frase que leí el otro día: “cuando estés triste, canta; cuando estés alegre, llora; cuando estés vacío, totalmente vacío, mira”. Esta tarde estaba vacía, y creo que no habría sido capaz de ponerme a garrapatear líneas sobre la mesa blanca del salón de César, así que no me importa el calor, ni los pies casi fundidos con el asfalto; estoy sola, caminando, estoy libre y me sienta bien.&lt;br /&gt; Tengo el ánimo torcido, pensando a medias en la soledad y a medias en que el curso se me escurre de las manos y, aunque me muero de ganas de tumbarme al sol en las espantosas playas de mi ciudad, no quiero que esto se acabe. Gran Vía también es impermanencia: personas que pasan, veloces, indistinguibles casi bajo la ropa de verano recién sacada del armario. Guris blanquirrosas que miran alternativamente un mapa y los edificios. Yo también miro los edificios. Uno no es turista en su propia ciudad porque va mirando al suelo, o a los escaparates de las tiendas; yo, que en el fondo en Granada aún soy medio extraña, quiero sentirme un poco turista y observo los adornos de piedra de las fachadas. ¿A dónde va la gente a estas horas? ¿No es extraño que haya siempre gente queriendo ir a todos lados? De pequeña me divertía imaginar que un día, de pronto, todo el mundo se encontraba a gusto donde estaba y el tráfico, el movimiento y el continuo intercambio de personas en la ciudad se detenía. Pensadlo. Calles vacías, semáforos marcando el ritmo para nadie y, detrás de las ventanas y de las puertas, gente que no necesita moverse de donde está.&lt;br /&gt; Hay poco distintivo que anotar en Gran Vía. Todo son tiendas, estudiantes, guiris, estudiantes, tiendas. Apunto un par de detalles tontos; una camisa que me hace recordar a mi ex novio y sonreír pensando en sus brazos largos bajo los cuadros azules; la vespa amarilla de un cartero, anacrónica y despistada en medio de las scooters de colores que zumban sobre el asfalto. Casi apresuro el paso para meterme por la calle de la catedral. (Ahora que escribo esto, me doy cuenta de que no he apuntado un solo nombre de calle, y entiendo por qué te ríes de mí cuando intentas darme indicaciones para ir a cualquier lado y me encojo de hombros, desorientada). Aquí cambia el ambiente y se convierte en uno de esos que se supone que nos gustan a los escritores pseudobohemios: mucho pequeño comercio, mucho músico callejero, mucho abuelito al sol. &lt;br /&gt;En un rincón de la fachada de la catedral, una mujer toca el acordeón, con la misma melodía que le he escuchado una docena de veces. Recuerdo a mi profesora de piano, una ucraniana espigada y seria, que se ofreció a dar clases gratis al flautista de su calle para que no tocara siempre la misma canción. Junto al flautista, un pareja baila con bastante poca maña; la sonrisa entusiasta de ella y los calcetines alzados de él me dicen que son guiris, porque ningún español se atrevería a hacer eso en mitad de la calle. Por mi lado pasa una pareja también mayor, que camina rápido con el chándal y los tenis sin marca, probablemente intentando bajar la tensión o el colesterol. “Mira”, le dice él a ella, sonriendo y observando a los que bailan. Ella gira la cabeza, sin dejar de andar. “¿Qué?” le pregunta, y el marido se encoje de hombros, no sé si fastidiado o aliviado de no poder tenderle la mano a su mujer para pedirle un baile.&lt;br /&gt; Giro hacia la plaza que hay frente a la catedral (tampoco me sé el nombre), y escucho salir “Carmen” de una tienda de souvenirs. Me detengo un momento a mirar los abanicos y balanceo un poco los hombros al compás de la música, como cruzando un escenario. Pienso en sentarme a escribir en las escaleras de la plaza, pero aún hay demasiados jóvenes, demasiada felicidad chupando helados, así que opto por bajar hasta Birrambla para probar suerte allí. Por el camino, mucho detallito de escritor chorra: una mercería con al menos quinientas mil clases de botones; una cuchillería que no sé muy bien cómo sobrevivirá a estas alturas; una droguería con los paquetes de compresas colgando amenazantes del techo. Antes de llegar a la plaza, apoyo la libreta en la pared de unos ultramarinos y escribo “Gran Vía me habla de lo efímero; Birrambla, de lo eterno”, y pienso en lo cojonudo que me va a quedar cuando lo meta (no sé bien cómo) en el texto que tengo que escribir. &lt;br /&gt;Un chico con un instrumento extraño, una especie de enorme palo hueco, hace ruido con él a la entrada de la plaza, y yo me pregunto si realmente se piensa que ese sonido resulta agradable a alguien. Gruñendo un poco, porque soy una gruñona, reconozcámoslo, entro en la plaza y la observo: los omnipresentes guiris, con su aura de felicidad extranjera, cenando temprano en las terrazas; las floristas, con cara de vender algo que sólo se compra en ocasiones especiales; los niños, persiguiendo palomas a zapatazos como todos los niños de todas las épocas del mundo. &lt;br /&gt;Selecciono cuidadosamente un banco y me siento. Me pongo a escribir sobre lo que he visto hoy, pero la doble extrañeza de escribir a mano y de hacerlo en público no me dejan concentrarme. Relleno trabajosamente casi dos páginas con mi letra redonda y feúcha mientras, a mi lado, una chica espera a alguien y golpetea impaciente con el pie en el suelo. No hay caso; reconozco ese “hoy no quiero escribir” casi dictatorial de mi mente de escritora y desisto; ya he tenido suficiente bohemiez por hoy, así que me levanto y me voy, despacito y mirando escaparates, camino de la Fuente de las Batallas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114796189164511452?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114796189164511452/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114796189164511452&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114796189164511452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114796189164511452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/05/esta-ciudad-sin-duda-no-es-la-nuestra.html' title='Esta ciudad, sin duda, no es la nuestra'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114770519623007573</id><published>2006-05-15T16:58:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.519+02:00</updated><title type='text'>Pensando amapolas</title><content type='html'>Vuelvo a Granada después de un fin de semana cuánto menos estrambótico en Málaga. Tras darle muchas vueltas (muchas lluvias a destiempo, muchas nubes incordiantes) parece que el calor se ha decidido a entrar en Granada, así que la gata y yo tratamos de mantener una temperatura constante bajando las persianas del salón y no moviéndonos más que lo justo. Así, en la penumbra, intentando no sudar demasiado, ignoro el calor que da el portátil sobre las piernas y termino un cuento que tengo que presentar esta tarde en el taller. Va sobre mi abuela y no me ha quedado muy conseguido, pero no está mal. El sábado pasé el día en Torre del Mar, preguntándole y apuntando en mi libreta de cumpleaños (gracias) con cara de escritora seria. He escrito sobre su época en el Sahara, cuando vivía allí con mi abuelo el militar. Supongo que no me termina de convencer el resultado porque no he sabido hacer mías las circunstancias, porque necesitaría averiguar mucho más, ver más fotos y hablar más con mi abuela para saber qué pasó realmente bajo la jaima en la que transcurre mi cuento. Pero bueno. Como primer paso no está mal.&lt;br /&gt; Cuando termino el relato, cierro el ordenador y me dispongo a matar el tiempo hasta las seis tumbada, quizás leyendo, quizás sólo pensando. Mientras, me digo que estoy justo en ese momento de antes de los exámenes, cuando aún tienes algo de tiempo que perder y espacio en el cerebro para pensar en otras cosas. Pienso en el calor, y en cómo anuncia inequívocamente que el curso se nos está acabando. Pienso en que el curso se acaba, y en que sólo nos quedarán unos cuantos momentos, puntuales y limitados, para acabar de exprimir Granada por lo que queda de año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Entonces me acuerdo de las amapolas, y de que quería escribir un post sobre ellas. Sonaba más o menos así:&lt;br /&gt; &lt;em&gt;Razones por las que me gustan las amapolas:&lt;br /&gt;- Porque su color es tan vivo que hiere.&lt;br /&gt;- Porque, si las miras de lejos, son hermosas.&lt;br /&gt;- Porque, si las miras de cerca, son siniestras.&lt;br /&gt;- Porque crecen donde quieren.&lt;br /&gt;- Porque sólo crecen durante una breve temporada cada año.&lt;br /&gt;- Porque tienes que mirar con atención si quieres verlas.&lt;br /&gt;- Porque si las arrancas e intentas conservarlas, se mustian.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que quiero escribirlo, me incorporo, abro el portátil y lo escribo. Y después de hacerlo, me reconcilio con el calor, con los exámenes cada vez más próximos y con la idea de que estamos a 15 de mayo, y mañana será 16, y al siguiente 17, y no hay nada que podamos hacer para remediarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114770519623007573?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114770519623007573/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114770519623007573&amp;isPopup=true' title='11 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114770519623007573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114770519623007573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/05/pensando-amapolas.html' title='Pensando amapolas'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114725816955982848</id><published>2006-05-10T12:47:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.443+02:00</updated><title type='text'>Marina, hoy es tu cumple/ sé muy feliz Marina</title><content type='html'>Hay personas que dicen que los cumpleaños son una estupidez. Que vaya tontería celebrar algo que no tiene ningún mérito: nacer y haber pasado otro año sobre este bonito planeta. Mi amiga PK me contó ayer que los aborígenes del centro de Australia celebran sus logros personales y espirituales en lugar del simple hecho de haberle dado la vuelta al sol. Como idea, está bonita y es progre, pero qué queréis que os diga: a mí lo de cumplir años me mola.&lt;br /&gt; Anda que no se hacen cosas en un año. Te enamoras, te desenamoras, te parten el corazón y te lo parchean con cinta adhesiva. Conoces gente, escuchas canciones, vas a fiestas, te emborrachas. Haces exámenes, trabajos y estúpidas exposiciones en power point. Lloras, te preguntas cuántas pastillas te harían falta para dormir unos cuantos días sin enterarte de nada, sales a la calle y dices que vaya chorrada lo de las pastillas, que tú quieres estar despierta y comerte la vida. Te desvelas, te despiertas, coges mil millones de autobuses y paseas por la playa. Te peleas, te reconcilias, te mosqueas, te decepcionas, te ilusionas. Te haces vegetariana, adoptas un gato, te cambias de piso. Ves pelis, lees libros, escribes posts bobos y hermosos en tu particular propiedad privada.&lt;br /&gt;¿No tiene mérito eso? Sí que lo tiene, tiene mérito existir, resistir. Tiene mérito convivir día a día con las mil contradicciones e injusticias de esta vida perra y seguir encontrándola hermosa o, como mínimo, lo suficientemente buena como para abandonar la idea de ponerse a contar pastillas.&lt;br /&gt; Así que feliz cumple, Marina. Que cumplas muchos más, y que yo lo vea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114725816955982848?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114725816955982848/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114725816955982848&amp;isPopup=true' title='22 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114725816955982848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114725816955982848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/05/marina-hoy-es-tu-cumple-s-muy-feliz.html' title='Marina, hoy es tu cumple/ sé muy feliz Marina'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114701749913387439</id><published>2006-05-07T17:57:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.377+02:00</updated><title type='text'>Siesta</title><content type='html'>“Vamos a echarnos una siesta”, te digo, con la somnolencia ligera y agradable de haber comido bien. No me haces mucho caso y sigues a tus cosas, pero me tumbo en la cama sabiendo que dentro de un rato estarás a mi lado. Sin embargo, pego un respingo, medio dormida ya, cuando siento tu cuerpecito junto al mío. Te acomodas en el hueco de mi cuello y, durante un rato, no se escucha más que nuestras respiraciones acompasadas. Al cabo de un rato me despierta la alarma del móvil y me giro, mirando tu carita dormida e imperturbable. Eres toda una belleza desde este ángulo, y en tu placidez, en tus ojos cerrados, veo que confías en mí y eso me conmueve. No te importa tenerme tan cerca porque sabes que no te voy a hacer daño. &lt;br /&gt; Te observo unos minutos, y debes de tener alguna pesadilla, porque tiemblas un poco contra mis manos. Decido despertarte a medias, a pesar de que seguro que protestas. Extiendo la mano, te acaricio levemente, casi te sacudo. Como esperaba, te sobresaltas y un poco más y me muerdes. Me hace gracia tu repentino ataque de malhumor y te doy un beso. Te retuerces, a medio camino entre el placer y el mosqueo, y das un par de manotazos al aire.&lt;br /&gt; Finalmente me levanto y me pongo a escribir sobre nuestra siesta. Cuando me sientes incorporarme de la cama, te despiertas del todo, sueltas un sonoro maullido y te vas con tu paso elegante de gatita a seguir durmiendo en otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114701749913387439?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114701749913387439/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114701749913387439&amp;isPopup=true' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114701749913387439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114701749913387439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/05/siesta.html' title='Siesta'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114677914593009997</id><published>2006-05-04T23:44:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.303+02:00</updated><title type='text'>Hector y Musa (III) (por fin)</title><content type='html'>&lt;em&gt;(Perdón por el retraso. Espero que la espera haya merecido la pena)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hector ni siquiera pensó en intentar escapar. Sabía que no conseguiría nada con ello, y la perspectiva de perder todo lo que había ganado le aterraba. La bolsa se había vuelto blanca por la mañana, así que supuso que Musa quería encontrarse con él por la tarde, más o menos a la misma hora que la vez anterior. “Quizás no quiere quitármela”, pensó. “Puede que sea sólo un aviso, o que quiera darme algún consejo adicional”. Pero Héctor no podía engañarse: aquella tarde tendría que despedirse de la bolsita y, muy probablemente, de su recién conseguida reputación como escritor de éxito.&lt;br /&gt;Hacía más calor que la última vez que había encontrado a Musa, y ya florecían unas rosas coloridas y enormes por todos los rincones del parque. Héctor se sentó en el banco, con la expresión un poco cauta de los que esperan a alguien y no saben bien por dónde vendrá.&lt;br /&gt;Esta vez ella no se acercó caminando, como la otra vez; simplemente se materializó a su lado, pero lo hizo de forma tan lenta que Héctor ni siquiera se asustó. Iba vestida con un vestido blanco ligero, como de playa, y llevaba los pies tan desnudos como la otra vez. Héctor se fijó en que había complicados tatuajes alrededor de sus tobillos, como pulseras de letras historiadas y casi ininteligibles.&lt;br /&gt;- Hola – murmuró, un poco amedrentado.&lt;br /&gt;Ella sonrió.&lt;br /&gt;- Hola – le miró con un brillo divertido en los ojos grises.&lt;br /&gt;- Supongo que esto es tuyo – Héctor sacó la bolsa y la colocó frente así, casi sin mirar, como si extendiera un brazo para que le sacaran sangre. Ahora que el momento había llegado, quería terminar lo antes posible.&lt;br /&gt;- Ey, ey, no tan deprisa – dijo Musa, extendiendo frente a sí las palmas de las manos -. ¿Por qué estás tan serio?&lt;br /&gt;- ¿A ti qué te parece? &lt;br /&gt;Mientras más acongojado se sentía Héctor, más parecía divertirse Musa. Él se enfurruñó.¿Cómo su desgracia podía hacerle tanta gracia a quien, precisamente, se suponía que trataba de ayudarle? La miró, interrogante.&lt;br /&gt;- Pues no sé – contestó ella -. Pensé que estarías contento… no te creas que no he sabido nada de ti en este tiempo: me he enterado de cada uno de tus éxitos.&lt;br /&gt;- Sí, ya… muchas gracias, supongo – él se sintió algo culpable -. Pero… ahora se ha acabado todo.&lt;br /&gt;- ¿Por qué dices eso? – Musa parecía francamente apenada, como una niña que no comprende la tristeza de un adulto.&lt;br /&gt;- Sin esto – Héctor señaló la bolsita, que aún tenía en las manos -, yo no soy nada.&lt;br /&gt;- ¿Tú crees? – Musa enarcó las cejas.&lt;br /&gt;- Pues claro. ¿De dónde han salido las historias que me han hecho famoso? ¿De dónde voy a sacarlas a partir de ahora?&lt;br /&gt;Escondió la cabeza entre las manos. Lo peor, pensaba, sería enfrentarse a su recién conseguida popularidad. Habría sido más fácil dejarlo todo como estaba; cuando nadie sabía de sus afanes por ser escritor, nadie podía sentirse decepcionado si no lo conseguía. Ahora tenía una agente, un editor, un anticipo por su segunda novela y un montón de cartas en el buzón suplicándole que siguiera escribiendo. Cuando todos vieran que no era capaz de hacerlo, empezarían a correr todo tipo de rumores: se hablaría de falso talento, de un golpe de suerte de principiante que no se iba a repetir. Quizás hasta le acusaran de plagio.&lt;br /&gt;Estaba tan absorto imaginando su propia desgracia que Musa tuvo que soplarle cuidadosamente en la oreja.&lt;br /&gt;- Eh, tú – le dijo, traviesa.&lt;br /&gt;- Qué – Héctor contestó con el tono de voz monocorde de un adolescente enfurruñado.&lt;br /&gt;- Puedes hacerlo.&lt;br /&gt;- ¿Qué es lo que puedo hacer?&lt;br /&gt;- Seguir adelante. Seguir escribiendo.&lt;br /&gt;- ¿Tú crees?&lt;br /&gt;- Claro. Atiéndeme.&lt;br /&gt;Musa se sentó con las piernas cruzadas mirando a Héctor, como había hecho el día que se conocieron. Con la seriedad y la dulzura de una maestra de escuela, comenzó a hablar.&lt;br /&gt;- ¿Sabes que la mayoría de los cuentos tienen un truco? Pues el tuyo, el que te ha sucedido, también.&lt;br /&gt;- ¿A qué te refieres?&lt;br /&gt;- Las bolitas no eran mágicas. No creaban ficción. Eran sólo un espejo… una manera de que pudieras ver cómo trabaja tu propia mente.&lt;br /&gt;- Eso es imposible – Héctor pensó que Musa le mentía para consolarle.&lt;br /&gt;- Claro que sí. Tú pusiste todos los ingredientes; yo sólo te proporcioné la manera de juntarlos, de visualizar lo que ya estaba dentro de tu cabeza.&lt;br /&gt;Musa sonrió indulgente ante la cara de asombro de Héctor.&lt;br /&gt;- A ver… Tú buscabas las bolitas, ¿no es cierto? – él asintió con la cabeza -. Ahí ya estabas poniendo el primer ingrediente: la observación. Prestabas atención a todo lo que tenías a tu alrededor, ibas a sitios donde nunca habías estado para cazar nuevas historias.&lt;br /&gt;Héctor se rascó la cabeza y asintió. &lt;br /&gt;- Supongo que sí.&lt;br /&gt;- Muy bien. Después mirabas las burbujas para enterarte de la historia, ¿verdad? Ahí estabas dándole espacio a tu creatividad para que trabajase. Mientras observabas la bola, creabas vacío en tu mente, y las historias, que eran tuyas, podían salir a la luz y se reflejaban en la burbuja.&lt;br /&gt;- ¿En serio? – aunque no terminaba de creerlo del todo, Héctor empezaba a sentirse algo mejor.&lt;br /&gt;- Claro. Y después escribías, y muchas veces incluso entonces añadías detalles de tu propia cosecha a lo que habías visto.&lt;br /&gt;- Eso sí es cierto – admitió él.&lt;br /&gt;- Es difícil hacer ficción – observó Musa -. Cualquiera no está capacitado para ver las historias allí donde existen, pero está claro que tú sí. Y lo más difícil no es ver un fragmento de esas historias y ser capaz de imaginar el resto, sino entender qué quieres contar a través de esa historia. Nadie se hace buen escritor a base de anécdotas.&lt;br /&gt;- Entiendo – Héctor frunció un poco el ceño, sin estar seguro de comprenderlo realmente del todo.&lt;br /&gt;- Es complicado encontrar la ficción y es difícil trabajar con ella, porque es una materia rebelde y escurridiza, pero lo que consigas decir de esa manera llegará mucho más fuerte a la cabeza y al corazón de los que te lean que cualquier reflexión, ensayo o discurso. La verdad está en la ficción.&lt;br /&gt;- Eso lo dijo Martin Amis, ¿no? ¿Utilizó él la bolsa?&lt;br /&gt;Musa le guiñó un ojo.&lt;br /&gt;- No puedo decírtelo. Lo importante – prosiguió – es que el trabajo lo has hecho tú solito, y podrás seguir haciéndolo aunque yo me lleve esto – y al decirlo, cogió con suavidad la bolsa de entre los dedos de Héctor que, sin darse cuenta, había dejado de apretarlos en torno a ella -. Tendrás que trabajar duro y ser capaz de mantener ese espacio del que te hablaba antes, el vacío mental que precede a la creatividad. Deberás aprender a cazar historias sin la ayuda de la bolsa… aunque podrás llevar papel y lápiz.&lt;br /&gt;Héctor sonrió. Se sentía ligero, como una burbuja de aquellas que le habían acompañado durante tanto tiempo.&lt;br /&gt;- Pero será duro… - musitó, mirando largamente los ojos grises de Musa.&lt;br /&gt;- Nadie dijo que fuera fácil -. Y antes de desaparecer, Musa estampó un beso ligero en la nariz del chico.&lt;br /&gt;Y pese a que sabía que ella era incorpórea como un espíritu, Héctor juraría que había sentido en la piel el roce diminuto de sus labios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114677914593009997?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114677914593009997/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114677914593009997&amp;isPopup=true' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114677914593009997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114677914593009997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/05/hector-y-musa-iii-por-fin.html' title='Hector y Musa (III) (por fin)'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114617373820943995</id><published>2006-04-27T23:08:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.228+02:00</updated><title type='text'>Donde tienes la olla...</title><content type='html'>El Escritor miró a los ojos a la Escritora. "Tengo que pedirte algo", le dijo. "Lo que quieras", contestó ella, besándole suavemente los labios. "Te conozco. Sé cómo funciona tu cabeza. Sé que trabajas incansablemente para producir ficción, que escribir es más que tu vida". La Escritora asintió, le acarició la mejilla y le miró a los ojos, interrogante. El Escritor sudaba, parecía nervioso. "No quiero ser tu historia. No quiero ser un personaje. No me conviertas en historia nunca, por favor". Ella le tranquilizó: "Claro que no, mi amor. Tú no eres una historia, eres una persona, eres la persona a la que amo". La Escritora besó el pelo del escritor, sus ojos, su mandíbula. El Escritor acunó a la Escritora en sus brazos, la estrechó contra su pecho, le dio las gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el Escritor cerró la puerta tras de sí, la Escritora se dirigió a su mesa de trabajo y sacó un taco de hojas del primer cajón. Lenta, deliberadamente, rompió en pedacitos muy pequeños cada una de las páginas de su flamante proyecto de novela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114617373820943995?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114617373820943995/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114617373820943995&amp;isPopup=true' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114617373820943995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114617373820943995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/donde-tienes-la-olla.html' title='Donde tienes la olla...'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114598093489790189</id><published>2006-04-25T14:08:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.141+02:00</updated><title type='text'>Estreno en sociedad</title><content type='html'>Ayer hice mi lectura en el Anaïs, y sólo vino UN fan de este blog (gracias, Adri). MUY mal xD Es broma, yo sé que a la mayoría os pilla lejos el asunto, así que os perdono. &lt;br /&gt;La cosa fue bastante bien, aunque yo estaba nerviosilla, porque había un montón de gente. Antes de mí leyeron un italiano, un señor y una chica vestida de ángel (lo que hay que ver). No os puedo dar mi opinión sobre sus textos porque estaba demasiado preocupada intentando no sucumbir al pánico.&lt;br /&gt;Aguanté hasta que me tocó sin salir corriendo, bebiendo cerveza para envalentonarme, y cuando me quise dar cuenta ahí estaba yo, toda insignificante, en un banquito tipo el Club de la Comedia y con el micro frente a mí. Dije algo así como "bueno este... es mi primera lectura, espero no hacerlo demasiado mal y agradezco a César la oportunidad de compartir esto con vosotros" (intento de congraciarme con el público). Después me dije a mí misma: "Vamos, Marina, es tu cuento, y de cómo lo leas dependerá si le llega o no a la gente, y tiene que llegarle, ¡¡TIENE QUE LLEGARLE!!". Así que saqué mi mejor voz de lectora, mis años dando teatro en el colegio y mi reserva de emergencia de valor y arranqué a leer.&lt;br /&gt;Los que me oyeron dicen que estuve muy tranquilita y bien, que no me tembló la voz ni nada (viva yo). En general, quedé bastante contenta con el resultado, aunque ahora mismo ni siquiera recuerdo si me aplaudieron (imagino que sí, pero no me acuerdo del momento, en serio).&lt;br /&gt;Después me sentí muy escritora famosa (bueno, dejémoslo en escritora a secas) hablando con la gente que me comentaba el relato y me decía que le había gustado mucho. Estoy muy contenta y con muchas ganas de seguir escribiendo y de mejorar :)&lt;br /&gt;Por cierto, no os preocupéis que la tercera parte de "Hector y Musa" está al llegar. Pero paciencia, porfa, paciencia.&lt;br /&gt;Gracias por vuestro apoyo y besos para todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114598093489790189?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114598093489790189/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114598093489790189&amp;isPopup=true' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114598093489790189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114598093489790189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/estreno-en-sociedad.html' title='Estreno en sociedad'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114571218673684930</id><published>2006-04-22T15:20:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:47.054+02:00</updated><title type='text'>Hector y Musa (II)</title><content type='html'>Musa parecía divertida ante su sorpresa.&lt;br /&gt; - Es un guarda-historias. También se le llama “la bolsa de Clío”, la musa de la épica. Muchos escritores famosos la han tenido alguna vez. No me está permitido decirte sus nombres, porque los desprestigiaría, pero si tú supieras cuántos narradores se han servido de este artilugio… - acarició la bolsita casi con cariño y la puso en las manos de Héctor.&lt;br /&gt; - ¿Y cómo funciona? – el entusiasmo volvía a inundar al chico, mientras trataba de averiguar qué escritores la habrían utilizado alguna vez. ¿Shakespeare? ¿Cervantes? &lt;br /&gt; - Te explico… ¿ves a esa pareja de ancianos de allí? – Musa se acercó un poco a donde estaba Héctor y señaló a dos viejecitos sentados en un banco, a unos diez metros de distancia.&lt;br /&gt; - Ajá.&lt;br /&gt; - Muy bien. Míralos con mucha atención.&lt;br /&gt; Héctor entrecerró los ojos por el brillo del sol y fijó la vista en los ancianos. No parecían hacer nada en especial; él leía un periódico acercándoselo mucho a los ojos y ella tenía la mirada perdida mientras apoyaba una mano en la rodilla de él. &lt;br /&gt; - No veo nada – protestó.&lt;br /&gt; - Mira bien.&lt;br /&gt; Entonces lo vio. Entre los dos viejitos flotaba una bola diminuta, del tamaño de una canica grande, traslúcida y brillante como una pompa de jabón.&lt;br /&gt; - ¿Qué es eso?&lt;br /&gt; - Abre tu bolsa y lo verás.&lt;br /&gt; Héctor desenganchó torpemente el cordoncito y abrió la bolsa con las manos. Como impulsada por una extraña atracción magnética, la burbuja se elevó, voló en dirección a donde estaban sentados y se introdujo en ella.&lt;br /&gt; - ¡Vaya! – Héctor miró en el interior de la bolsita para ver mejor la burbuja - ¿Y ahora qué?&lt;br /&gt; - Verás…&lt;br /&gt; Musa metió su delicada mano en la bolsa y sacó la bolita.&lt;br /&gt; - Tienes que hacerlo con mucho cuidado, porque se escurre…&lt;br /&gt; La colocó en la palma de su mano y la puso frente a los atónitos ojos de Héctor.&lt;br /&gt; - Obsérvala con mucha atención.&lt;br /&gt; De pronto, la burbuja comenzó a hincharse lentamente hasta adquirir el aspecto de una bola de cristal, como la que usan las pitonisas y los adivinos. En el interior, como en la pantalla de un televisor, estaban los dos ancianos del banco en lo que parecía un saloncito antiguo, de casa de abuela.&lt;br /&gt; - ¿Qué hacen? – preguntó Héctor.&lt;br /&gt; - Shhh… atiende y verás.&lt;br /&gt; Al principio los viejitos permanecían inmóviles, con el tono azulado de un televisor reflejado en sus caras arrugadas. Entonces la anciana se levantó y comenzó a increpar a su marido señalándole con el dedo. Las voces se escuchaban muy bajito, pero Héctor creyó entender que el anciano estaba haciéndose pasar por viudo y tirándole los tejos a una señora del hogar del jubilado, sin importarle un comino que su santa esposa estuviera aún vivita y coleando. Él se defendía, alegando que en toda su vida sólo había conocido a una hembra (“¡una!”, repetía indignado, levantando el índice frente a las narices de su mujer) y que tenía ganas de probar cosas nuevas. Ella contestaba que a los sesenta y cinco años ya se le había pasado un poco la edad de innovar. Y así prosiguieron durante un rato, mientras Musa y Héctor les observaban sin poder evitar reírse a carcajadas. Al cabo de unos minutos, la burbuja se deshizo en el aire, reventando suavemente con un “cling” de campanilla antigua y dejando unas motas de polvo plateado flotando en la brisa.&lt;br /&gt; - Vaya… - dijo Héctor -. Ha sido alucinante.&lt;br /&gt; En su cabeza se estaba dibujando a toda velocidad un cuento sobre la pareja de ancianos. Sería un cuento estupendo, con humor, con tragedia, con amor. Casi tenía ganas de despedirse de Musa e irse a casa a escribirlo.&lt;br /&gt; - Tranquilo – dijo ella, como si le hubiera leído el pensamiento – ya tendrás tiempo. Ahora lo importante es que comprendas cómo funciona la bolsa. Puedes llevarla contigo todo el día. Tendrás que estar muy atento para ver las historias porque, como has visto, las burbujas son bastante pequeñas. Una vez que caces alguna, la tendrás a tu disposición y podrás ver la historia cuando estés a solas como lo hemos hecho ahora con los ancianos. Sólo podrás verlas una vez, pero creo que será más que suficiente, ¿no?&lt;br /&gt; Hector asintió.&lt;br /&gt; - Creo que lo he entendido bien.&lt;br /&gt; - De acuerdo – Musa sonrió, satisfecha -. Hay algunas reglas respecto a la bolsa. &lt;br /&gt; “Siempre hay reglas cuando te entregan un objeto mágico - pensó Héctor, recordando los cuentos que había leído de niño - Normalmente la gente no las respeta y pierden su don, pero a mí no va a pasarme eso”. Miró a Musa con atención, dispuesto a registrar esas reglas en su cabeza y a no romperlas bajo ningún concepto.&lt;br /&gt; - Primera regla: no hablar a nadie de la bolsa. Por una lado, porque nadie te creerá, ya que las burbujas sólo podrás verlas tú. Por otro, porque si lo haces, desaparecerán la bolsa y tu don, y no volverás a verme nunca.&lt;br /&gt; - Entendido – Héctor ponía cara de niño que está aprendiendo la lección.&lt;br /&gt; - Pero no te pongas tan serio, hombre, que eso no va a pasar – Musa rió -. Simplemente tengo que advertirte. Es como un protocolo. &lt;br /&gt;- Ya, ya, comprendo.&lt;br /&gt;- Segundo, utilizar esas historias sólo para escribir sobre ellas. No podrás hacer uso de la información que recibas para aprovecharte de la gente, ni siquiera para intentar ayudarles. Es ficción, sólo ficción, y así es como debes tratarla: como si saliera directamente de tu cabeza.&lt;br /&gt;- Muy bien – Héctor, que nunca había tenido vocación de buen samaritano, pensó que no le sería difícil cumplir con esa parte del trato.&lt;br /&gt;- Tercero: este regalo tiene fecha de caducidad. No te voy a decir un plazo de tiempo concreto, porque eso depende de ti y del uso que hagas de él. Sin embargo, llegará un momento en el que la bolsa cambiará de color, como un aviso. Pasará de ser marrón oscura, como es ahora, a ser blanca, como mi pelo. En el momento en que eso suceda, deberás venir aquí y nos encontraremos otra vez para que me la devuelvas. Si intentas escapar con ella o si no acudes a la cita, la bolsa desaparecerá, y también todo lo que hayas conseguido con ella: libros, premios, publicaciones… todo.&lt;br /&gt;Héctor asintió con cara seria. Se le ocurrió que en los cuentos las reglas, los deseos, las hadas, siempre eran tres, como en aquella ocasión. &lt;br /&gt;- Entonces está todo claro, ¿no? – Musa parecía una abogada que explica a su cliente con claridad los términos de un trato antes de hacerle firmar al pie de la hoja.&lt;br /&gt;- Como el agua.&lt;br /&gt;- Muy bien. Entonces tenemos que despedirnos – extendió la mano frente a sí y sonrió. Héctor extendió la suya e hizo ademán de estrecharla, olvidando que Musa era incorpórea y transparente como el humo. Ella se rió ruidosamente, tiró un beso al aire y desapareció. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de entonces, todo fue mucho más sencillo para Héctor. Las historias crecías como setas a su alrededor. Le bastaba sentarse, por ejemplo, en el patio del instituto durante el recreo, para ver un montón de bolitas flotando junto a sus alumnos. Las cazaba disimuladamente con su bolsa, y después, una vez en casa, se enteraba de que aquella chica tan buena estudiante estaba embarazada del macarra de la clase, o de que aquel otro tenía que ayudar a su madre en la peluquería y no quería decírselo a nadie, porque le avergonzaba pasarse la tarde barriendo pelo de señora. Otras veces Héctor iba a tomar un café a la sala de profesores y cazaba en forma de burbujas todos los amoríos, los odios y las rencillas que flotaban en el aparentemente bien avenido claustro. Se enteró de que la profesora de educación física, tan alegre y risueña, tenía que cuidar de su madre anciana y a veces hacía complicados planes para acabar con ella y que pareciera un accidente. También descubrió el romance que unía al de filosofía con el de literatura (“estos chicos de letras…” pensó) y el amor platónico de la anciana profesora de latín por el jovencito que daba música en la ESO.&lt;br /&gt;Aunque tenía en su poder los cotilleos más jugosos del instituto, Héctor mantenía la boca cerrada. No cayó en la tentación de comentar la pluma del de filosofía, de aconsejar a la chica de su clase sobre su embarazo o de intentar proteger a la anciana madre de la profesora de gimnasia. Se limitaba a pasar las tardes escribiendo sobre ellos, haciéndolos vivir en la nueva máquina de escribir que se había agenciado poco después de la visita de Musa. Terminó varios cuentos muy buenos y ganó un par de premios provinciales con dotaciones importantes. Sin embargo, para Héctor los premios eran lo de menos; lo importante es que estaba feliz de tener por fin sobre qué escribir, de poder pasar las tardes enhebrando historias como siempre había soñado.&lt;br /&gt;Con la práctica, descubrió nuevas propiedades de las burbujas que Musa no le había contado. Por ejemplo, comprobó que a veces, cuando abría la bolsa en casa y sacaba las bolitas, dos o más se unían entre sí caprichosamente y formaban una nueva historia, más compleja y larga. Otras veces las burbujas no salían de las personas que le rodeaban sino, por ejemplo, de los libros que leía o de las películas que iba a ver al cine. A veces incluso flotaban alrededor de su propia cabeza, y cuando las cogía para mirarlas, le contaban historias de su infancia o fragmentos de su vida que, sin que él se hubiera dado cuenta nunca, eran muy apropiados como material para un cuento.&lt;br /&gt;Mientras más escribía y más confianza en sí mismo iba adquiriendo, con más fuerza volvían a Héctor sus antiguos hábitos. Volvió a dejarse crecer el pelo, se mudó al barrio bohemio de la ciudad y cambió las lentillas por sus queridas gafas de pasta. Su vida sexual, que había decaído bastante como resultado de su crisis artística, renació de entre sus cenizas, y pronto pasaba otra vez la mayoría de las noches acompañado por mujeres preciosas que escuchaban sus cuentos con los ojos muy abiertos. &lt;br /&gt;Al poco tiempo, Héctor se dio cuenta de que no podía pasar la vida escribiendo sobre alumnos y profesores de un instituto de provincias, y comenzó a salir “de caza”, como a él le gustaba llamarlo. Todas las tardes se recorría la ciudad en busca de burbujas mágicas. Iba a las tiendas, a los parques, a los portales. Acudía a conferencias, se apuntaba a excursiones y se sentaba en los bancos de las calles a ver pasar a la gente. Las bolitas estaban por todas partes, y llegó un momento en que tuvo que darse un descanso, porque no daba abasto para escribir la enorme cantidad de historias que acumulaba a lo largo del día.&lt;br /&gt;Después de unos meses de escribir cuentos y ganar premios, Héctor pensó que podía atreverse con una novela. La empezó con una burbuja que le llamó especialmente la atención, y que había recogido de una chica a la que vio en el cementerio, contemplando un entierro desde detrás de un ciprés. Después comprobó asombrado que era como si todas las burbujas que recogía tuvieran que ver de alguna manera con la historia de la chica, uniéndose a ella y agrandándola cada vez más. En apenas un año, ya tenía trescientas páginas de una novela que, si bien no era la obra del siglo, le parecía bastante buena. No tuvo que recorrer muchas editoriales antes de conseguir publicarla, y cuando se quiso dar cuenta, estaba en todas las estanterías de las librerías del país.&lt;br /&gt;La novela cosechó buenas críticas. Todos hablaban de la forma en que Héctor era capaz de enganchar a sus lectores con una prosa brillante y una fascinante manera de manejar a los personajes y las situaciones. “Consigue que los personajes parezcan conocidos al cabo de unas pocas páginas”, decía uno. “Desde el primer capítulo hasta el último, teje una trama que es capaz de quitarnos el sueño durante días”, afirmaba otro. “Sorprendente debut” decían casi todos. El público también acogió muy bien el libro, y al cabo de unos meses, Héctor se encontró con que ganaba suficiente dinero como para dejar su trabajo en el instituto y dedicarse a escribir a tiempo completo.&lt;br /&gt;No se lo podía creer. En poco menos de dos años había conseguido aquello con lo que siempre había soñado: fama, popularidad, reconocimiento. Todo él era pura creatividad, auténtica efervescencia artística. No le daba el tiempo para escribir sobre todo el material que tenía. La gente le paraba por la calle y le decía cómo su hermosa novela les había conmocionado, les había hecho reír y llorar. Concedía entrevistas, acudía a programas especiales y pronunciaba conferencias.&lt;br /&gt;Sin embargo, no todo era felicidad para Héctor. Mientras más tiempo pasaba, mientras mejor le iban las cosas, más miedo tenía a que un día la bolsa se volviese blanca y él perdiera su don para cazar historias. Sabía que era capaz de escribir bien, y que gran parte del mérito de aquella novela era suyo, pero también sabía que no podría funcionar si no tenía la bolsa. Por las noches no dormía pensando en otra espantosa época de sequía, en tardes y tardes sentado frente a su máquina de escribir, tecleando su nombre para desafiar a la insultante blancura del folio. Se fue mustiando poco a poco, carcomido por el miedo; dejó casi por completo la vida pública y se encerró en su casa a mirar obsesivamente su bolsita guarda-historias. Como no salía a la calle, pronto dejó de ver busbujas a su alrededor y se quedó sin temas para escribir. No hacía más que beber whisky y pensar obsesivamente en cómo podría convencer a Musa para que le dejase la bolsa un tiempo más… sólo unos años, hasta que él fuera un escritor consolidado y pudiera dedicarse a escribir artículos insulsos apoyándose en los éxitos ya logrados. Pensó en amenazarle, en suplicarle, en venderle su alma si es que ella la aceptaba.&lt;br /&gt;En esas estaba, metido en una nebulosa de pánico y alcohol, cuando sucedió lo que había estado temiendo tanto tiempo: la bolsa se volvió blanca como el cabello de Musa. Héctor la miró varias veces, se frotó los ojos, la guardó y la volvió a sacar, pero no había error posible: la bolsa era blanca, y eso quería decir que su tiempo con ella se había terminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Continuará... me está ocupando más de lo que pensaba, así que he decidido publicar esta parte y dejar el final para el siguiente post. Lo siento ;)&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114571218673684930?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114571218673684930/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114571218673684930&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114571218673684930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114571218673684930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/hector-y-musa-ii.html' title='Hector y Musa (II)'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114545827611351616</id><published>2006-04-19T16:43:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:46.948+02:00</updated><title type='text'>Hector y Musa (una alegoría ingenua)</title><content type='html'>&lt;em&gt;Para J.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor era un profesor de matemáticas que quería ser escritor. Lo deseaba con todas sus fuerzas. Hacía poco que se había licenciado y había empezado a trabajar, así que casi parecía aún un universitario, con el pelo un poco largo y desgreñado, vaqueros y gafas de pasta. &lt;br /&gt; Como os he dicho, Héctor quería ser escritor más que nada en el mundo. Adoraba las matemáticas y enseñar a sus alumnos, pero estaba convencido de que lo suyo eran las palabras. Leía todo el día, todo lo que caía en sus manos: poesía, novelas, ensayos…  Además, llevaba lo que él consideraba “una vida de escritor”: vivía en una buhardilla con las paredes cubiertas de sus textos favoritos, bebía café negro, seducía y se acostaba con todas las mujeres que podía y escuchaba jazz a media noche mientras fumaba Ducados.&lt;br /&gt; El problema de Hector es que no escribía.&lt;br /&gt; No es que no supiera; las palabras se le daban bien, y las utilizaba con destreza, como podían atestiguar las chicas que caían regularmente sobre el desgastado colchón de su dormitorio. Pero cuando hubo escrito un poco sobre su vida, sus pensamientos, sus mujeres y su infancia, se dio cuenta de que no le quedaba mucho más que decir. Podía elucubrar sobre lo que veía por la ventana, sobre las sensaciones que tenía cuando hacía el amor con alguien por primera vez o sobre aquel día que su padre le llevó al parque de las atracciones. Su gran problema era su absoluta incapacidad para inventar nada nuevo. Héctor describía, divagaba, retrataba y desbarraba, pero no era capaz de contar una sola historia decente.&lt;br /&gt; “Si yo tuviera una buena historia - solía decirse -, si tuviera una sola historia, escribiría una novela maravillosa”. Por las tardes, cuando terminaba de corregir los exámenes de sus alumnos y se preparaba las clases del día siguiente, se sentaba frente a su máquina de escribir (nada de ordenadores para él, por favor; él era un bohemio) y fruncía el ceño, tratando de imaginar algo. Llamaba a la inspiración, a las musas, a los dioses. Fumaba marihuana, esnifaba cocaína y consumía cantidades cada vez más exageradas de café. Pero al término de la tarde, cuando la penumbra mortecina del anochecer inundaba la buhardilla, la hoja seguía en blanco, virgen como una niña.&lt;br /&gt; Con el tiempo, Héctor se desanimó. “Qué le vamos a hacer”, se decía. “No puedo ser escritor si no tengo imaginación. Es como si un cojo quisiera correr la maratón; sencillamente no es posible”. Leía hasta la saciedad las biografías de los escritores que más admiraba, y se preguntaba qué tenían ellos que no tuviera él para ser capaces de segregar ficción como una araña su tela: con facilidad, directamente de la nada, sin esfuerzo aparente. &lt;br /&gt; Convencido de que era un farsante y un estafador, y apremiado además por las exigencias de la vida adulta, Héctor terminó por abandonar las greñas, los vaqueros y la buhardilla. Enterró definitivamente su vieja Remington y se mudó a un pisito mucho más nuevo y funcional en el centro de la ciudad. Empezó a vestir pantalones de pinza y a engominarse el pelo.&lt;br /&gt; Un día estaba sentado en el parque, leyendo un libro (afortunadamente esa costumbre no la había perdido) y cerrándolo ocasionalmente para tomar el temprano sol de marzo. Cuando dejaba de leer, divagaba sobre sus temas favoritos: “si yo tuviera una buena historia – se repetía una y otra vez -… sé escribir, sé hacerlo, pero no tengo imaginación, es lo único que me falta”.&lt;br /&gt; Estaba absorto en sus cavilaciones cuando vio una figura femenina acercarse por el sendero de tierra. Al principio pensó que era una anciana, porque tenía el cabello completamente blanco. Después creyó que era una mujer, porque el cuerpo, aunque más pequeño de lo normal, tenía formas adultas y proporcionadas, como si estuviera hecho a escala. Finalmente, cuando se acercó, pudo ver un rostro infantil, que enmarcaba unos ojos grises enormes. La cara de niña vieja le recordó a algo. Más tarde caería en la cuenta: se parecía a aquellos niños enfermos de cáncer que salían de vez en cuando en la tele, niños con expresión y ojos de anciano. &lt;br /&gt; La extraña criatura se sentó junto a él. Vestía una blusa blanca de gasa y unos vaqueros, por los que asomaban unos piececitos descalzos, blancos y bien formados. Alzó las piernas, las cruzó sobre el banco y se quedó mirando a Héctor atentamente. Él trató de volver a concentrarse en su lectura.&lt;br /&gt;  - Hola – dijo ella al cabo de un rato. Tenía una voz de edad indefinida, grave y dulce.&lt;br /&gt; Héctor dudó si debía o no responder.&lt;br /&gt; - Hola – dijo, finalmente, y sonrió un poco.&lt;br /&gt; - ¿Sabes quién soy?&lt;br /&gt; - Ummm… no – “vaya, una de las locas que vagan por el parque”, se dijo, fastidiado.&lt;br /&gt; - Soy la Inspiración. La Musa.&lt;br /&gt; - Sí, claro. Y yo Homero reencarnado – Héctor hizo ademán de levantarse del banco.&lt;br /&gt; Ella rió.&lt;br /&gt; - ¡En serio! ¿No me crees?&lt;br /&gt; - No mucho – Héctor se quedó mirándola. Pensó que con ese cabello blanco y los ojos grises y enormes le recordaba a alguien, pero no a alguien real, sino a algún personaje de cuento. Entonces se acordó de la Emperatriz Infantil en la Historia Interminable. Recordó que cuando leyó el libro por primera vez siendo un niño, había pensado que una niña con los cabellos blancos no podía ser bella, debía ser más bien siniestra. Sin embargo aquella niña-mujer era hermosa; de alguna forma, el blanco encajaba perfectamente con sus facciones infantiles, componiendo una imagen de alguien que no era ni joven ni viejo, sino que pertenecía a la infinidad del tiempo.&lt;br /&gt; - Vale – ella se cruzó de brazos, divertida -. Intenta tocarme.&lt;br /&gt; Héctor inclinó la cabeza y arqueó las cejas. “Vaya chiflada” pensó. Nada más que por que le dejara tranquilo, alargó la mano y la posó sobre el hombro redondo y blanco de la chica. Cuando, esperando hallar algo sólido, aflojó los músculos del brazo, éste se precipitó hacia el banco, atravesando el torso cubierto de gasa de la criatura. Héctor soltó un alarido.&lt;br /&gt; - Vamos, vamos, no seas escandaloso y siéntate otra vez – ella reía ruidosamente -. Ahora te lo explico todo.&lt;br /&gt; De alguna forma, Héctor volvió a la época en que era un niño devorador de libros y creía que las hadas, los duendes y las brujas existen de verdad. A pesar de su gomina y su cartera de cuero, algo de aquel niño dispuesto a creérselo todo no se había ido todavía, y supongo que fue por eso por lo que pareció aceptar con bastante facilidad que se le había aparecido una musa precisamente a él.&lt;br /&gt; - Vaya – se quitó las gafas y se frotó los ojos -. ¿Pero las musas no eran nueve?&lt;br /&gt; - Esas eran las de antes, las griegas. Se hartaron hace unos cuantos siglos y se fueron de parranda al Olimpo. Ahora soy yo la que se encarga de estas cosas. Soy La Musa – exageró las palabras con tono grandilocuente -. Puedes llamarme Musa, de hecho.&lt;br /&gt; - Ummm… de acuerdo – Héctor se recolocó las gafas y le sonrió -. ¿Por qué tienes el pelo blanco?&lt;br /&gt; - Si tú hubieras oído todas las historias del mundo, también lo tendrías – Musa habló con una resignación casi anciana.&lt;br /&gt; - Ajá. ¿Y por qué tienes cara de niña?&lt;br /&gt; - Porque tengo que renacer muchas veces – ahora sonrió y, efectivamente, parecía muy joven, de no más de diez años.&lt;br /&gt; - ¿Y por qué…?&lt;br /&gt; - Bueno – Musa interrumpió a Héctor con impaciencia – no hablemos tanto de mí. Hemos venido aquí porque tienes un problema que solucionar, ¿no es así?&lt;br /&gt; Hector suspiró, un poco avergonzado. "Así deben de sentirse los imoptentes", pensó.&lt;br /&gt; - Supongo que sí.&lt;br /&gt; - De acuerdo… - le miró de arriba abajo hasta hacerle sonrojar -. Dices que no tienes imaginación, ¿no? &lt;br /&gt; - Eso es.&lt;br /&gt; - Y que quieres ser escritor, ¿correcto? – preguntaba como un médico que intenta diagnosticar a un paciente.&lt;br /&gt; - Sí – Héctor miró al suelo y se rascó la coronilla. Un poco de gomina reseca se desprendió de su cabeza.&lt;br /&gt; - Y que necesitas historias.&lt;br /&gt; - Exacto.&lt;br /&gt; - Muy bien – Musa se acarició la barbilla pensativamente y le miró a los ojos -. A ver, Héctor, ¿cuánto deseas ser escritor?&lt;br /&gt; - ¡Muchísimo! – exclamó él, entusiasmado -. Es lo que más deseo de este mundo. Me apasiona escribir. Si tuviera algo sobre lo que escribir, podría hacerlo muy bien, en serio&lt;br /&gt; Ella sonrió, comprensiva.&lt;br /&gt; - Está bien – le dijo -. Voy a hacerte un regalo.&lt;br /&gt; Una oleada de felicidad inundó a Héctor. ¡Sus plegarias habían sido escuchadas! Se le aparecía una musa y le daba inspiración. Probablemente le hechizaría y le haría capaz de escribir los libros más grandes del mundo. Sería famoso. Sería rico. Sería…&lt;br /&gt; Musa le sacó de su ensimismamiento.&lt;br /&gt; - Toma – le dijo, entregándole una bolsita de paño, como las que debían de llevar los hombres de la Edad Media para guardar sus pesadas monedas.&lt;br /&gt; - ¿Y esto qué narices es? – preguntó Héctor, examinando la bolsita. Se sentía ligeramente decepcionado. Un trocito de tela arrugada con un cordón no iba a convertirle en escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Continuará...&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114545827611351616?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114545827611351616/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114545827611351616&amp;isPopup=true' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114545827611351616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114545827611351616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/hector-y-musa-una-alegora-ingenua.html' title='Hector y Musa (una alegoría ingenua)'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114531033576007484</id><published>2006-04-17T23:40:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:46.867+02:00</updated><title type='text'>Me voy a hacer famosa</title><content type='html'>No exactamente, pero voy a empezar a subir los peldaños de la escalera que me llevará a la fama, el dinero, el Planeta y el Nobel (por ese orden, más o menos). El lunes que viene leeré &lt;a href="http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/fantasmas.html"&gt;este relatillo&lt;/a&gt; en el Anaïs, un bar de aquí de Granada donde se hacen muchas lecturas de cuentos, presentaciones de libros y demás. ¡Qué emoción, qué emoción! No sé si hay alguien que me lee que sea de Granada (aparte de los que ya conozco, claro), pero estáis todos invitados a darme ánimos, conocerme o intentar ligar conmigo :D.&lt;br /&gt;(Vale, vale, no es exactamente un Gran Acontecimiento, pero por algo se empieza, ¿no?).&lt;br /&gt;También se admiten comentarios y correcciones al cuento en cuestión.&lt;br /&gt;Besitos a todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114531033576007484?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114531033576007484/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114531033576007484&amp;isPopup=true' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114531033576007484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114531033576007484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/me-voy-hacer-famosa.html' title='Me voy a hacer famosa'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114510204572043719</id><published>2006-04-15T13:47:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:46.787+02:00</updated><title type='text'>Mierda</title><content type='html'>El &lt;strong&gt;6 de Abril&lt;/strong&gt; este blog hizo un año y yo ni me acordé. Tampoco me acordé del post número 100. Qué puñetero desastre que soy.&lt;br /&gt;De todas formas, &lt;strong&gt;felicidades&lt;/strong&gt; a mí misma, a este blog tontorrón y sin nombre, a los ciento y pico post que llevo y a las personitas que se pasan por aquí de vez en cuando. Me alegro de haber dado una vuelta al sol subida en este cohete de palabras. Viva Internet, su libertad de expresión y sus posibilidades. No es que este blog haya llegado muy lejos, que sea muy leído o que sea excesivamente bueno, pero es &lt;em&gt;mío&lt;/em&gt; y está escrito con bastante sinceridad y con mucha ilusión.&lt;br /&gt;Espero seguir aquí muchos años más dando la brasa, mirando la realidad como un post potencial y conociendo a gente estupenda. Gracias a todos por dedicarme un ratito de vuestras vidas. Os quiero.&lt;br /&gt;***************&lt;br /&gt;Por otra parte, Dios está sentado en su nube, me mira y se descojona.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114510204572043719?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114510204572043719/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114510204572043719&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114510204572043719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114510204572043719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/mierda.html' title='Mierda'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114504256966415073</id><published>2006-04-14T20:54:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:46.701+02:00</updated><title type='text'>Stop</title><content type='html'>Si lo intentas con esfuerzo, puedes parar el tiempo. Te lo digo yo, que lo he hecho un par de veces. Atiende bien y te lo explico.&lt;br /&gt;Tienes que escoger un día en el que no haya nada muy importante que hacer, como un día de vacaciones: un viernes santo, por ejemplo. Después tienes que esperar a una hora del día en la que no tengas nada planeado, en la que no hayas quedado (puede que acabes de volver de tomarte un helado en buena compañía, o de echar un café con las amigas) ni tengas que, digamos, cenar o ducharte para salir. Ésta puede ser una buena hora: las nueve de la noche, demasiado pronto para empezar a hacerse la cena, demasiado tarde para merendar y con un par de horas por delante antes de que llegue la hora de irte de nuevo. Entonces quizás puedas parar el tiempo. &lt;br /&gt;Mejor con lluvia, sí, mejor, porque la lluvia también parará el exterior, ya que en el sur no sabemos hacer nada si llueve. Hoy los tronos no saldrán y tú puedes jugar a que no existe el tiempo. Ponte una puena canción, una canción melancólica y larga, como digamos &lt;em&gt;Hurt&lt;/em&gt;, de los NIN. Procura no ponerte melancólica, porque estás parando el tiempo, y la melancolía no existe cuando has conseguido suspenderte en mitad de la nada y dejar quietas las manecillas del reloj. No te preocupes porque las vacaciones estén a punto de terminarse, por la inminente vuelta a las clases, a la rutina. Eso no tiene cabida en tu islita de tiempo detenido, sólo tuyo. Con los NIN y la lluvia de fondo, escribe un poco, sin pensar, haciendo de la escritura un acto continuo, sin principio ni fin, como si fuera un ritmo de respiración, un latido. No pares, no corrijas; toca el teclado como si estuvieras tocando un piano o un cuerpo. Si la canción se acaba, ponla de nuevo, porque no queremos que midas el tiempo por la duración de las canciones: escúchala una y otra vez como si fuera un único tema muy largo.&lt;br /&gt;Es difícil sostener el tiempo parado. Hace falta mucha concentración, como cuando intentas dejar la mente en blanco o mantenerte en equilibrio sobre una barra. Tarde o temprano, se romperá el hechizo, avanzará el reloj y te hartarás de escuchar la misma canción una y otra vez. Tu estómago empezará a reclamar su cena y la gata te maullará pidiendo que le llenes el comedero.&lt;br /&gt;Pero bueno, durante unos minutos has parado el tiempo. Es un logro bastante enorme, si lo piensas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114504256966415073?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114504256966415073/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114504256966415073&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114504256966415073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114504256966415073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/stop.html' title='Stop'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114477409233072554</id><published>2006-04-11T18:19:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:46.620+02:00</updated><title type='text'>¡¡Quiero ser escritora!! ¡¡Quiero ser escritora!!</title><content type='html'>¿A qué se dedica Marina en estas vacaciones de Semana Santa?&lt;br /&gt;a) A disfrutar de lujos tipo baño limpio/cocina limpia/nevera llena (¡gratis!).&lt;br /&gt;b) A buscar a su gata por toda la urbanización (la tía ha descubierto las ventajas de la libertad y se pasea a su antojo por patios y muros).&lt;br /&gt;c) A quedar con sus amigas-de-la-infancia-a-las-que-adora.&lt;br /&gt;d) A intentar ver tronos de refilón y sin que se note mucho, porque ella es progre y no puede admitir que le encanta la Semana Santa hasta el punto de ponerle los vellos como escarpias.&lt;br /&gt;e) A leer &lt;a href="http://www.micabeza.com"&gt;a este señor&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;No me ha gustado demasiado el blog de Rafa Fernández. Había escrito una larga crítica destructiva pero, de repente, me ha entrado cargo de conciencia y he pensado que entre blogueros no hay que despellejarse, que para eso está el gran mundo editorial. Además, yo no quería decir eso. Lo que quería decir es que, cuando estaba a punto de abandonar &lt;strong&gt;micabeza.com &lt;/strong&gt;rogando a Dios que no me enviara nunca a un tío como Sigmundo, me dio por ver los vídeos. El primero que sale es el de Rafa en fin de año. Nos cuenta con su acento canario que él pasó la nochevieja solo, en calzoncillos, con un libro de Henry Miller en la mano y gritando ¡¡quiero ser escritor!! en cada campanada. Que luego se dio cuenta de que llevaba diez años pidiendo lo mismo y de que, al fin y al cabo, escritor ya era. Una mierda de escritor (son sus palabras, que conste) pero escritor, al fin y al cabo. Entonces cambió su petición por un "¡¡quiero ser escritor de éxito!!". Dado que ha ganado el premio al Mejor Blog De España y América Latina (ahí es nada), creo que su deseo se cumplió.&lt;br /&gt;Esta historia tiene tres moralejas, a elegir una:&lt;br /&gt;a) Es verdad que todos somos escritores. Uno de los axiomas literarios de Marina es: si escribes, eres escritor. Bueno, malo o regular, pero escritor. Porque, al fin y al cabo, ¿qué diferencia al nobel de literatura de mí? Vale, él es mejor (de momento xD), y cuando se sienta a escribir lo hace con expectativas de que le publiquen y aclamen. Pero cuando ese tío terminó su discurso de agradecimiento, se bajó del estrado y se fue a casa, también tuvo que sacar una hoja en blanco y comenzar a escribir. Sin seguridad, sin saber si iba a quedarse atascado en el siguiente capítulo, sin saber si su nueva obra llegaría al nivel de las anteriores. Cuando yo me siento a escribir, tampoco tengo seguridad, tampoco sé si me va a salir algo medio aceptable o una puñetera mierda. Vale que a nadie le importe, pero en esencia es lo mismo. Hale, Mr.Pinter, no se crea usted tanto. Lo que quiero decir es que ese tío es escritor y yo soy escritora, aunque muera sin que me conozcan más que las decenas de personas bienintencionadas que se pasan por aquí de vez en cuando.&lt;br /&gt;b) Hasta el más repugnante y capullo de los escritores pretenciosos te puede regalar un momento bonito.&lt;br /&gt;c) Debería pasar mi próxima nochevieja pidiendo con cada campanada algo parecido a lo del amigo Fernández, visto el éxito.&lt;br /&gt;Hale, me despido. No estoy escribiendo mucho porque asumo que todos andáis por ahí, entre playas o inciensarios, y &lt;em&gt;tampoc no us fa de res &lt;/em&gt;que una esté aquí comiéndose la cabeza para daros de leer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114477409233072554?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114477409233072554/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114477409233072554&amp;isPopup=true' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114477409233072554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114477409233072554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/quiero-ser-escritora-quiero-ser.html' title='¡¡Quiero ser escritora!! ¡¡Quiero ser escritora!!'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114416462552785774</id><published>2006-04-04T17:27:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:46.532+02:00</updated><title type='text'>Plegarias atendidas</title><content type='html'>Desde que volvía a creer en Dios, todo era mucho más fácil. Había unificado todo lo que (según ella) iba mal en su vida y lo había achacado a una única entidad cruel y manipuladora: un Dios sádico, juguetón y malévolo que se reía de ella sentado en su nube. Una vez que hubo asumido la presencia de aquella fuerza poderosa en su destino, decidió que lo mejor era congraciarse con ella. Desde entonces, mantenía con Dios una conversación más continua y fluida que en toda su vida, más incluso que cuando era pequeña y tenía tanto miedo al infierno que no podía dormirse sin decir sus oraciones. &lt;br /&gt;Así, cuando se levantaba por las mañanas, y pensaba que todo el mundo más allá de su cama era inhóspito y triste, y se colocaba el despertador recién apagado en la almohada para seguir durmiendo un poco más, le decía a Dios: "De acuerdo, tío, yo me levanto, lo juro, me levanto e intento ser feliz, pero tú tienes que hacer que hoy haya sol. Puedes colocar un par de nubes si quieres, pero no muchas, porque si no hay sol, yo te juro que me vuelvo a meter en la cama con un par de trankimazines y no salgo hasta mañana". Entonces sí, entonces encontraba las fuerzas para levantarse y se levantaba, convencida de que había oído cómo Dios, medio benévolo medio bromista, le estrechaba la mano desde su nube para cerrar el trato. Luego cogía el coche, y entonces sus peticiones sonaban más o menos así: ·"Dios, con la putada tan grande que me has hecho, que tiene huevos, por lo menos compórtate conmigo esta mañana y consígueme un aparcamiento cerca del trabajo. Ah, y un veinte minutos, anda". Que no es que le interesara demasiado la actualidad, pero le gustaba leer el horóscopo antes de sentarse a su mesa cada mañana. &lt;br /&gt;Su día era como una especie de negociación con un padre severo pero indulgente. Era una prisionera que pedía pequeñas gracias a su captor a cambio de no quejarse demasiado por mantenerla encerrada en su torre. “Tú, y sólo tú - le decía a su deidad particular – eres el culpable de que las cosas hayan pasado así, porque tampoco te costaba tanto que todo sucediera de otra manera, y entonces no sería todo tan desastroso ni tan catastrófico. Así que ahora no te queda otra que hacerme la vida un poquito más fácil”. Y Dios, medio avergonzado de haberse reído de ella en tantas otras ocasiones, lo hacía: le buscaba los mejores aparcamientos, le conseguía las cajeras más rápidas y los funcionarios más amables, las mesas mejor situadas y el café más sabroso. &lt;br /&gt;Un tiempo después, cuando él vino a buscarla de nuevo y le dijo todo eso de “me he dado cuenta de que, sin ti, mi vida no tiene sentido, y quiero que estemos juntos, y quiero darte tantas cosas”, ella (los ojos dilatados, las manos temblorosas y el corazón palpitándole) le dijo que no.  Después, mientras le miraba marcharse cabizbajo con las manos metidas en los bolsillos de su chaqueta, le dijo a Dios, enfadada y divertida al mismo tiempo: “Te habías creído que ibas a librarte de mí, ¿eh?”.&lt;br /&gt;Y regresó a casa,sonriendo y escuchando el tap tap de sus tacones sobre la acera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114416462552785774?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114416462552785774/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114416462552785774&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114416462552785774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114416462552785774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/plegarias-atendidas.html' title='Plegarias atendidas'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114399408742732811</id><published>2006-04-02T18:07:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:46.443+02:00</updated><title type='text'>Accidente II: el testigo</title><content type='html'>- ¿A quién le toca? Ah, Meli, eres tú, no te había visto… no veas la tardecita que llevo, y encima con estos calores, que si estamos así en Marzo no te quiero yo contar cuando llegue Junio... Dime qué te pongo, guapa. Sí, han venido estupendos esta semana, maduritos, lo que pasa es que están algo caros, pero muy ricos. Que ya es difícil que salga un tomate bueno, que los de ahora no saben a nada. ¿Te llevas un kilo, entonces? Muy bien. Pues nada, hija, esta mañana, ¿te has enterado de la que se ha liado? Aquí delante mismo, en el semáforo éste, que tiene más mala sombra… A ver, van doscientos gramos de más, ¿te los dejo? Pues eso, que yo siempre lo digo, que como está en cuesta la calle, la gente se embala y si se pone el semáforo en rojo se lo saltan. ¿Qué más? Pues mira, tengo de las golden, las reinetas y las fugi éstas, o fuji, o como se diga… Sí, estas son más dulces, te pongo, ¿no?Y nada, pues dos chiquitos que iban en un polo, como el de mi Antonio pero en azulón, se han parado en el semáforo y uno que venía a toda pastilla desde arriba les ha dado por detrás. A ver, unas cebollitas, ¿de malla o sueltas? ¿Qué más? Sí, espera, las patatas las tengo detrás del mostrador. Y eso, Meli, como te decía, que no te puedes imaginar, un topetazo… con la puerta cerrada se ha oído aquí y hemos metido todos un bote que no veas. Llévate unas fresitas, ¿no? son de las primeras, pero vienen dulces. Mira, te pongo unas poquitas y las pruebas, y ya si eso otro día te llevas más. Pues la chica al principio parecía que no tenía nada, pero luego parece ser que se había mordido la lengua, qué repelús. Pero vamos, nada grave. Lo malo es que el chico no llevaba cinturón y ha dado con la cabeza contra el parabrisas. Bueno, no te puedes imaginar, sangre por todas partes. Que ha salido la chica luego del coche y tenía los pantalones empapados, y le hemos dicho “mira a ver si tienes algo en las piernas”, y ha dicho “qué va, si es de él”. A mí se me ha bajado la tensión y todo de verlo, me he tenido que sentar aquí dentro un rato. Claro, que la sangre es muy escandalosa, que cuando se cayó mi Jesús del tobogán parecía que se había hecho una desgracia y luego fueron dos puntillos. Una berenjenita te pongo, ¿grande o pequeña? ¿vas a hacer pisto? Ay, hija, a mí el pisto me sale muy bueno, mi Antonio siempre me está pidiendo que le haga. Nada, eso no tiene secreto más que dejarlo mucho rato a fuego lento, sin prisas, y luego cocerlo bien con el tomate, para que empape. Y una ramita de laurel, que siempre le da buen sabor. Y bueno, como te puedes imaginar, el del coche de atrás ha salido más fresco que una lechuga. Si es que eso siempre pasa: el que tiene la culpa es el que menos se hace. No, hija, setas no me quedan, champiñones tengo, ¿te pongo? A ver, van cuatrocientos gramos, ¿así va bien? Es que el lunes es mal día para la fruta, mañana va Antonio al mercado y tenemos de todo. Bueno, como te decía, el de atrás estupendamente, andando ha salido, porque le ha saltado el airbag y le ha hecho colchón… pero Meli, el chico de alante… ay madre, pobrecillo, si han llegado los de la ambulancia y ni se movía. Y la chica ni lloraba, angelito, de la impresión. Que hija, tiene delito, que vas tú tan tranquilo con tu coche, parándote en tus semáforos, y viene un chalado de éstos y te busca la ruina.¿Rojos o verdes? ¿qué son, para rellenar? Pues mira, te pongo estos que están más bonitos, más derechitos, y así los rellenas más fácil. ¿Qué los haces, al horno o fritos? Mujer, al horno tardan más, pero fritos son más trabajosos. Y nada, la que se ha liado aquí, te puedes figurar, que parece que nadie tiene otra cosa que hacer que mirar la desgracia ajena. Y claro, opiniones para todos los gustos, que como yo digo, eso es como el culo, que todos tenemos. Unos que si dadle agua, que si no le déis, que si movedle, que si no le mováis… Y yo es que me enciendo, porque luego al de atrás le pagará el seguro los daños y hale, a la carretera a seguir jugándose su vida y la de los demás. Aunque digo yo que ahora con eso del carnet con puntos a ver si se ponen más serios, porque esto no puede ser, hija, no puede ser. ¿Las zanahorias las quieres sueltas o en bandeja? A ver, en bandeja te salen más baratas, pero éstas son más buenecitas, te duran más luego. Las otras enseguida se ponen blandas. Qué te estaba yo diciendo… Ah, sí, el chico… pues nada, enseguida vino la ambulancia y se lo llevó, con oxígeno y eso, pero qué quieres que te diga… yo creo que ése no sale, porque tenía más mala carita, todo blanco blanco… Y se dio un buen golpe, que dejó el cristal hecho pedazos. Así que ya ves, entretenida que hemos tenido la mañana… Luego todo el mundo hablando, que la gente es de un morboso... que parece que no tienen cosa mejor en la vida que hablar de los demás. Mejor nos iría si nos ocupásemos cada uno de lo nuestro. ¿Ya está? Pues ocho con setenta son. Nada, hija, no te preocupes, que tengo cambio, si a esta hora con eso no hay problema. Hale, guapa, un poquito de perejil te meto, que eso nunca sobra. ¿Joaquín mejor? Pues nada, bonita, dale besos. Hale, hasta la próxima, adiós.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114399408742732811?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114399408742732811/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114399408742732811&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114399408742732811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114399408742732811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/04/accidente-ii-el-testigo.html' title='Accidente II: el testigo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114381062472292368</id><published>2006-03-31T15:01:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:43.669+02:00</updated><title type='text'>Accidente I: la víctima</title><content type='html'>Aquí os dejo otro ejercicio del taller. Se trataba de describir un accidente desde tres puntos de vista: la víctima, un testigo y el conductor de la ambulancia. Esta es la primera entrega, y en los próximos días os dejo las otras dos, a ver qué os parecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;**********************&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llévame a casa, le dije justo después de que me anunciara que no iba a dejarla. Claro, dijo él, solícito, incapaz de negarme aquella última gracia de condenado, casi contento de poder quedar, en el último momento, como una buena persona. Le miré buscar las llaves del coche por el apartamento mientras me ponía los zapatos y me limpiaba el rimmel con un pañuelo de papel.&lt;br /&gt;Me gustaba ser su copiloto, y mientras observaba sus gestos precisos de conductor, pensé que ya no iba a ser su copiloto nunca más y torcí un poco más la cabeza hacia la ventanilla. Él sintonizó a ciegas alguna emisora, una canción de pop inofensivo. &lt;br /&gt;Con la cabeza apoyada en el respaldo del asiento, pensé que ojalá se desprendiera de ella un cabello largo y rizado y fuera a parar a la bonita tapicería oscura. Imaginé a su novia (novia con todas las letras, novia de ir al cine, de pasear de la mano, de presentar a los padres, de llevar en una foto de carnet dentro de la cartera) encontrando el pelo y preguntando de quién era. Él podría dar cualquier excusa, porque también tiene amigas a las que llevar en el coche, y compañeras de facultad, y primas, y hermanas, pero se podría pálido de repente y no podría disimular la verdad. Ella sacudiría la cabeza, incrédula “no, no puedo creerlo, no puedo creer que me hayas hecho esto”, lloraría un poco, gritaría bastante y luego saldría del coche dando un portazo y esfumándose en la niebla de las cosas que no importan. Luego él vendría a buscarme y nos iríamos lejos de allí, y entonces yo dejaría de ser la amante (amante de citas clandestinas a mitad de semana, de sexo ansioso y desesperado, de roces inofensivos en la calle y violentos mordiscos una vez transpasado en umbral de la puerta) y me convertiría en la novia (novia de parques y cines y padres). &lt;br /&gt;Sentí más que nunca la fuerza de la gravedad pegándome al asiento del coche, el cinturón partiéndome el pecho en dos como una frontera. Él movía la palanca de cambios con sus hermosas manos morenas, giraba de vez en cuando la cabeza hacia el retrovisor y callaba. Allí sentada, deseé que algo congelara ese momento, que nos suspendiera a los dos en aquel coche y nos sellara juntos para siempre, porque todo aquello (la música, el dolor, el rimmel y mis fantaseos con cabellos descolgados) no estaba mal, era pura tristeza y podía sobrellevarla con elegancia de actriz de cine, pero después de eso vendría bajarme en la puerta de mi casa y decirle adiós, buscar las llaves en el bolso y enfrentarme a toda una vida hecha de días sin él. Miré por la ventanilla a los estudiantes caminando con las carpetas bajo el brazo, a las fruteras sacudiendo el polvo a la mercancía de la puerta, a los ancianos comentando las obras desde los bancos, y quise que las leyes de la física se retorcieran y abrieran una grieta en la tranquila cotidianeidad de aquella tarde de marzo. &lt;br /&gt;Concentrada como estaba en aislarnos dentro de aquella cabina de metal, en inmortalizarnos como dos figuras de cera tal y como estábamos en ese momento (quietos, silenciosos, casi enfadados, pero compartiendo los metros cúbicos de aire del interior), el choque no me sorprendió mucho. Ninguno de los dos gritamos cuando, al pararnos en el semáforo, el Ibiza blanco nos embistió por detrás. Yo me incliné bruscamente hacia delante y quedé sostenida por el cinturón de seguridad a pocos centímetros del salpicadero. Me mordí la lengua y la sentí líquida dentro de la boca, derramándose en un elegante hilo de sangre por la comisura de mis labios. Él salió despedido sin que el cinturón que olvidó ponerse (no sé si por pena o por pura prisa) lo impidiera, y su frente impactó contra el cristal delantero, dejándolo partido en trocitos como una tela de araña. Luego volvió a su sitio y quedó inmóvil sobre el asiento, con la cabeza descolgada como cuando duermes en un autobús, y todos los cristales del mundo le cayeron encima.&lt;br /&gt;Despacio, quejándome un poco por un dolor difuso en las costillas, le agarré suavemente por los hombros y le tendí boca arriba sobre mis muslos, sosteniéndole con cuidado la cabeza. Quedó inmóvil en mis piernas, hermoso, como dormido. Así sí, mi amor, pensé, mientras le acariciaba delicadamente la cara, cruzada por diminutos hilos de sangre. Así sí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114381062472292368?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114381062472292368/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114381062472292368&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114381062472292368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114381062472292368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/accidente-i-la-vctima.html' title='Accidente I: la víctima'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114358372653030931</id><published>2006-03-29T00:07:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:43.601+02:00</updated><title type='text'>Eso digo yo</title><content type='html'>¿Quién sangra por do más pecado hubiere?,&lt;br /&gt;¿Quién me cambia por tul desilusión?,&lt;br /&gt;¿Quién sazona el amor con alfileres?,&lt;br /&gt;¿Quién me descorazona el corazón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién quema relicarios, pilas, naves?&lt;br /&gt;¿Quién alquila mujeres de alquiler?,&lt;br /&gt;¿Quién ha sacado copia de la llave&lt;br /&gt;de los secretos de mi secreter?,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién oxida el limón de las campanas?&lt;br /&gt;¿Quién se sabe perdido cuando gana?&lt;br /&gt;¿Quién me ha metido el dedo en la nariz?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién roba, silba, reza, desayuna?&lt;br /&gt;¿Quién planta girasoles en la luna?&lt;br /&gt;¿Quién coño me ha robado el mes de abril?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín Sabina&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114358372653030931?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114358372653030931/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114358372653030931&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114358372653030931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114358372653030931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/eso-digo-yo.html' title='Eso digo yo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114357432921163127</id><published>2006-03-28T21:27:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:43.538+02:00</updated><title type='text'>Hoy hemos ido a correr</title><content type='html'>Marina: si me viera mi profesora de educación física, lloraría lagrimones como puños.&lt;br /&gt;Ana: la mía me daría un cogotazo, que no fui ni dos meses a clase.&lt;br /&gt;Marina: ¿y eso?&lt;br /&gt;Ana: pues nada, que quería que saltáramos el potro sin manos. Estaba loca, joder. Y  a los dos meses yo le dije: "mira, yo no voy a venir, así que suspéndeme si quieres".&lt;br /&gt;Marina: ¿y qué hizo?&lt;br /&gt;Ana: suspenderme.&lt;br /&gt;Marina: ¿y tú qué hiciste?&lt;br /&gt;Ana: presentarme en junio al teórico, con los gordos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114357432921163127?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114357432921163127/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114357432921163127&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114357432921163127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114357432921163127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/hoy-hemos-ido-correr.html' title='Hoy hemos ido a correr'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114296949881373671</id><published>2006-03-21T20:27:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:43.196+02:00</updated><title type='text'>Plástico para la lluvia</title><content type='html'>Creo que hoy preferiría llevar uno de esos sombreros para la lluvia, esos impermeables y redondos. También me pondría una gabardina o, aún mejor, un impermeable de plástico rojo como el que tenía cuando iba al colegio. Y botas, no os olvidéis de las botas. Para una lluvia torrencial, como lo son la mayoría de las que inundan las ciudades del sur, sí abriría el paraguas, y procuraría caminar pegadita a la marquesina, pero para una lluvia como esta, que casi parece que la estén vaporizando con un aspersor, prefiero el gorrito y todo lo demás.&lt;br /&gt;Paso por la salida de un colegio y me doy cuenta de que los niños de hoy (qué mal suena, me hago vieja) ya no llevan impermeables, y que asisten impertérritos a la lluvia con el mismo chaquetón de todos los días. Sobre todo, no llevan botas. Qué tristeza de infancia si a los niños les da vergüenza ponerse botas, si ya no son invencibles cuando quieren pisar los charcos. A lo mejor algún podólogo listillo ha dicho que los pies se recalientan bajo el plástico, o alguna Bratz resultona no considera que las botas de lluvia peguen con su minifalda vaquera. &lt;br /&gt;Pues yo hoy me las pondría. Y el gorrito, y el impermeable. Y sería invulnerable al agua, al frío, a la humedad y a la tristeza. Y no pisaría ningún charco, porque en el fondo soy vergonzosa y estoy un poco resfriada pero, al menos, sabría que si quisiera &lt;em&gt;podría&lt;/em&gt; hacerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114296949881373671?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114296949881373671/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114296949881373671&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114296949881373671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114296949881373671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/plstico-para-la-lluvia.html' title='Plástico para la lluvia'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114229000743695559</id><published>2006-03-13T23:41:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:43.131+02:00</updated><title type='text'>Fantasmas</title><content type='html'>Ella está desnuda, con la gata en brazos, de pie frente a la cama, esperando en silencio a que él se despierte. Como si su mirada tuviera alguna suerte de poder telepático, él se restriega los ojos y se incorpora un poco.&lt;br /&gt; - La gata ve cosas – dice ella.&lt;br /&gt; Él gruñe algo ininteligible.&lt;br /&gt; - En serio – ella se sienta en la cama y deja al animal sobre el edredón. Fiona camina despacio, estirando elegantemente el lomo, y comienza a amasar con las patas delanteras el pecho desnudo de él.&lt;br /&gt; - Pero ¿cómo que cosas? – pregunta él, apartando a la gata de encima, aún dudoso de si sigue dormido -. ¿Qué cosas?&lt;br /&gt; - Qué sé yo – contesta ella, y tirita un poco.&lt;br /&gt; - Anda, ven, que te vas a resfriar – y él alza la manta invitándola a entrar al calor de la cama.&lt;br /&gt; - La he oído maullar y me he levantado a ver qué pasaba – ella se desliza junto al cuerpo cálido de él y restriega los pies contra el vello de sus piernas -, y me la he encontrado de pie en el salón, mirando muy fijamente delante de sí, con los pelos erizados.&lt;br /&gt; - Ya ves tú - gruñe él -. Es una gata, por Dios, ve cosas por todas partes. Se queda mirando el humo, la comida, su reflejo en la ventana… Anda, vamos a dormirnos otra vez.&lt;br /&gt; - Sí, pero hazme un hueco.&lt;br /&gt; Él aún no se ha acostumbrado a dormir acompañado y, sin darse cuenta, se ha desplazado al centro de la cama y apenas le ha dejado a ella una esquina libre. Rueda hasta su lado y ella se estira, mientras la gata se acomoda a los pies de ambos. Durante unos minutos, permanecen en silencio.&lt;br /&gt; - Pero…&lt;br /&gt; - Qué – él mira disimuladamente la hora en el despertador de la mesilla y piensa en cuánto odia ir a trabajar sin haber dormido lo suficiente. A ella no parece importarle, ella y sus historias de gatos y fantasmas.&lt;br /&gt; - Pues que estaba temblando. Temblaba, te lo juro, como cuando la bañamos y acaba de salir de la ducha.&lt;br /&gt; - Tendría frío.&lt;br /&gt; - Es una puñetera gata. No puede tener frío, porque tiene todo el cuerpo cubierto de… ¿cómo se llamaba? Ah, sí, pelo.&lt;br /&gt;Él resopla, fastidiado por el intento de ser sarcástica de ella. No podría callarse, dejarse de historias y dormirse, ahí, tan mona, acurrucadita en su hombro, dulce y silenciosa.&lt;br /&gt;- Pero vaya, que puedes no creerme, si quieres, pero esa gata ve algo. Ve cosas.&lt;br /&gt;Ella se da la vuelta, le pega un tirón a la manta y cierra los ojos. Desde el otro lado de la cama, él es capaz de imaginar sus párpados apretados, y no puede evitar sonreír.&lt;br /&gt;- Claro, cariño – se acurruca en torno a su espalda, la abraza, le besa la nuca ligeramente sudorosa -. No me extrañaría que viera algo. Los animales tienen un sexto sentido para esas cosas.&lt;br /&gt;“Mmmhh”, hace ella.&lt;br /&gt;- Que sí, cielo – y de repente ya le dan igual los fantasmas y los gatos, porque ella está ahí, encogida y preciosa, y él sólo quiere que se de la vuelta y le abrace, tan desnuda y tan suave, y que vuelvan a dormirse juntos con la gata ronroneando feliz a los pies de la cama -. Esta casa es muy antigua. Igual hay algún espíritu o algo.&lt;br /&gt;- Yo no creo en los espíritus – la voz de ella emerge de nuevo de entre las sábanas con un destello desafiante -. Pero no sé. Igual hay presencias, o algo.&lt;br /&gt;- Claro, mi amor. Presencias. Pero ya no pasa nada, mira a la gata, está ahí toda feliz a los pies de la cama. Anda, vamos a dormir.&lt;br /&gt;Ella gruñe un poco, se da la vuelta y se abraza a él, ajustando su cuerpo para tocar la mayor superficie de piel posible. A él le encanta esa manera de abrazar. Nunca ha conocido a una mujer que haga eso, ese desplazarse como un movimiento de placas tectónicas y encajar los bultos en los huecos con precisión de ingeniera.&lt;br /&gt;Vuelve el silencio, y él la sostiene en sus brazos esperando a que se sobresalte un par de veces, como siempre hace justo antes de dormirse, inquieta por vete a saber qué visiones oníricas.&lt;br /&gt;- Entonces me crees, ¿no? – musita, medio dormida ya.&lt;br /&gt;- Claro que te creo, cariño. Claro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114229000743695559?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114229000743695559/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114229000743695559&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114229000743695559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114229000743695559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/fantasmas.html' title='Fantasmas'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114224402313101023</id><published>2006-03-13T10:44:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:43.062+02:00</updated><title type='text'>blablablablabla</title><content type='html'>Bien, joder, bien, por fin he pillado un ordenador en esta puñetera biblioteca. Que tampoco es que tenga muchas ganas de dar vueltas por Internet como una subnormal, pero qué queréis, si tengo una hora libre y la gente de mi clase que está en la cafetería no me cae bien, y me he dejado el libro en casa. A ver si escribo, que no puede ser, que tengo el blog abandonado... y no es que no tenga ideas, que alguna tengo, qué queréis que os diga, no soy boba, pero es como si me hubiera hartado ya de escucharme a mí misma perorar sobre la vida y la muerte en este rincón dejado de la mano de dios. Aunque claro, tiene razón &lt;a href="http://yesacaragolfillo.blogspot.com"&gt;Golfo&lt;/a&gt; cuando dice que a los lectores hay que "darles de leer", que si no se aburren y se van a otro sitio que actualice con más frecuencia. Que cansa eso de ver siempre el mismo post en la cabecera de la página: "todo tiene una explicación". Pues claro que la tiene, Marina, ya nos hemos enterado todos, pesada: ahora haz el favor de poner tus deditos a trabajar y dejarnos algo que, al menos, nos entretenga. &lt;br /&gt;Que ya lo he dicho, que no es que no tenga ideas, sino que me ha cogido la astenia primaveral por banda y me ha tenido dos días físicamente inválida y otros dos emocionalmente inútil. Y entre unas cosas y otras yo, que soy delicadita, lo confieso, no tenía ganas de acercarme a la maldita página de blogger ni de cerca. Aunque el otro día escribí, que no os creáis que me dedico sólo a irme de fiesta y dormir siestas resacosas (que también). Qué va: el otro día escribí un montón, página y media de desvaríos pseudoreligiosos. Lo tengo que corregir, ya os lo enseñaré... el resultado no me gustó mucho, pero lo importante es la idea, que no es mala.&lt;br /&gt;A ver cuánto tiempo me queda para entrar a clase... diez minutos largos. Qué le cuento yo a esta gente en diez minutos largos. Pues nada, qué os digo, que también leo, que escritora que no lee chungo, porque se enreda en su propio berenjenal de palabras y no sale nunca de ahí, de mirarse y remirarse el ombligo. Así que estoy con "El guardián entre el centeno" y con la biografía de Frida Kalho (qué progre). Y también blogueo, porque qué queréis que os diga, si por ahí hay gente cojonuda, mucho mejor que los columnistas de los periódicos, ya lo he dicho muchas veces: gente más original, menos cansada de sí misma, más viva. &lt;br /&gt;(La chica de al lado me mira teclear frenéticamente y piensa "qué interesante tiene que ser el mail que está escribiendo esa chica).&lt;br /&gt;Así que eso, busco blogs y me encuentro a gente cojonuda, como &lt;a href="http://lasoledaddelpinchadiscos.blogspot.com"&gt;este señor&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://despeinados.perseverantia.com"&gt;este otro&lt;/a&gt; (que, por cierto, son muy amiguetes) y pienso: vaya gente estupenda que hay por ahí, cuánta creatividad, cuanto pensamiento chiflado bullendo por cabecitas ajenas. No como tú, Marina, hija, que por no tener no tienes ni nombre para el blog, que te pones aquí a soltar chorradas porque, admítelo, NO SE TE OCURRE NADA MEJOR y pretendes que la gente lo lea y te comente y te diga: ¡qué bien, tía, me ha encantado! Que no, chavala, que &lt;br /&gt;&lt;em&gt;no es eso lo que estábamos buscando&lt;/em&gt;. Qué astenia ni qué ocho cuartos. Céntrate ya y ponte a escribir.&lt;br /&gt;(Y me voy, que tengo que entrar a clase)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114224402313101023?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114224402313101023/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114224402313101023&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114224402313101023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114224402313101023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/blablablablabla.html' title='blablablablabla'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114141468424145685</id><published>2006-03-03T20:36:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.991+02:00</updated><title type='text'>Todo tiene su explicación</title><content type='html'>Nadie lo diría al verte ahora, Asun, tan mona, con tus botas de Camper hasta media pierna, tu falda vaquera, tu flequillo desfilado que te cubre parte del ojo izquierdo y que te recoges para corregir exámenes. Ninguno de los alumnos que están sentados en las incómodas bancas de madera, odiándote en silencio, apretando el boli como si quisieran apretar tu blanco cuellecito y mirando el reloj cada dos por tres, averiguaría tus razones. Si casi pareces una de ellos, con la vocecita aniñada y esa manera de hablar medio sonriendo quien sabe si por timidez o por intentar ganarte su simpatía. Nadie tiene ni idea, Asun, pero la cuestión es que si ellos están aquí un viernes a las ocho de la mañana para hacer una práctica obligatoria (“y a quien no venga, punto menos en el examen, que lo sepáis”); si anoche se quedaron vacíos los bares que pensaban visitar, y no se bebieron las litronas que se pensaban beber, y no ligaron con la chica aquella tan guapa a la que tenían echado el ojo; si todo eso es así, lo es por una razón muy concreta. Ya has explicado la práctica y te quedas sentada en el borde de la mesa, como los profes enrollados de las teleseries americanas, viéndoles escribir en silencio o preguntarle susurrando al de al lado. Te divierte imaginar en tu cara una mueca malvada que no te atreves a poner, porque tú sí sabes por qué están aquí.&lt;br /&gt; Porque los jueves, mientras atronaba el radiocasette de los del piso de arriba, y escuchabas canturrear a tu compañera de piso y la veías entrar cada dos por tres en tu habitación para preguntarte su opinión sobre la ropa que iba a ponerse (“porque esta es bonita, pero es muy de te quiero follar, ¿no te parece mejor algo menos obvio?”), tú arrastrabas tus cansados ojos por los apuntes de álgebra, o los de dibujo, o los de química, y pegabas toquecitos impacientes en el techo con el palo de una fregona. Porque el día del patrón, cuando las escaleras de la facultad se llenaban de estudiantes borrachos, vasos vacíos y vómitos, tú esquivabas los hielos medio derretidos para entrar a la biblioteca a buscar la bibliografía del enésimo trabajo para subir nota. Porque cuando todos se ponían de acuerdo para no entrar a clase el día de la fiesta de la primavera, ahí estabas tú, sola en la segunda fila como el fiel seguidor de algún grupo de rock acabado, y no sabías qué te gustaba más, si la cara de fastidio del profesor al ver que tenía que dar clase o la de tus compañeros al comprobar que habían perdido un día de apuntes y tú no estabas dispuesta a dejárselos.&lt;br /&gt; Y ahora tú, Asun, ahí sentada sobre la mesa del profesor balanceando tus botas como una niña en un columpio, no tienes claro por qué hiciste todo aquello; por qué no subiste al piso de arriba, o te sentaste en las escaleras a beber vasos de cerveza a un euro, o fuiste a la fiesta de la primavera a trasegar tinto al sol. Pero sí sabes por qué estás haciendo esto, y piensas en alguna Asun camuflada entre las filas de estudiantes abúlicos que se sintió contenta anoche por no tener que inventarse una excusa para no salir. Atreviéndote por fin a esbozar esa mueca malvada, te echas hacia atrás el flequillo desfilado, bajas de la mesa de un pequeño saltito y te acercas a ellos para ir, fila por fila, recogiendo las prácticas que tienen que entregarte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114141468424145685?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114141468424145685/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114141468424145685&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114141468424145685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114141468424145685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/03/todo-tiene-su-explicacin.html' title='Todo tiene su explicación'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114089573733007873</id><published>2006-02-25T19:52:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.926+02:00</updated><title type='text'>...va a efectuar su salida en el andén número...</title><content type='html'>No me gusta viajar. A ver, no me malinterpretéis. Me gusta conocer sitios diferentes, pero odio toda la parafernalia de hacer maletas, ir a aeropuertos o estaciones y trasladar mi cuerpecillo en el tiempo y en el espacio para aparecer en un lugar lejano. Creo que no me importaría viajar si pudiera trasladarme de un lado a otro con un chasquido de dedos, como hacía la boba de Sabrina o como me imagino que hace el bobo de Harry Potter (a quien no leo por principio). Pero arrancarme sin más del sitio donde vivo y plantarme en el lugar de destino me retuerce el espíritu.&lt;br /&gt;¿A qué viene esta reflexión? A que yo no quería que hubiera puente. Estaba yo en Granada toda reconvertida a estudiante modelo y maruja hogareña y, de repente, un puente, y todo el mundo levantando el vuelo de la ciudad como una bandada de aves migratorias. Después de la maratón examinadora me apetece estar en casa, con mis compañeras; salir, claro que sí, salir de tapas, y al cine, y de cervezas, y de copas... pero por favor, en una sola ciudad. Eso de andar haciendo y deshaciendo maletas no me sienta bien. &lt;br /&gt;A cuenta de esto, me pregunto qué narices hago yo, en ese caso, estudiando fuera. Hace tres años yo sólo viajaba un par de veces en todo el curso: a Madrid a ver a mi familia y, con suerte, algún viajecito del colegio o un fin de semana en Cádiz con mis tíos hippies. Luego se me ocurrió la brillante idea de largarme a Barcelona, imagino que seducida por demasiadas contraportadas de libros que hablan de "empezar una nueva vida" o de "huir en busca de su destino", y mi vida se convirtio en un hacer y deshacer una maleta negra que, por cierto, tiene la manía de no sostenerse de pie y es tremendamente incómoda. Para ir de Barcelona a Málaga tenía que hacer un trayecto de media hora del campus de la Autónoma a Plaza Catalunya, otra media hora de allí a El Prat y luego, con el consabido intermedio de una horita entre facturación y embarque, otra hora y media más hasta Málaga. Un maldito infierno. También iba a Pamplona, y entonces tocaba arrastrar la dichosa maleta negra de la Vila a Plaza Catalunya, de allí a Sants y luego aguantar siete benditas horas y media (que dentro de lo que cabe no estaban mal, puesto que yo viajaba hacia El Amor; peores eran las de vuelta) hasta llegar a Pamplona. Recuerdo cómo se iba apagando la luz a través de las llanuras desiertas de Aragón, y cómo era ya noche cerrada cuando parábamos en Tudela y yo miraba las casas grises y húmedas a través de mi ventanilla y pensaba que vivir allí no debía de ser nada divertido.&lt;br /&gt;Ahora que estudio en Granada es todo más fácil: veinte minutos de autobus urbano (aplastada, eso sí, entre doscientos estudiantes con maleta que se han apañado para apiñarse todos en el vehiculo) y una hora y media hasta mi hermosa ciudad maritima, sin necesidad de reservas de billete o de cancelaciones a última hora. Pero creo que, en el fondo, no hay tanta diferencia entre mis odiseas catalanas y los aceptablemente cómodos viajes Granada-Málaga. Para ambos tienes que sacar las raíces del suelo y transplantarlas a otra tierra. Ambos implican que no eres del todo ni de un sitio ni del otro, que no perteneces demasiado a ninguna parte. Cuando yo iba a Pamplona y paseaba de la mano de Funes protestando por la lluvia, miraba a todos aquellos pamploneses tan serios y tan del norte y envidiaba su pertenencia a la ciudad. Seguro que ellos no se planteaban traslados intempestivos como los que yo parecía verme obligada a hacer a todas horas. Ellos, igual que yo había hecho toda mi vida en Málaga, eran &lt;em&gt;de allí&lt;/em&gt;, de Pamplona; esa noche irían a sus casas, se acostarían, y a la mañana siguiente saludarían al portero, llevarían a sus hijos al colegio, irían a trabajar y así por los siglos de los siglos. Yo, en menos de cuarenta y ocho horas, tendría que meter mi vida de fin de semana en la, insisto, molesta maleta negra y hacerme casi ocho horas semidormida en un bus nocturno hasta llegar otra vez a Sants.&lt;br /&gt;Claro que me gusta estudiar fuera, no os creáis, aunque a veces me dé la sensación de que no hago más que lavar platos. Me gusta, sobre todo, saber que estoy construyendo mi vida como hace una araña con su telita y que puedo hacerlo exactamente a mi manera. Me gusta poder decidir cuándo me levanto y cuándo me quedo en la cama, con quién salgo, a quién dejo entrar o con quién me acuesto. Pero ya he decidido que de mayor me asentaré en algún lugar (no necesariamente Málaga; la verdad es que no descarto ninguna ciudad, ni ningún país), echaré mis raíces y sólo saldré de allí para ver a mis padres en Navidad, como los americanos, o tal vez para hacer algún viaje cultural/exótico a algún lugar no demasiado masificado del planeta.&lt;br /&gt;Y quien quiera verme, que viaje él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114089573733007873?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114089573733007873/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114089573733007873&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114089573733007873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114089573733007873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/02/va-efectuar-su-salida-en-el-andn-nmero.html' title='...va a efectuar su salida en el andén número...'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114055309250514104</id><published>2006-02-21T21:17:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.859+02:00</updated><title type='text'>Ocio</title><content type='html'>Ya he terminado los exámenes. No puedo creerlo. Ahora debería, como dice mi madre, ser feliz durante al menos tanto tiempo como me he sentido amargada, agobiada, etc etc. Eso es un mes y pico, a contar a partir de ya. Un mes y pico de felicidad absoluta, de disfrutar las horas no medidas que se deslizan suavemente por mi tranquila vida de estudiante. &lt;br /&gt; ¿Y qué hago ahora que no tengo nada que hacer? Nada del otro mundo. Duermo, como si llevara todas las horas del mundo atrasadas sobre mis párpados. Salgo por ahí, entre semana, en fin de semana, a quién le importa. Veo películas. Me siento con las piernas cruzadas sobre mi plumoso edredón púrpura y escucho el ir y venir tranquilo de mi respiración. Pienso en escribir, escribo un poco, pienso en publicar y releo lo que he escrito para ver si os puedo dejar un trocito y que no me abandonéis por inconstante.&lt;br /&gt; También hago listas de propósitos: cómo de aquí a junio, si todo va bien, Marina, esa deliciosa cría bipolar que a veces os entretiene los ratos libres desde este blog, va a convertirse en una chica más madura, más trabajadora, más ordenada, más culta, mejor escritora, más digna de ser amada y más capaz de amar. Diréis que son demasiados propósitos para un solo cuatrimestre; que normalmente, la gente se conforma con dejar de fumar, apuntarse a un gimnasio y hacer un poco de dieta. Bueno, chicos, hay que apuntar alto.&lt;br /&gt; Y limpio. Limpio las enormes pelusas de polvo que se han adueñado de nuestro piso en estas semanas de contar las horas de estudio y las de ocio sin que nos sobrara tiempo ni para pasarle un trapito a la estantería. Sin comentarios de la fauna que se esconde en mi casa. Limpiar no está mal. Es como darle nuevas oportunidades a las lisas superficies de, por ejemplo, la cocina, para que vuelvan a ser las impolutas e higiénicas baldas que un día alguien fabricó. O como prometerme a mí misma que, ahora que tengo las estanterías libres de polvo, y que el oscuro territorio de debajo de mi cama es un poco menos comanche, voy a poder cumplir todos esos propósitos que os mencionaba más arriba y ser mejor persona.&lt;br /&gt; Yo voy a hacer lo que pueda. Lo único que pediría, por favor, es un poquito de sol…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114055309250514104?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114055309250514104/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114055309250514104&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114055309250514104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114055309250514104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/02/ocio.html' title='Ocio'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-114012251035640509</id><published>2006-02-16T21:40:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.796+02:00</updated><title type='text'>Criando jaramagos</title><content type='html'>Estaba yo hoy durmiéndome plácidamente el telediario, con la gata acurrucada a unos centímetros de mi cabeza y la mantita polar sobre mi cuerpo encogido, cuando me ha dado por pensar en la muerte. De pronto me he incorporado y se ha dibujado claramente en mi mente una frase: “Algún día me morire. Yo. Marina.”. No es la primera vez que se me pasa por la cabeza; cada cierto tiempo, me vienen momentos de lucidez como ese y lo veo clarísimo: Marina marchándose del mundo y yendo hacia la luz, o hacia lo que sea. Adiós a ella, a su incomprensible afán por escribir, a sus intentos de cocinar el pisto perfecto, a su despiste patológico. Bye bye a sus constantes comidas de tarro: “¿hacia dónde va mi vida? ¿qué será de mí?”. Encontrará la respuesta en esos momentos: de ti no será nada, boba: serás polvo, humus, pasto de los gusanos. &lt;br /&gt;Imaginaos. Metafísica de sofá a la hora del telediario.&lt;br /&gt;Se me ha debido de quedar cara de tonta, ahí, incorporada bajo la manta de colores, mirando sin ver los deportes del canal cuatro y con la gata lameteándome una mano con insistencia. No pensaba en la de cosas bonitas que me perdería, ni en lo absurdos que parecen los exámenes cuando una los compara con La Muerte; sólo sabía con claridad que algún día iba a morir, y lo sentía tan real y cercano como la lengua áspera de la gata.&lt;br /&gt;Ahora es cuando debería deciros que, desde ese momento de epifanía espiritual, ya no me preocupan las cosas feas de la vida, ni me deprime la primavera, ni remoloneo en la cama por las mañanas. O tal vez estaría bien hacer una lista de todo lo que me perderé cuando muera: las cañas, el sexo, los libros, las pelis. Pero sólo quería contaros eso: que hoy, a la hora de la siesta, escuchando de fondo el telediario, he pensado en la muerte y no sé por qué.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-114012251035640509?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/114012251035640509/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=114012251035640509&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114012251035640509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/114012251035640509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/02/criando-jaramagos.html' title='Criando jaramagos'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113991725549229474</id><published>2006-02-14T12:39:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.733+02:00</updated><title type='text'>Y compra tu regalo en un todo a cien</title><content type='html'>Feliz día a todos los que no estáis enamorados.&lt;br /&gt;A los amantes, a los cómplices, a los amigos con derecho a roce. A los que tienen un amor platónico, a los que se odian, a los que se pelean y se desean. A los infieles y a los cornudos. A los que, si no existe, se lo inventan. A los que se atraen fatalmente. A los que “no están preparados” o “no están en ese punto”. A los no correspondidos. A los que no se quieren ni ver.&lt;br /&gt;Porque si “all you need is love”, a los que no tenemos love, ¿qué nos queda? &lt;br /&gt;Todo lo demás, supongo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113991725549229474?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113991725549229474/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113991725549229474&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113991725549229474'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113991725549229474'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/02/y-compra-tu-regalo-en-un-todo-cien.html' title='Y compra tu regalo en un todo a cien'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113926264955224970</id><published>2006-02-06T22:48:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.667+02:00</updated><title type='text'>Divagando</title><content type='html'>El otro día me decía un chico*: “lo que me gusta de ti es que no tienes pinta de personaje y, sin embargo, eres un personaje. No pareces escritora y, sin embargo, eres escritora”.&lt;br /&gt; No sé qué aspecto se supone que tiene que tener una escritora. Gafas de pasta (las tengo, pero no me las pongo mucho), pelos de colores, ropa negra, boina tipo pintor parisino… La cuestión es que yo ya me había planteado alguna vez lo que me dijo este chico: que no tengo ninguna pinta de escritora. Mi incapacidad para seguir cualquier tipo de moda me impide también vestir de una forma mínimamente estilosa, y la absoluta normalidad de mi cara me hace indistinguible de la masa. Cuando me describía a mí misma en las redacciones de lengua del colegio, todo eran adjetivos del tipo: “mediano”, “ni muy grande ni muy pequeño” o “normal”. &lt;br /&gt;Mi madre siempre dice que ella quiere ser alta, delgada y espiritual, como Belén Rueda en Mar Adentro (por poner un ejemplo), pero la genética de nuestra familia juega en nuestra contra. Yo mido 1’57, y comparada con mi madre y mis tres tías soy “la alta”. Mi ex (joder, qué feo queda… digamos Funes, ese chico sin derecho al anonimato) mide 1’94, y circulaba por mi familia un chiste sobre el tema: “¿Qué le dice la abuela a la madre de Funes? Con el mismo material yo hice cuatro”.&lt;br /&gt;Conclusión: no tengo pinta de escritora. Qué más quisiera yo que tenerla, y ser, digamos, una etérea pelirroja de ojos grises y enormes, o al menos una morena de rasgos pronunciados, o una tía normal capaz de arreglarse para parecer sofisticada y chic. Pero qué queréis que os diga. Soy la niña rubita y del montón que camina por Granada con su mochila a la espalda, como un caracol distraído y meditabundo.&lt;br /&gt;Qué más os cuento… Para distraerme de los exámenes, me ha dado por hacer listas. Entre otras: “cosas de las que estoy orgullosa”, “situaciones vergonzosas de mi vida” o “tipos de gente que me gusta que existan en el mundo”. Si os interesa alguna de ellas, decídmelo y la publico, que no me sobran ideas para post. Aunque así, de entrada, tampoco prometen mucho.&lt;br /&gt; Los exámenes no van mal. Llevo tres, creo que aprobados sin nota; podría ser mejor, pero dada la carnicería que se anunciaba este febrero, también podría ser peor.&lt;br /&gt; Gracias por seguir ahí :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Y no, no voy a hablar de él xD&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113926264955224970?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113926264955224970/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113926264955224970&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113926264955224970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113926264955224970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/02/divagando.html' title='Divagando'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113854639240090136</id><published>2006-01-29T15:48:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.543+02:00</updated><title type='text'>Voy a aprobarlo todo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2279/438/1600/P1010037.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2279/438/320/P1010037.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Anoche nevó en Granada. Esta mañana me he levantado temprano para estudiar, he abierto la persiana y me he encontrado la terraza cristalizada en nieve: el tendedero, las sillas, la mesa, un cojín que nos habíamos dejado olvidado fuera. He despertado a voces a mi compañera de piso y hemos desayunado rápido para salir a pasear antes de que el sol lo derritiera todo.&lt;br /&gt;La ciudad entera ha salido a la calle a ver la Alhambra y los bosques, a subirse al mirador de San Nicolás y contemplar la ciudad y las montañas. La gente sonreía, un poco avergonzada, mirando bien donde ponía los pies para no resbalarse. Los niños se peleaban a bolazos por las esquinas mientras sonaban los clic clic de las cámaras digitales. En el mirador, unos cuantos perros corrían y se perseguían moviendo enloquecidos el rabo. Volviendo a casa, el sol derretía el hielo de los tejados, que nos caía a goterones en los hombros.&lt;br /&gt; Una está en su casa estudiando, con el mundo reducido a lo que miden sus apuntes, pensando que algo grande y oscuro se la va a comer con patatas en cuanto pise con sus ignorantes pies cualquier aula examinadora. De repente, dios se sacude la cabellera y lo llena todo de caspa helada. Y esa misma niña aterrada de antes se pone leotardos debajo de los pantalones y sale a recorrerse Granada, bonita y triste, quieta bajo el hielo. Nieve sobre los carteles de las tiendas, sobre los barrotes de las ventanas del Albaycín, sobre las hojas muertas caídas en el suelo. Nieve que te recuerda que Idiota, La Vida Sigue, así que mete tu nariz en los libros, sí, pero recuerda que son veinte días, que después tienes memoria, amigos, trenes, risa, bares. Chocolate caliente, que os habéis tomado hoy al volver a casa  sólo para que hiciera juego con la nieve del balcón; rosas secándose entre libros que te dicen que alguien te quiere; una gata naranja y perezosa que duerme todo el día para recordarte que nada en la vida es demasiado urgente.&lt;br /&gt; Y un blog, y ganas de escribir que, aunque disimulen, siguen ahí, como una pompa de jabón reventándote detrás de la garganta. Y un puñadito de lectores, poquitos pero de calidad.&lt;br /&gt;Bah, bah, bah, Me río yo de los exámenes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113854639240090136?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113854639240090136/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113854639240090136&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113854639240090136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113854639240090136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/01/voy-aprobarlo-todo.html' title='Voy a aprobarlo todo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113762249404709122</id><published>2006-01-18T23:13:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.479+02:00</updated><title type='text'>Break</title><content type='html'>Dado que este blog no tiene lo que se dice una gran afluencia y que yo estoy de exámenes, interrumpo la emisión hasta nueva orden.&lt;br /&gt;Besos (al menos dos por cabeza, colocadlos donde queráis).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113762249404709122?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113762249404709122/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113762249404709122&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113762249404709122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113762249404709122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/01/break.html' title='Break'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113726583189529075</id><published>2006-01-14T20:08:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.402+02:00</updated><title type='text'>Palabras</title><content type='html'>Este es el primer cuento que escribí en el taller. Como estoy de exámenes y no tengo mucho tiempo para escribir, os lo dejo por si os apetece leerlo :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PALABRAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Escribo deprisa para que se me pase más rápido el rato que me queda para verle. Apenas hace un mes que le conozco y ya se ha convertido en una pieza de mi vida, como las clases, como el sueño, como el tiempo frente al portátil: las horas con Jorge, que me espera en su casa esta noche cuando termine la clase.&lt;br /&gt; No sé por qué me ha citado con tanta urgencia. Nos hemos visto esta mañana en mi facultad; ha venido a verme y hemos tomado café sentados en los escalones, con el aire frío y el sol despertándonos la cara. Como no podemos besarnos, concentramos la sensualidad en el beso de saludo y el de despedida: le veo aparecer, flaquito, con su barba de un par de días, levantando la mano para saludarme como si me conociera de hace más tiempo, y me dejo caer junto a su cuello mientras le doy un único beso largo de amiga íntima. Después sonreímos, hablamos, nos preguntamos qué tal nos va el día. Se echa dos sobres de azúcar en el café, lo remueve, derrama la mitad en el plato y me mira desde detrás de sus pestañas, agrupadas en zigzag como cuando acabas de salir de la piscina. Le miro la boca y pienso en cuándo le voy a poder besar como la noche que nos conocimos. Puede que nunca. A lo mejor ya ha cerrado definitivamente la veda para mí.&lt;br /&gt; No sé si es sincero, si juega, si miente. Me habla de Julia, pero siempre de pasada, como si mencionara a su hermana o a su madre, a una persona que forma inevitablemente parte de su vida. A mí me gusta imaginarla. No le pregunto por ella porque prefiero construirla de la nada, como si fuera mía en lugar de suya. Julia, delgada, morena; guapa, pero no despampanante. Estudia… ciencias, seguro que es de ciencias. De ambientales, quizás, o ingeniera. Es seria con un punto de dulzura, y buena. Puede que haga deporte. No puedo imaginar su relación con Jorge porque no soy capaz de pensarle a él mirando a otra que no sea yo, y no es que me haya mirado tanto como para considerarle mío; sencillamente, no sé cómo habla en otro lenguaje que no sea el que él y yo compartimos.&lt;br /&gt; Yo soy la otra, hay que joderse. Soy la otra porque soy la lista, la literata, la cómplice. Julia es la novia no sé por qué; a lo mejor sólo supo estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Pero dejemos en paz a Julia; ella no tiene la culpa. Ella pasea inocentemente su carpeta por el campus, se va de tapas con Jorge, se acuesta con él, duerme tranquilamente a su lado. Yo escribo y él me lee, él escribe y yo le leo, y de eso, de palabras, se construye algo tembloroso e ingrávido que no sé bien si se puede llamar relación.&lt;br /&gt; No sé a dónde lleva esto, ni quiero saberlo. Sólo quiero verle cruzarse por mi vida de vez en cuando. Me acuerdo de la primera noche, cuando nos conocimos. “Me fascinabas tanto que necesitaba tocarte”, me dijo él, poco después del primer beso. “Hacer el amor contigo – dijo luego -, ha sido como hacerlo con todas tus palabras”. Yo boqueé un par de veces como un pez fuera del agua y me dije: “te ha camelado y te hará sufrir”. Y una parte de mí, la dramática, la que adora verse metida en situaciones escabrosas, sonrió y dijo “Está bien. Cuando hay dolor es porque hay vida”.&lt;br /&gt; Después nos hemos visto un par de veces, con Julia vigilándonos invisible como una maestra severa. Beso de saludo, beso de despedida, en la mejilla, cogiéndonos las manos o tocándonos la cintura. Beso de propina cuando nos alejamos para marcharnos, de los que se tiran al aire con la punta de los dedos. Los otros besos, los de verdad, se los lleva Julia. Pero no estoy enfadada con ella, no la odio, no quiero que desaparezca. La acepto en Jorge igual que acepto el color de sus ojos o el desigual dibujo de su baraba. Yo no soy quién para decirle a la vida cómo organizarse. Me siento frente a Jorge y una cerveza, o frente a Jorge y un café, y doy y recibo palabras. No me importa, creedme, porque me fío más de ellas que de los besos. Quizás intento atrapar a Jorge en mi túnel de palabras para que se quede conmigo, aunque tampoco pasa nada si se va; Julia no es mala chica, le cuidará bien. Tal vez lo que importa de todo esto no es Julia, ni Jorge, ni yo. Tal vez son sólo las palabras; las que escribo yo, las que escribe él, las que nos decimos, las que nos callamos; las que me salen ahora mismo mientras muevo el boli bajo la luz halógena de las lámparas, con las piernas torcidas y un ligero dolor en el cuello. &lt;br /&gt; Me ha dicho que vaya a su casa después de clase. No sé por qué, si habíamos quedado el sábado. Creo que acaba de leer mi último texto.&lt;br /&gt; Voy a mirar el reloj, a ver si ha llegado ya la hora de irse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113726583189529075?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113726583189529075/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113726583189529075&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113726583189529075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113726583189529075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/01/palabras.html' title='Palabras'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113667620692539776</id><published>2006-01-08T00:19:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.338+02:00</updated><title type='text'>Re-bajas</title><content type='html'>Hoy he ido al Corte Inglés a comprar un regalo de reyes de última hora (sí, soy así de cutre, qué pasa) y se me ha ocurrido pasarme por la sección de ropa para ver si me compraba algo.&lt;br /&gt;Odio ir de compras. Mi cerebro carece por completo de la función moda. Soy una persona medianamente inteligente, que está estudiando una carrera, que se las da de intelectual y blablabla, pero me considero Incapaz de almacenar en mi memoria los datos referentes a tendencias, tejidos, colores y combinaciones. Hace ya tiempo que abandoné la idea de vestir bien; ahora aspiro solamente a cubrir mi cuerpecillo con prendas que no desentonen mucho entre sí o con la gente, y a tener la suficiente cantidad de ropa como para poder cambiármela a menudo y que no me consideren una guarra. Fin.&lt;br /&gt;Pero hoy he ido de compras. Navegaba desorientada la pequeña Marina entre un hervidero de mujeres a la caza de la prenda y se repetía a sí misma: “Ánimo, Marina, tú puedes. No es tan malo. No es tan horrible.” Pero no podía dejar de pensar QUÉ LECHES estaba haciendo yo allí. Acaba de terminar la Navidad, una época de gasto compulsivo y compras interminables eligiendo regalos que nadie sabe si acertarán. Y Al Día Siguiente, ¡¡al día siguiente!!, sin dejar ni una semana de respiro, la gente se lanza a gastarse el dinero que no tiene para comprar las sobras de la Navidad a un precio ligeramente inferior.&lt;br /&gt;Esta civilización es de subnormales.&lt;br /&gt;Encima, los diseñadores de ropa, esos seres misóginos y alucinados, han decidido que toda la de esta temporada sea horrorosa. He entresacado un par de faldas de entre los montones de tejido informe, me las he probado después de dieciocho horas de espera frente al probador y he meneado la cabeza, desesperada. Vale que yo no soy Kate Moss, pero una falda que es más estrecha a la altura del culo que a la de la cintura tiene algún fallo.&lt;br /&gt;Finalmente, me he convencido de que si he vivido hasta hoy con la ropa que tengo, podré aguantar hasta marzo. He soltado las faldas, he esquivado a las rebajeras compulsivas y me he retirado de nuevo a mi mundo feliz de libros y tofu.&lt;br /&gt;Y hasta el año que viene.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113667620692539776?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113667620692539776/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113667620692539776&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113667620692539776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113667620692539776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/01/re-bajas.html' title='Re-bajas'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113634195089169011</id><published>2006-01-04T03:26:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.273+02:00</updated><title type='text'>Aquí no hay bloqueo que valga porque aquí mando yo</title><content type='html'>Hace un tiempo tenía pensado escribir un post sobre la confianza. Al fin y al cabo, ¿qué es lo que hace que, cada vez que acabo un post, pulso el botón de publicar y admiro orgullosa mi obra, yo sepa que dentro de un tiempo volveré a repetir exactamente la misma operación? Es confiar. Confiar en que me va a pasar algo, o que voy a pensar algo, o que me van a comentar algo digno de ser posteado. Confiar en que la vida, generosa, va a seguir dándome material para la escritura.&lt;br /&gt; Ahora mismo estoy un poco en punto muerto. En ese círculo vicioso de no escribo-y cuando escribo no me sale-así que escribo aún menos-y cuando escribo me sale aún peor. Tecleo oxidada, obtusa, espesa. Parece que en lugar de deslizar fluidas frases esté incrustando ladrillos con gruesas capas de cemento.&lt;br /&gt; Entonces confío. Pienso en tito Hem y confío. “No te preocupes. Hasta ahora has escrito y seguirás escribiendo. Lo único que tienes que hacer es escribir una frase verídica. Escribe una frase tan verídica como sepas”.&lt;br /&gt; No tiene por qué suceder exactamente ahora... A lo mejor ahora no encuentro una frase verídica que escribir aquí, más que: estoy bloqueada. Estoy bloqueada. Yo, que siempre había dicho que no le tenía miedo al papel en blanco, y de repente me entra el terror a no tener nada que decir. Nunca. Pero es absurdo, Marina, es absurdo; son muchos años, muchos folios como este llenos a reventar de times new roman fuente 12. Vas a volver a escribir, porque la vida tiene muchas cosas, es perra y dura, pero es generosa a manos llenas. Los árboles tienen decenas de frutos. Las gatas paren camadas de un montón de cachorrillos. Y el destino cruza en el camino de las buenas escritoras materia viva que le sirva de barro para construir a sus criaturas.&lt;br /&gt;Materia viva, como qué.&lt;br /&gt;Como frases como &lt;a href="http://yesacaragolfillo.blogspot.com/2005/12/lo-que-me-inspira-no-eres-tu-sino-la.html"&gt;esta&lt;/a&gt;, que me hacen pensar que, finalmente, las musas sólo existen para no estar nunca del todo ahí. O como esta sensación insidiosa de finales de vacaciones, de saber que no has hecho NADA de lo que debías y te esperan los profesores dispuestos a echársete encima como buitres examinadores. También de esta materia gris y casi inasible que es la angustia se construye la literatura, aunque sólo sea para tratar de licuarla. &lt;br /&gt;¿Qué más me regala la vida? Pues a mis amigas, imagino, que se me lanzan encima borrachas a las seis de la mañana a darme besos y abrazos porque estoy mala y me encuentro fatal, o que bailan conmigo en la cocina mientras nos olvidamos de que el agua para la pasta está hirviendo desde hace un rato, o que ríen, ríen mucho y ríen conmigo.&lt;br /&gt;Escribe, niña, escribe, me dicen tito Hem y otros desde el cielo de los escritores (un lugar muy bohemio, con mucho tabaco no cancerígeno - total, ya no hay cuerpo que cuidar - y muchos cafés y cubatas). Escribe, tonta, que están ahí enfrente, los veas o no. Mira el humo de las cáscaras de las mandarinas quemándose en la chimenea, ¿no lo ves? Es la luz helada de las mañanas de navidad colándose por tu persiana, mientras tú remoloneas, porque no es que quieras seguir durmiendo; es que quieres seguir soñando. Sales al centro, iluminado y vistoso como una bombonera, y hay niños que forman enormes corros en cuyo centro un payaso hace trastadas antiquísimas y aplaudidísimas. Mira, me dice tito Hem, la forma en que esos niños golpean las manos, clap clap clap clap, y chillan alborozados, sin que haya nada mucho más importante que ese momento, que la siguiente caída del payaso o que la siguiente broma que le gastará a su amigo tonto.&lt;br /&gt;También se puede escribir en navidad, me dicen todos, los vivos y los muertos. Bucea bajo la alegría y el buenrollismo, excava en las montañas de papel de regalo y a ver qué encuentras. Cuántos corazones agrietados, cuantas soledades cotidianas, cuantas alegrías inimitables… Porque la navidad será lo que sea, pero yo estoy segura que que cuando una familia se sienta a la mesa, y los cuñados bromean aunque no se traguen, y las mujeres cotillean y regañan a los niños, y los hombres hablan de los nuevos avances tecnológicos… Para esa familia esa es SU navidad, es el aire que ellos están respirando en ese momento y que no es de nadie más, por mucho que nos esforcemos en estereotipar, en clasificar, en reducir las emociones a fuerza de saberlas repetidas. Mi abuela es MI abuela, y estoy segura de que ninguna como ella se come la sopa a cucharaditas pequeñas, prueba un poco de cordero y luego se sienta en el sofá a esperar su tajada de tiramisú, mientras escucha a unos y a otros desde sus audífonos de reciente implantación. Mis primas son MÍAS, y apuesto a que nadie baila Maria Isabel (o lo que sea) mejor que ellas.&lt;br /&gt;No sé de qué va esto, pero lo voya postear, más que nada porque llevo mucho tiempo sin, como dice &lt;a href="http://yesacaragolfillo.blogspot.com"&gt;Golfo&lt;/a&gt;, daros de leer, y aunque esto no sea lo más currado del mundo, a lo mejor lo disfrutáis algo. Si es así, hacédmelo saber, que una escritora sin comentarios es como un domingo sin sol, o como una vieja sin transistor.&lt;br /&gt;Mis deditos oxidados comienzan a ir algo más suaves. El viejo tres en uno de no pensar demasiado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113634195089169011?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113634195089169011/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113634195089169011&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113634195089169011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113634195089169011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2006/01/aqu-no-hay-bloqueo-que-valga-porque.html' title='Aquí no hay bloqueo que valga porque aquí mando yo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113603690616705674</id><published>2005-12-31T14:46:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.206+02:00</updated><title type='text'>En blanco</title><content type='html'>Siento la falta de actualizaciones últimamente. Simplemente, no sé me ocurre qué contaros.&lt;br /&gt;Pasadlo muy bien esta noche y entrad al 2006 con buen pie. Muchos besos desde este humilde rincón de la blogosfera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113603690616705674?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113603690616705674/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113603690616705674&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113603690616705674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113603690616705674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/en-blanco.html' title='En blanco'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113542938988531041</id><published>2005-12-24T13:53:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.144+02:00</updated><title type='text'>X-mas</title><content type='html'>Puesto que ayer tardé exactamente el tiempo que dura un empaste en enamorarme perdidamente de mi (joven y guapo) dentista, he decidido dejar el drama y volver a mi escritura alegre y libre de trágicos amantes perdidos.&lt;br /&gt;Porque, como dice mi padre, "tíos hay más que botellines del Águila".&lt;br /&gt;Así que, tomad nota, SE ACABARON los post en segunda persona y los mensajes enviados al vacío como esperanzadas botellas de náufrago. Marina is back.&lt;br /&gt;Por otro lado, feliz navidad.&lt;br /&gt;Paz, amor y flores para todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113542938988531041?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113542938988531041/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113542938988531041&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113542938988531041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113542938988531041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/x-mas.html' title='X-mas'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113511538709118393</id><published>2005-12-20T22:48:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.080+02:00</updated><title type='text'>Pasando página</title><content type='html'>Mañana me voy de vacaciones de navidad. Ya sabéis: llenar la maleta hasta que casi reviente, vaciar la nevera, cortar la luz y el agua. Luego mi casa, con mi madre preparándome zumos y mi hermano jugando a la play en su cuarto, los adornos de navidad, las siestas junto a la chimenea, los paseos por Málaga nocturna, iluminada, bellísima. Deambular junto a los puestecillos del parque, comprar regalos, hacer tiramisú para la cena de Nochebuena.&lt;br /&gt; A lo tonto a lo tonto, ya ha pasado una etapa del año: la que va de octubre a diciembre, que es alegre y despreocupada porque aún no le ves las orejas al temible lobo que son los exámenes. Cuando vuelva a sentarme en esta mesa, tendré a febrero mirándome avieso desde la esquina del calendario. Ahora mismo no; ahora mismo, me creo que me sobra tiempo y me puedo dedicar a perderlo un poco.&lt;br /&gt;Pienso en cómo han sido estos tres meses. Ha sido un tiempo de mucha juerga, demasiada; de saltarme clases, de ir a la cafetería, de dormir hasta tarde. También he tenido madrugones, desayunos a oscuras en la cocina, caminatas heladas desde mi casa a la parada del autobús. Me veo en el salón charlando con mis compañeras, en la cocina fregando platos con Ana, en mi cuarto dormitando bajo el nórdico las mañanas de domingo. &lt;br /&gt;Sobre todo ha sido época de ti (oh, TÚ, protagonista de mis últimos posts, el Omnipresente, el Innombrable). De conocerte, de ilusionarme, de desilusionarme y volverme a ilusionar. Lo último ha sido la desilusión. Pero también ha habido caminatas de tu casa a la mía, bajo la lluvia, en la mañana, despeinada y con una media sonrisa en los labios. Y viajes en coche escuchando tu música y tu voz traduciéndome las canciones. Y sexo caliente y móvil, juguetón, insaciable. Y llamadas de teléfono, y  mensajitos de móvil, y conversaciones de messenger. Y muchas palabras.&lt;br /&gt;Ya todo eso pasó, y espero entusiasmada a que llegue el año nuevo. Traerá exámenes, nervios, cafés y risas en la biblioteca. Traerá el lento camino que lleva del frío que nos castiga ahora al calor que nos aturdirá a final de curso. Traerá más Tús que se merezcan serlo más que tú. Por supuesto, traerá también desengaños, decepciones, mañanas grises, noches en vela. Pero espero que venga cargado de otras mañanas de esas en las que te levantas pegado al cuerpo de alguien, notando cómo su vientre roza tu espalda cuando respira, o cómo tu cabeza sube y baja sobre su pecho.&lt;br /&gt; Qué sé yo, qué más da, si venga lo que venga vamos a acabar igual: reduciéndolo todo a palabras como éstas. &lt;br /&gt;O agrandándolo, quién sabe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113511538709118393?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113511538709118393/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113511538709118393&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113511538709118393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113511538709118393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/pasando-pgina.html' title='Pasando página'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113486039407143984</id><published>2005-12-17T23:52:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:42.015+02:00</updated><title type='text'>Encuentra los siete errores</title><content type='html'>Primer error: hacer botellón en Granada, al aire libre y el pleno mes de diciembre.&lt;br /&gt;Segundo error: escuchar las canciones que me ponía &lt;a href="http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/te-voy-recordar-as-siempre.html"&gt;en el coche&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Tercer error: mientras oigo la música, recordar (leve pero deliberadamente) su forma de hacer el amor.&lt;br /&gt;Cuarto error: publicar esto en un sitio donde él puede leerlo y creerse que le pienso un poco.&lt;br /&gt;Quinto error: confundir las coliflores con bechamel con la bechamel con coliflores.&lt;br /&gt;Sexto error: bloguear sin sentido como si caminara, errabunda, por calles que no conozco.&lt;br /&gt;Séptimo error: dedicarme a la autocompasión pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultado: dolor de garganta, escozor en los ojos, náuseas y la inquietante sensación de que aún estaré un tiempo echándole de menos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113486039407143984?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113486039407143984/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113486039407143984&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113486039407143984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113486039407143984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/encuentra-los-siete-errores.html' title='Encuentra los siete errores'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113460030270532633</id><published>2005-12-14T23:42:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.951+02:00</updated><title type='text'>¿Alguien me lo explica?</title><content type='html'>Vale que no me gustan los blogs cuentavidas, pero a ver si alguien me soluciona este acertijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida sentimental es igual a:&lt;br /&gt;- Si me gusta y me conviene, no me pone.&lt;br /&gt;- Si me pone, no me gusta ni me conviene, y además es un cabrón.&lt;br /&gt;- Si me pone y me gusta, se quiere ir con su ex.&lt;br /&gt;- Si ni me pone ni me gusta, se enamora de mí hasta los huesos.&lt;br /&gt;- Y si me pone, me gusta, se enamora de mí hasta los huesos, le quiero con locura y es el tío más bueno del planeta... me aburro y le dejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que joderse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113460030270532633?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113460030270532633/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113460030270532633&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113460030270532633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113460030270532633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/alguien-me-lo-explica.html' title='¿Alguien me lo explica?'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113415024501500452</id><published>2005-12-09T18:40:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.888+02:00</updated><title type='text'>...y fuego jugó solito</title><content type='html'>- Marina&lt;br /&gt;- Qué.&lt;br /&gt;- ¿Estás jugando con fuego?&lt;br /&gt;- Ummm… sí, eso hago. ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Por nada, pero… te vas a quemar, ¿no crees?&lt;br /&gt;- Qué va…&lt;br /&gt;- El fuego quema a todo el mundo y te terminará quemando a ti también.&lt;br /&gt;- Que no.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Pues porque no, porque yo estoy teniendo mucho cuidado con él. Además…&lt;br /&gt;- ¿Además qué?&lt;br /&gt;- Además, yo soy especial.&lt;br /&gt;- Vaya…&lt;br /&gt;- Sí… el fuego ha quemado a los demás, pero es porque no eran yo. Cuando me conozca bien, entonces seguro que no me hace nada.&lt;br /&gt;- Verás como te quemas. El fuego es fuego.&lt;br /&gt;- Verás como no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Algún tiempo después).&lt;br /&gt;- Marina.&lt;br /&gt;- …&lt;br /&gt;- Marina.&lt;br /&gt;- ¿Sí?&lt;br /&gt;- ¿Son eso ampollas?&lt;br /&gt;- Ummmm… quizás.&lt;br /&gt;- Odio decir que ya te lo dije.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113415024501500452?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113415024501500452/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113415024501500452&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113415024501500452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113415024501500452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/y-fuego-jug-solito.html' title='...y fuego jugó solito'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113398319622672061</id><published>2005-12-07T19:43:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.824+02:00</updated><title type='text'>Cómo sobrevivir a los mejores años de nuestra vida</title><content type='html'>Como estoy en la casa familiar, me están dando ataques de adolescencia repentina. Una cree que se está convirtiendo en sofisticada mujer de mundo y se encuentra peleándose con su madre, viendo &lt;em&gt;Dirty Dancing &lt;/em&gt;y exclamando a cada rato "qué peliculón, qué peliculón" o abrazándose a su oso de peluche mientras reniega de los tíos.&lt;br /&gt;Mi embarazosa adolescencia me asalta en los olores, en cómo subo y bajo a zancadas las escaleras para coger el teléfono, en las irreprimibles ganas que me están entrando de escuchar Take That. Recuerdo diarios forrados con cubiertas chillonas y candados diminutos, hojas con corazones y velas de colores para hacer sortilegios de amor. ¿Sabéis todas esas series de estúpidas chicas americanas? Bueno, eran bohemias intelectuales a mi lado. Yo fui una adolescente de libro, con amigas íntimas, declaraciones intempestivas y brillo de labios. Ahora, que me creo que me he escapado de todo eso y me he incorporado a un mundo despreocupado de cañas, vaqueros y carpetas bajo el brazo, me encuentro con que me atacan, como ráfagas de viento en una casa mal construida, ventoleras emocionales como las de los quince años. Hay que joderse.&lt;br /&gt;Amor eterno frente a sexo sin compromiso. Tacones y pelo liso frente a zapatillas y el sucedáneo de melena descuidada que llevo ahora. Me creo que he crecido y empiezo a controlar mi vida, pero aún tengo demasiado cercana la época en que me miraba cada día el pecho en el espejo para ver si me había crecido.&lt;br /&gt;Espero que se me pase. Para vacunarme, duermo largas siestas junto a la chimenea, leo a Freud y bebo vino dulce mientras ayudo a mi madre en la cocina (porque no sé si ayudará, pero está bueno). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos, mis sentimientos son mixtos: mitad pava pubescente, mitad universitaria cínica: &lt;br /&gt;Creo que nadie va a quererme nunca, y además&lt;br /&gt;no quiero que nadie lo haga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113398319622672061?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113398319622672061/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113398319622672061&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113398319622672061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113398319622672061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/cmo-sobrevivir-los-mejores-aos-de.html' title='Cómo sobrevivir a los mejores años de nuestra vida'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113387841139192764</id><published>2005-12-06T15:07:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.761+02:00</updated><title type='text'>Bienvenido</title><content type='html'>De aquí a treinta y tantos años a lo mejor se compra una casa.&lt;br /&gt;Para los veintimuchos se casará o se arrejuntará.&lt;br /&gt;A mitad de la veintena encontrará su primer curro.&lt;br /&gt;Con veintitantos se licenciará… retrasándose un poco más si hace caso a los genes ingenieriles de su familia.&lt;br /&gt;Dentro de veintidós años igual ha abierto un blog.&lt;br /&gt;Con veinte tendrá su primera novia seria.&lt;br /&gt;Con dieciocho, si tiene suerte, perderá la virginidad.&lt;br /&gt;A los quince mirará revistas porno y los culos de las niñas de su clase.&lt;br /&gt;Con trece le empezará a cambiar la voz y le saldrá bigotillo.&lt;br /&gt;De aquí a diez años espero que aún juegue, y que juegue en la calle.&lt;br /&gt;Con siete seguro que le encantan las piezas de lego y construir, quién sabe… caminos, canales y puentes, seguro.&lt;br /&gt;Con cinco hablará ya casi como una personita.&lt;br /&gt;En dos años hará caerse la baba de todo el que tenga a su alrededor.&lt;br /&gt;De aquí a doce-dieciocho meses dirá “papá" y "mamá”.&lt;br /&gt;En los próximos días va a hacer felices a un montón de personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento acaba de nacer y ya le quieren. Se llama &lt;strong&gt;Jorge&lt;/strong&gt;, y desde aquí le doy la bienvenida a este mundo (ni bueno ni malo; el que tenemos, sin más) y le dedico su primer post.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113387841139192764?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113387841139192764/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113387841139192764&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113387841139192764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113387841139192764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/bienvenido.html' title='Bienvenido'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113371190881573827</id><published>2005-12-04T16:46:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.697+02:00</updated><title type='text'>Home alone</title><content type='html'>Mis compañeras de piso están cada una en su ciudad, así que yo, que se supone que me he quedado en Granada para estudiar, me dedico a:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cantar mucho y muy alto. &lt;br /&gt;- Bajar películas apropiándome yo solita de todo el ancho de banda.&lt;br /&gt;- Pasar el día en pijama.&lt;br /&gt;- Recitar a Espronceda y a Quevedo mientras la ropa, tendida en el salón para que no la moje la lluvia, me mira boquiabierta.&lt;br /&gt;- Fregar MIS platos, y ni uno más.&lt;br /&gt;- Cocinar crepes para Jose mientras destroza canciones a la guitarra.&lt;br /&gt;- Invitarte a cenar y desnudarte en mitad del pasillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Ummm... no sé qué me gusta más de todo lo anterior)(Es broma, sí que lo sé)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113371190881573827?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113371190881573827/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113371190881573827&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113371190881573827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113371190881573827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/home-alone.html' title='Home alone'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113360518172666223</id><published>2005-12-03T11:07:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.631+02:00</updated><title type='text'>Todos los fríos el frío</title><content type='html'>De todos los fríos del mundo...&lt;br /&gt;... el de antes de dormir, cuando pataleo bajo el edredón para entrar en calor...&lt;br /&gt;... el de levantarme por la mañana y sentir cómo se enfría el sudor nocturno al contacto con el aire helado...&lt;br /&gt;... el de los segundos que transcurren entre salir de la ducha y coger la toalla...&lt;br /&gt;... el que hace en la calle, cortante y arisco, que me lame las manos y el trozo de mejilla que deja libre la bufanda...&lt;br /&gt;... el de la facultad, que soluciono apoyándome en el radiador durante los cambios de clase, teniendo cuidado de no dejarme pegados &lt;a href="http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/nociceptores.html"&gt;los trozos de piel&lt;/a&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... mi &lt;strong&gt;favorito &lt;/strong&gt;es, sin duda, el que paso justo antes de meterme desnuda en tu cama.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113360518172666223?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113360518172666223/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113360518172666223&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113360518172666223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113360518172666223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/12/todos-los-fros-el-fro.html' title='Todos los fríos el frío'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113311524492558872</id><published>2005-11-27T19:12:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.419+02:00</updated><title type='text'>Domingo</title><content type='html'>Me despierto sin resaca, gracias a mi buena decisión de tomar sólo cerveza anoche. Pienso “qué bien, es domingo”, subo la persiana y me vuelvo a tumbar un rato mientras veo entrar el sol desde la calle. Después de remolonear, me levanto, me hago un zumo, tostadas y colacao y me lo llevo todo en una bandeja al salón. Veo “Quintillizos”, doy un par de vueltas por Internet (qué lujo tenerlo ya en casa) y me propongo estudiar. No estudio nada. Cuando me quiero dar cuenta estoy en la terraza, calentándome al sol de invierno, con los ojos cerrados y los pantalones remangados sobre las rodillas. Ana se despierta y se me une, y se fuma un cigarro mientras suspira: “qué bien estamos aquí, Mari”.&lt;br /&gt; Limpio y, como siempre que limpio, me propongo hacerlo más a menudo. Saco los libros de la estantería y les paso amorosamente el trapo del polvo. Aparto la cama y barro enormes bolas de pelusa con personalidad propia que se han quedado atrapadas debajo. Friego con fregasuelos marca Hacendado y olor a primavera. &lt;br /&gt; Comemos tallarines de sobre porque no nos apetece cocinar. Pinchamos alternativamente música en nuestros respectivos ordenadores, y nos extasiamos un rato con una foto de un tío al que conoció Ana en un chat (qué mandíbula, qué nariz, qué ojos, repetimos como bobas).&lt;br /&gt; Fregamos los platos mientras hablamos de cómo exactamente le vamos a montar el club de fans al tío de la foto. Limpio la cocina y arreglo el lavadero, mientras Ana chatea sentada en el sillón, portátil en mano, riéndose sola frente a la pantalla. Decide hacer crepes y me obliga a quedarme en el salón mientras ensucia alegremente la cocina recién limpiada, y tras un par de intentos repegados a la sartén viene orgullosa con un crepe primorosamente enrollado y relleno de chocolate.&lt;br /&gt; Ahora estoy aquí, sentada en el salón, mirando los posters que hemos colgado esta semana, lamiéndome los restos de chocolate de los labios, tecleando, intentando recoger con los pies algo del calor que emana el calefactor.&lt;br /&gt; Y todo esto sólo para decirte que no te he echado de menos nada nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113311524492558872?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113311524492558872/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113311524492558872&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113311524492558872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113311524492558872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/domingo.html' title='Domingo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113274212627810014</id><published>2005-11-23T11:29:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.342+02:00</updated><title type='text'>Yo quiero un nombre para mi blog</title><content type='html'>De acuerdo, chicos, estoy harta de tener un blog anónimo. Es como un hijo de la inclusa al que nadie quiere bautizar. Le he dado vueltas a algunos nombres, pero ninguno me termina de convencer, así que he pensado en pediros ayuda. &lt;br /&gt;¿Qué os sugiere este blog? ¿Qué os sugiero yo? ¿En qué pensáis cuando abrís marinainthemiddle? Se admiten frases, juegos de palabras, nombres inventados y fantasías eróticas. &lt;br /&gt;Sí, sí, SÉ que ponerle nombre a un blog es algo muy personal que debería currarme yo pero, qué queréis que os diga, NO SE ME OCURRE NADA. Si me regaláis alguno, os pondré una dedicatoria en una esquinita o algo así, ¿ok?&lt;br /&gt;Los que propongo yo son:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Marina in the Middle &lt;/strong&gt;(el antiguo, pero no me gusta demasiado ya).&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Infinito Proyecto de Mí Misma&lt;/strong&gt; (este es de un poema de Chantal Maillard).&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Marina por Medio &lt;/strong&gt;o &lt;strong&gt;Marina en Medio&lt;/strong&gt;(este lo propuso &lt;a href="http://yesacaragolfillo.blogspot.com"&gt;Golfo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Marina Anda Suelta &lt;/strong&gt;(este me gustó, pero ahora que lo leo parece como que tengo diarrea :S)&lt;br /&gt;Como veis, no estoy muy lúcida. Espero sugerencias.&lt;br /&gt;Gracias :D&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113274212627810014?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113274212627810014/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113274212627810014&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113274212627810014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113274212627810014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/yo-quiero-un-nombre-para-mi-blog.html' title='Yo quiero un nombre para mi blog'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113241671086199942</id><published>2005-11-19T17:08:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.274+02:00</updated><title type='text'>Metapost</title><content type='html'>¿Dónde está la frontera entre la privacidad y la ficción? ¿Dónde acaba Marina la real y empieza Marinainthemiddle? Me he puesto hoy a reflexionar a cuenta de una conversación con un amigo, que dice que le parece muy heavy mi costumbre de dar la dirección de mi blog a la gente que conozco. Es cierto que a veces me gustaría que éste fuera un lugar secreto, ser únicamente un ente virtual a quien nadie conoce. La cuestión, supongo, es que yo soy más escritora que bloguera. Un bloguero es más anónimo, más travieso, más virtual. Como escritora,  no debería darme miedo que los demás lean lo que yo quiero que lean, aunque hable de mi dolor, aunque aparezcan mis fantasmas. En muchos casos, este blog es un ejercicio de exhibicionismo, de perder mis miedos. Utilizo mucho a las personas, sus rasgos, sus historias. Exagero lo que veo y lo convierto en ficción, pero puede verse mi huella como el rastro de una renqueante babosa. No quiero que me de miedo que esas personas se reconozcan o me reconozcan a mí , porque pienso seguir haciéndolo toda la vida.&lt;br /&gt;Sin embargo,  ¿hasta dónde pensáis que llega mi desnudez emocional? Es cierto que hay mucho de mí aquí, pero como dice &lt;a href=“http://yesacaragolfillo.blogspot.com/2005/11/disintegration.html”&gt; este post&lt;/a&gt;, “no os cuento mi vida, sólo os la escamoteo”. Cada uno de los textos que publico ha pasado antes por un filtro que es mi propia censura. No se trata de mirar si cuentan o no algo íntimo, o si dejan demasiado al descubierto quién soy yo exactamente. Opino que hay dos formas de escribir: utilizando la literatura como pretexto para contar las miserias y utilizando las miserias como pretexto para hacer literatura. Personalmente, prefiero la segunda, y ése es el criterio de calidad por el que mido lo que publico en el blog. Cuando la historia ha de ser contada, sin importar que me deje bien o mal, sin importar que realce o no la imagen de pseudointelectual que en fondo me gusta dar… entonces voy y la cuento. No me importa usar mi vida para escribir, pero sí me importa escribir para que los demás sepan cómo es mi vida. Imagino que sigue siendo el &lt;a href="http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/25-ideas-para-escritores-confusos.html"&gt;consejo número dos&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;En cualquier caso, no sé si me conocéis. No sé si es más real la Marina que escribe aquí que la que toma cafés y cañas en el otro mundo, el real. Supongo que es la segunda la que está verdaderamente viva, pero me fío tanto de las palabras que no lo puedo asegurar del todo.&lt;br /&gt;Ahora sólo me queda saber vuestra opinión ; )&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113241671086199942?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113241671086199942/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113241671086199942&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113241671086199942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113241671086199942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/metapost.html' title='Metapost'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113213253699228706</id><published>2005-11-16T10:11:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.195+02:00</updated><title type='text'>M</title><content type='html'>Hoy he salido a las siete de la mañana de debajo del edredón y he mirado incrédula la hora en el móvil. Me he vestido frente al calefactor del baño, tiritando de frío, y he sacado fuerzas para hacerme un zumo de naranja. En la calle hay niebla, y al respirar me sale vaho incluso por la nariz. A primera hora hemos tenido una especie de miniexamen inesperado que me he inventado como buena contadora de historias, y después he desayunado un colacao y un mollete cubierto por una capa helada de tomate rallado.&lt;br /&gt;Tengo ansiedad, como un elevadísimo porcentaje de personas de los países desarrollados (los de los países subdesarrollados, por no tener no tienen ni permiso para angustiarse). No es que mi vida sea estresante, ni que en mis cientocincuentamil trabajos para clase me esté jugando mucho más que una nota que ya sé de antemano que será buena. Simplemente soy así, ésta es mi forma de encarar la vida. No lo digo con la cobardía de quien no intenta cambiarlo, sino con el valor de quien abre los ojos y mira fijamente lo que tiene enfrente. &lt;br /&gt;Hace un rato escuchaba al de Social y me masajeaba las muñecas, intentando relajarme. No pasa nada, no pasa nada, ¿de qué o de quién tienes miedo? Y al final resulta que la única forma que conozco de quitarme la ansiedad es tecleando, así que he venido a la biblioteca, me he sentado frente al ordenador, he comentado un par de blogs y he revisado el correo. Luego me he puesto a escribir: por la niebla, por el tomate helado, por el examen, por la angustia. &lt;br /&gt;Busco la letra de &lt;a href="http://usuarios.lycos.es/dykstran/letraskanciones/piratas.htm"&gt;"M"&lt;/a&gt;, de los Piratas. Me la puso Ana la otra noche, mientras bebíamos cerveza en el piso antes de irnos de marcha para celebrar un par de cosas (que es lunes, que somos libres, que estamos vivas). "Yo quiero ser M", decía Ana mientras cantaba entusiasmada, con la cabeza ladeada y una sonrisa tristona en los labios. Esta mañana, mientras hago karaoke interior y pienso en el frío, yo también quiero ser M. "Mi amor se cae al suelo y no se queja demasiado". No sé cómo es M; sólo puedo improvisar los adjetivos que se me ocurren cuando leo la canción. M es valiente, es fuerte, es el tipo de mujer del que un hombre se puede sentir orgulloso. Yo no soy M. No es que no sea fuerte ni valiente, pero no soy ese tipo de persona; soy otra, tengo otras cualidades y otros defectos, pero no soy M.&lt;br /&gt;Efectivamente, la ansiedad está desapareciendo. A mi alrededor, la gente busca información importante en Internet: artículos de revista, libros de la biblioteca, páginas del Colegio Oficial de Psicólogos. Creo que soy la única que se entretiene con asuntos personales, con niñerías de adicta a la red. No importa; estoy en una esquina y tampoco me ve nadie. Ellos trabajan y yo estoy aquí contactando invisiblemente con vosotros, los que me leéis; enviando mis palabras por si a alguien le quedan bien y decide ponérselas un rato.&lt;br /&gt;"M está segura de que todo irá mejor". Al menos, en eso sí me parezco un poco a ella.&lt;br /&gt;Yo quiero que alguien me escriba una canción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113213253699228706?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113213253699228706/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113213253699228706&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113213253699228706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113213253699228706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/m.html' title='M'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113191514861732306</id><published>2005-11-13T21:51:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.130+02:00</updated><title type='text'>Preocupación</title><content type='html'>Creo que me estoy volviendo adulta. Estoy empezando a idealizar mi infancia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113191514861732306?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113191514861732306/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113191514861732306&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113191514861732306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113191514861732306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/preocupacin.html' title='Preocupación'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113173533797976463</id><published>2005-11-11T19:31:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:41.053+02:00</updated><title type='text'>Nociceptores</title><content type='html'>Mi profesor de Psicología Fisiológica (más de cien kilos de imponente y respetable erudito) nos ha explicado hoy la analgesia congénita, una enfermedad en la que el paciente no siente dolor sea cual sea el estímulo que se le aplique. Lo que parece una ventaja suele conllevar lesiones muy desagradables. En palabras de mi profesor: "Está el niño en la clase junto al radiador y de repente la profesora se da cuenta de que huele a carne quemada, y cuando el niño se aparta del radiador se deja colgando los jirones de piel". (Esto merece ser incluido en la "antología de momentos deliciosos en clase de fisiología", junto con "eutanasia a un ratón" y "trepana tu propio cráneo").&lt;br /&gt;Todo esto viene a que eso es lo que siento yo últimamente: que huele a carne quemada y no aparto el brazo porque no me duele, y que a lo mejor para cuando empiece a doler ya es demasiado tarde y me dejo los trozos colgando del radiador, renegridos, humeantes, huérfanos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113173533797976463?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113173533797976463/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113173533797976463&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113173533797976463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113173533797976463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/nociceptores.html' title='Nociceptores'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113164025932791698</id><published>2005-11-10T17:21:00.001+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.985+02:00</updated><title type='text'>Amén</title><content type='html'>Hoy, después de seis horas de clase con una ridícula pausa para comer, he tenido una revelación. Se me ha aparecido la Virgen y, refulgiendo entre las nubes que cubren Granada, me ha dicho: "Marina, bienvenida a la realidad. Aunque no te lo creas, estás es-tu-dian-do una ca-rre-ra. Eso implica venir a clase, hacer trabajos, estudiar y aprobar exámenes. Llevas ya dos meses sin hacer ni el huevo, ¿no crees que es hora de que vayas espabilando?". Yo he agachado mi dulce cabeza y he dicho: "Sí, oh, sí".&lt;br /&gt;Como conclusión, perdonadme si no actualizo mucho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113164025932791698?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113164025932791698/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113164025932791698&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113164025932791698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113164025932791698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/amn_10.html' title='Amén'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113104324539276138</id><published>2005-11-03T19:13:00.000+01:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.860+02:00</updated><title type='text'>Te voy a recordar así siempre</title><content type='html'>Un par de metros cúbicos de aire compartido.&lt;br /&gt;Lluvia repiqueteando en el techo metálico. &lt;br /&gt;Los sillones inclinados, como en un viaje transoceánico.&lt;br /&gt;Tú que besas y tocas y te extiendes, todo manos, todo boca, todo piel.&lt;br /&gt;Yo que también beso y toco y me retraigo y hundo los dedos en tu carne esponjosa y calculo la velocidad a la que el sudor va cubriendo tu frente.&lt;br /&gt;Mi pelo, que poco a poco deja de ser pelo y se convierte en maraña, en pelusa, en sal.&lt;br /&gt;Quitarte la ropa, quitarme la ropa, y qué difícil es describir cómo te me vas vistiendo de desnudez y convirtiéndote en el otro tú que no lleva ropa y es más tú que nunca.&lt;br /&gt;Clavarnos, cómo no, el freno de mano un par de veces.&lt;br /&gt;Te vas empapando poco a poco, como una esponja escurrida por una mano enorme, invisible.&lt;br /&gt;Y las partes del cuerpo secretas que, en esta oscuridad, son como siempre deberían ser: recónditas, ocultas, más reconocibles por el tacto que por la vista.&lt;br /&gt;Encajar, como las piezas de construcción con las que jugaba de pequeña.&lt;br /&gt;Ir y venir al ritmo de alguien que, distraído, canta para nosotros desde los altavoces traseros.&lt;br /&gt;Hincharme y reventar, como una pompa de jabón, como un globo de colores, como una bandada de gaviotas que se dispersa.&lt;br /&gt;Te condensas y goteas sobre mí como una nube de borrasca. La lluvia traza caminos sobre el vaho de los cristales.&lt;br /&gt;Y tú que gritas, como en un parto, como si te estuvieran sacando una espina, como asombrado.&lt;br /&gt;Acariciarnos, puliéndonos el uno al otro hasta limarnos los ángulos del cuerpo. &lt;br /&gt;Respirar lo que queda de nosotros en este aire enrarecido.&lt;br /&gt;Y quedarnos henchidos, plenos, un poco mustios por esa manía que tiene la vida de no repetirse nunca a sí misma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113104324539276138?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113104324539276138/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113104324539276138&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113104324539276138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113104324539276138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/11/te-voy-recordar-as-siempre.html' title='Te voy a recordar así siempre'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113052261163259920</id><published>2005-10-28T19:56:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.785+02:00</updated><title type='text'>...para no cortarse de un tajo las venas</title><content type='html'>Pese a mi adoración por el maestro Sabina, no me está dando buen rollo abrir el blog y encontrarme con este chorro de palabras suyas, así que os linko la canción, no vaya a ser que la aborrezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lyricsdomain.com/19/sabina_joaquin/ms_de_cien_mentiras.html"&gt;Más de cien mentiras&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora me voy a mi piso a escribir con masturbatorio regocijo.&lt;br /&gt;PD: Descarto definitivamente pedir ayuda a los príncipes de Asturias para ponerle nombre a mi blog.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113052261163259920?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113052261163259920/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113052261163259920&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113052261163259920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113052261163259920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/para-no-cortarse-de-un-tajo-las-venas.html' title='...para no cortarse de un tajo las venas'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113041582029718331</id><published>2005-10-27T14:23:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.725+02:00</updated><title type='text'>Anuncios breves</title><content type='html'>Escritora soltera busca hombre que la quiera con palabras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113041582029718331?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113041582029718331/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113041582029718331&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113041582029718331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113041582029718331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/anuncios-breves.html' title='Anuncios breves'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113026659436868839</id><published>2005-10-25T20:43:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.663+02:00</updated><title type='text'>Burbujeando</title><content type='html'>Llevo varios días con ganas de escribir, con un gusanillo en el estómago de palabras acumuladas. No es ansiedad; es como cuando esperas una ocasión especial (una excursión con el colegio, una cita) y tienes ganas de que llegue pero, al mismo tiempo, quieres aprovechar el mariposeo en el estómago el mayor tiempo posible. Esta mañana, en la facultad, me he sentado sola en la banca y he estado leyendo mientras esperaba a que entrara la profesora. Después he pasado la hora tomando apuntes a medias y escribiendo en la agenda: repasando frases de Extremoduro con el bolígrafo, anotando poemas de memoria o esbozando monigotes en los márgenes. Entonces ha sucedido: se ha formado una burbuja casi tangible a mi alrededor, de materia plateada y traslúcida, en la que estábamos mi pequeño mundo de palabras y yo. &lt;br /&gt;Hacía tiempo que no me sentía así. La última vez fue en segundo de bachillerato, cuando estaba enamorada hasta los huesos de Funes y él me ignoraba olímpicamente. Recuerdo muchas mañanas heladas entre los muros de piedra del colegio en las que yo dejaba que las clases, simplemente, resbalaran, mientras escribía sin saber muy bien qué decir en una hoja que escondía ocasionalmente bajo el libro. Cuando releía aquellos textos en mi casa me encontraba con que no es que no fueran buenos, si no que ni siquiera eran aceptables: pura autocompasión, frases hechas, topicazos sobre el cielo nublado y la desazón matutina. Pero el acto de escribir en sí era cojonudo, aunque el resultado no lo fuera. paradojas de la escritura, porque otras veces creo que estoy escribiendo forzada, que me salen las frases a trompicones, que suena fatal, y cuando lo releo me sale una media sonrisa complacida al ver el resultado.&lt;br /&gt; Es agradable encontrarme en una de esas épocas bsatante creativas, ligeramente teñidas de drama y con las cantidades suficientes de felicidad como para no sufrir sin excusas, sin encanto (que es la peor manera de sufrir). Ahora, por ejemplo, me he sentado en mi terraza, con las manos heladas y el atardecer detrás de las grúas en sombras. No es que esté diciendo nada demasiado importante, aunque sé que no es a mí a quien corresponde juzgar eso, pero me siento bien. El simple hecho de escribir me alivia. Ayer leí una frase en El Desorden de tu Nombre, de Juan José Millás. Decía uno de sus personajes: “los otros, de quienes no entiendo muchas cosas, pero de quienes no comprendo, sobre todo, cómo soportan la vida si no escriben”. Eso digo yo. Me pregunto cómo sobrellevan los demás el mal de amor, la autocompasión, los celos o la comida basura. Sobre el papel todo tiene igual estatus: lo bueno y lo malo quedan al mismo nivel, y son importantes sólo si son interesantes. Se deshace la moralidad a favor de la intensidad y todo deja de ser afortunado o desgraciado para convertirse en material para una historia.&lt;br /&gt; Canta Sabina “Más de cien mentiras” (si os apetece, buscadla y escuchadla; es de mis canciones favoritas. No voy a pegar la letra aquí porque es muy larga… si la queréis, pedídmela y la posteo mañana). Me gusta esa canción porque habla un poco de lo que es la Vida, con mayúsculas, la vida buena y la vida mala, “el morbo, los celos, la sangre /la niebla metida en los huesos/ el lujo de no tener hambre”. Porque no dice que la vida merezca la pena porque existen el Ammor, la Ammistad, las florecitas, los pájaros y las compresas. Como siempre, Sabina va más allá (creo que eso es lo que diferencia a los buenos cantantes/escritores/artistas en general de los malos: que van más allá, que no se quedan donde está todo el mundo, aunque dé algo de miedo aventurarse) y nos habla de todo: de lo admirable, de lo cruel, de lo insólito, del “alma en oferta que nunca vendimos”. Hay amor a los hombres en esa canción, pero amor auténtico, como el que deberíamos destinar a nuestras parejas: no te quiero por lo maravilloso que eres, ni por lo que soy cuando estoy contigo, sino por que eres tú, tan vivo, tan humano, tan imperfecto, con unas virtudes que me encantan y unos defectos que te iluminan, que te vuelven de carne para que yo pueda llegar y tocarte.&lt;br /&gt; Y una va escribiendo y escribiendo, enlazando ideas, llegando a conclusiones que desbaratará en la próxima media hora, cazando pensamientos veloces que cruzan su cabeza en esta tarde de otoño y seleccionando los más bonitos para que los leáis, desechando lo tópico, lo políticamente correcto (también lo incorrecto), la autocompasión, el paternalismo; acogiendo la perplejidad, lo vibrante, lo que parece nuevo aunque seguramente no lo haya sido nunca. &lt;br /&gt; Luego se levantará, cerrará el ordenador, pondrá cara de persona normal y sólo los que vean cómo le brilla una chispa en la esquina de sus ojos miopes sabrán que ha estado escribiendo, como el que va a terapia o como el que tiene citas con amantes invisibles.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113026659436868839?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113026659436868839/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113026659436868839&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113026659436868839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113026659436868839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/burbujeando.html' title='Burbujeando'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-113005934720532886</id><published>2005-10-23T11:18:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.603+02:00</updated><title type='text'>A film by Isabel Coixet</title><content type='html'>Ayer fuimos a ver “La vida secreta de las palabras”. Dejando de lado que la película tiene un título tan hermoso como para hacerme soñar y escribir durante páginas, me gustó bastante. Es dura, eso sí. Salí de allí preguntándome cómo se hace para conocer el dolor del mundo, para saber del sufrimiento que experimentan a diario millones de personas, y seguir sobreviviendo, comprando ropa, enamorándose y soñando. No se trata de una reflexión sociopolítica, de una arenga contra el consumismo o de una queja filosófica. Es más bien una duda acerca de la materia humana, de la materia del alma: ¿de qué está hecha? ¿de chicle pegajoso y adaptable? Porque oyendo lo que oí ayer, debería pasarme días llorando, en silencio, vete a saber si rezando. En cambio, aquí estoy, escribiendo trivialidades y pensando en qué voy a hacer esta tarde y en si cierta personita va a llamarme o no. Entonces, ¿soy mala? Porque no es sólo la película: son Wilma y Katrina, es el hambre y el SIDA, son los abuelitos, las violaciones, los terroristas suicidas volando en mil pedazos. &lt;br /&gt;El planeta está dolorosamente partido en dos. Aquí, en la parte superior, en la azotea, sabemos que algo espantoso está pasando en el sótano. Como no podemos, ni queremos, ir a arreglarles la vida a los de abajo, intentamos seguir con nuestras fiestas, nuestra ansiedad, nuestros libros de autoayuda y nuestra comida china. De cuando en cuando, dejamos que rueden unas monedas, en forma de donativo, hacia la parte de abajo. Otras veces ayudamos a alguien que ha conseguido subir. Otras, las peores, volvemos a echarle a patadas hacia el agujero que le ha tocado en suerte en el reparto de bolas del destino. &lt;br /&gt;Tampoco creo que tengamos la culpa. No lo quiero creer. Hoy tengo un interrogante gigante en la cabeza, hecho de preguntas que vienen resonando durante siglos en cabezas más pensantes que la mía. &lt;br /&gt;En la película había también trozos de argumento que no terminé de entender bien. Ya sabéis: los típicos cabos sueltos que dejan algunos guiones para hacerse los interesantes. Mientras repaso los diálogos con la mente y busco alguna pista que me permita desentrañar los misterios, me pregunto si nuestra vida no estará hecha de eso: de cuestiones que no vamos a comprender nunca del todo, de cuentos que nunca van a terminar con una palabra “Fin” en gruesas letras de molde. Yo quiero creer que las historias que componen mi vida sí acaban, que “al final todo está bien, y si no no es el final”. Luego me encuentro con inconexos capítulos que se mezclan unos con otros, con tramas absurdas que cualquier crítico deploraría si esto fuera una novela en lugar de pura existencia irrazonable. Hay muchos finales abiertos en mi historia; de esos que si ocurrieran en una película de verdad me harían preguntarme ¿ya se ha acabado? Y quedarme en la sala a oscuras leyendo los créditos para ver si me proporcionan algún tipo de clave. Y esperar durante meses a ver si ruedan la segunda parte. Y resignarme, y comprar las entradas para otra peli, y verla mientras como muy despacio un Toblerone, porque no me gustan demasiado las palomitas de maíz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-113005934720532886?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/113005934720532886/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=113005934720532886&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113005934720532886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/113005934720532886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/film-by-isabel-coixet.html' title='A film by Isabel Coixet'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112993361461388404</id><published>2005-10-22T00:23:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.545+02:00</updated><title type='text'>Dice Henry Miller...</title><content type='html'>&lt;em&gt;Mientras salgamos de los úteros con manos y piernas, mientras haya estrellas sobre nosotros para volvernos locos y hierba bajo nuestros pies para amortiguar la curiosidad interior, el cuerpo nos servirá, hasta cierto punto, para silbar todas las posibles tonadas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y digo yo… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...mientras yo salga a la calle y en la persiana del local de enfrente ponga “te pienso tanto, Fabricia”, y llueva, y brille el pavimento, y una mujer me invite a compartir el paraguas; mientras siga despertándome de vez en cuando en casas ajenas con un calor dulce a mi lado, y siga bebiendo cervezas con mis amigos, y mirando fíjamente a más de un tío, y desviándonos mutuamente las miradas como el que saca balones fuera; mientras pueda seguir desayunando en la calle de cuando en cuando, oliendo a tostadas y a café recién hecho, escuchando el sonido de la leche al calentarse; mientras la PK se quiera quedar a dormir en mi casa después de salir de fiesta y pueda sacarle fotos a la mañana siguiente, envuelta en el edredón como un enorme gusano de seda; mientras el mundo me permita seguir haciendo regalos, leyendo libros, besando, mirando el cielo, contando días, oliendo flores…&lt;br /&gt; … el cuerpo me servirá, sin duda, para silbar más de una tonada hermosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112993361461388404?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112993361461388404/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112993361461388404&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112993361461388404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112993361461388404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/dice-henry-miller.html' title='Dice Henry Miller...'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112982326940058176</id><published>2005-10-20T17:45:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.485+02:00</updated><title type='text'>Dice Chantal Maillard...</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Intermedio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre una imagen tuya&lt;br /&gt;y otra imagen de ti&lt;br /&gt;el mundo queda detenido.&lt;br /&gt;En suspenso. Y mi vida&lt;br /&gt;es ese pájaro pegado al cable&lt;br /&gt;de alta tensión,&lt;br /&gt;después de la descarga.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dice también...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Acojo todos los colores, el &lt;br /&gt;estío dentro de mi otoño, &lt;br /&gt;porque sé que no &lt;br /&gt;hay fin, que no habrá término. &lt;br /&gt;Todo comienza y termina en mí. &lt;br /&gt;Yo soy el infinito proyecto de mí misma&lt;br /&gt;por encima de mí&lt;br /&gt;me sobrevuelo. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para vosotros. Os lo regalo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112982326940058176?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112982326940058176/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112982326940058176&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112982326940058176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112982326940058176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/dice-chantal-maillard.html' title='Dice Chantal Maillard...'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112965787152078827</id><published>2005-10-18T19:41:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.417+02:00</updated><title type='text'>Poesía básica</title><content type='html'>Hay pintadas espantosas, ya sabéis: esas firmas toscas de quinceañero rebelde que desfiguran las persianas de los comercios y las paredes de los edificios. Otras, sin embargo, conmueven por su contacto bruto y directo con la vida. En la persiana cerrada de un comercio cercano a mi casa puede leerse, en grandes letras violetas: “te pienso tanto, Fabricia…”. Los puntos suspensivos chorrean un poco de spray y un mucho de melancolía, y es tan hermoso: te pienso; no te quiero, ni te amo, ni te deseo; te pienso, y en ese pensamiento intento contenerte entera, y no te puedo sacar no ya de mi corazón, sino ni siquiera de mi cabeza.&lt;br /&gt; No sé si los pijos que van al nuevo aulario de Derecho lo saben, pero el año pasado, mientras se construía, alguien pintó en mayúsculas sobre la pared una frase.&lt;br /&gt; ESTA MOLE DE CEMENTO ME TAPA LA SIERRA, decía. &lt;br /&gt;Y era tan sincerísimo, tan de "aún me queda el pataleo", que cada vez que pasábamos por delante Josy y yo nos parábamos, movíamos las manos como declamando y repetíamos aquella queja eterna en voz alta, resucitándola para que el que pasara por al lado pudiera escucharla. Claro que sí: la mole de cemento tapa la sierra y no nos hace ni puta gracia. Poned el progreso como excusa, defended que los de Derecho necesitan urgentemente un aulario, pero nos estáis tapando la sierra y eso nos toca las narices. Cada vez que yo pasaba por ahí sonreía y me quitaba mentalmente el sombrero frente al autor, y me lo imaginaba al otro lado de la calle, dibujando de memoria las cumbres de la sierra y con ganas de hacer reventar las grúas y los ladrillos que habían colocado sin consultarle. &lt;br /&gt; Luego está el flautista de Gran Capitán, que se mueve y toca... &lt;em&gt;nuestra música apagará nuestro fuego&lt;/em&gt;, afirman altivas las letras escritas a su lado. O la alcantarilla que había de camino a Políticas a la que alguien le había dibujado una sonrisa. O ese “Yonquis, os queremos. Muac muac” del que os hablé el otro día y que aún nos hace reír a Jose y a mí. O quienquiera que fuese que convirtió las vigas de un pasillo entre dos estaciones de metro de Barcelona en un larguísimo poema, con un verso en cada viga del techo, de forma que parecía que una mano invisible y enorme lo estaba escribiendo para ti en ese mismo instante.*&lt;br /&gt; Las marcas de lencería no consultan a nadie para llenar las paradas de autobuses con fotos de quinceañeras en tanga. Entre eso y las pintadas (algunas, no todas), me quedo con las segundas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; *Sólo lo vi una vez. Luego lo blanquearon y a mí se me quejó el alma un poquito.&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112965787152078827?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112965787152078827/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112965787152078827&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112965787152078827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112965787152078827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/poesa-bsica.html' title='Poesía básica'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112946457387994054</id><published>2005-10-16T13:54:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.353+02:00</updated><title type='text'>Física del frío</title><content type='html'>Aunque me considero un animalito de clima cálido (alguna perezosa especie tropical, no sé bien cuál), a veces le encuentro su gracia al invierno. &lt;br /&gt;Me tumbo, por ejemplo, debajo de una manta. Ahí estoy yo: un conjunto de células que han dado en llamarse Marina. Todos mis sistemas funcionan: los pulmones se hinchan rítmicamente, el estómago separa los nutrientes y los digiere entre delicados ruidos, el corazón se contrae en espasmos sanguíneos y regulares.&lt;br /&gt;Si nos aproximamos más, encontramos mis células: millones de pequeñas unidades de vida, con sus núcleos, sus mitocondrias, su aparato de Golgi, interpretando complicadas cadenas de ADN, produciendo proteinas y desencadenando, una a una, las funciones que me mantienen viva. También están las neuronas, que se comunican entre sí como cables que chocan en la lluvia, con un chisporroteo de luz entre sus extremos. &lt;br /&gt;Todos estos procesos tienen como resultado el calor: una calidez leve pero segura que se extiende alrededor de mi cuerpo como una placenta invisible. Puesto que estoy debajo de una manta que impide que se escape esa energía calorífica, al cabo de un rato empiezo a sentirme templadita y confortable como una sopa, y al amparo de esa temperatura placentera que mi cuerpo y la manta han construido para mí, duermo la siesta. Y es tan sencillo pero, a la vez, tan milagroso…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112946457387994054?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112946457387994054/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112946457387994054&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112946457387994054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112946457387994054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/fsica-del-fro.html' title='Física del frío'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112930005394374323</id><published>2005-10-14T16:16:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.294+02:00</updated><title type='text'>Paisaje con grúa al fondo</title><content type='html'>Me siento a escribir sin argumento, sin una idea que vertebre las frases que van saltando a mi cabeza como si alguien me las estuviera dictando en el oído.&lt;br /&gt; Te vas, desaparece tu perfil detrás de la puerta y yo pienso que no me puedo permitir ponerme triste. Me lío un cigarro y me siento en la terraza a despedirme de un sol que amenaza con ocultarse de aquí a poco entre las nubes. Hay personas, me digo, que son como este sol de media tarde: hieren si te dan directamente en la cara, pero cuando se van te dejan muerta de frío. Fumo despacito y escucho el ruido de la obra, y se me viene otra metáfora fácil a la cabeza. La vida. La vida es como esta obra: es fea y ruidosa, pero parece que lleva a alguna parte. Qué va, me sale enseguida; la vida no es fea, la vida es preciosa, pero sí que está llena de ruido, y sí que muchas veces no le ves el final a todo ese traqueteo de máquinas, a ese ir y venir de albañiles renegridos por entre los cimientos. &lt;br /&gt; El cigarrito de después, se me ocurre luego. ¿De después de qué? De que te partan el corazón. Bah, no es para tanto, boba, no es para tanto. No dramatices. Tampoco tenías el corazón tan entero como para que te lo partieran. Tampoco dejaste que saliera demasiado de su herrumbrosa caja de costillas.&lt;br /&gt; ¿Qué voy a hacer hoy? me pregunto a mí misma con interés. No sé, me contesto: fregaré los platos con música (me encanta la montaña de platos cuando es el pretexto para escucharse entero un buen disco), saldré a dar un paseo, me apuntaré al taller de escritura que vi el otro día anunciado. Me meteré en una librería y me regalaré un buen libro, un libro largo y absorbente, de esos que te hacen sentir acompañada con el simple gesto de meterlos en el bolso cada vez que sales. &lt;br /&gt; El amor, me digo, a punto de atacar con otra comparación lapidaria de las que se me están ocurriendo hoy. El amor es como este cigarro que me estoy fumando: si no le das las caladas con fuerza, con entusiasmo, se apaga y no hay forma de que tire. Por otra parte, si te dan un cigarro apagado no hay forma de encenderlo, por más que te apliques a la tarea de aspirar de la boquilla. Hace falta un fuego inicial, una chispa. Y que no haya viento. Y un poco de suerte.&lt;br /&gt; Consejo número veintiséis: escribe inflexible y claro sobre lo que duele. Me meto en el salón, porque en la terraza se ha ido el sol y empieza a hacer frío. Me echo la manta de Mariana sobre las rodillas, esa que no me llegó a regalar, pero que se olvidó en el cuarto que compartimos y que yo me apropié desvergonzadamente. Cuando estoy a punto de terminar llega Josy y se sienta a mi lado. Me debato entre quedarme aquí esbozando aforismos inútiles o hablar un rato con ella: la eterna lucha entre realidad y literatura, entre palabras y personas.&lt;br /&gt; Finalmente, cierro el portátil y nos vamos a la cocina a fregar platos, a hacer té y a escuchar al Canelita.&lt;br /&gt; Sí que es bonita la vida, ya lo creo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112930005394374323?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112930005394374323/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112930005394374323&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112930005394374323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112930005394374323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/paisaje-con-gra-al-fondo.html' title='Paisaje con grúa al fondo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112923232405678485</id><published>2005-10-13T21:36:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.233+02:00</updated><title type='text'>Lo siento</title><content type='html'>Pensaba postear, lo juro... Lo llevaba preparadito en mi tresymedio y no era mal post... Pero en este ciber tienen tapada la disquetera con cinta aislante.&lt;br /&gt;Cabrones.&lt;br /&gt;Mañana por la noche, ¿de acuerdo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112923232405678485?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112923232405678485/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112923232405678485&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112923232405678485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112923232405678485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/lo-siento.html' title='Lo siento'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112879123736871490</id><published>2005-10-08T18:41:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.170+02:00</updated><title type='text'>Marina in the Mirror</title><content type='html'>Estoy pagando por escribir en un ciber y no sé exactamente por qué quiero hacerlo ni qué va a salir. Sólo sé que es sábado y que hay una luz blanca y extraño de nublado; que ya no tengo nada que hacer hasta que lleguen las ocho y me vaya a la fiesta de la PK; que me estaba asfixiando a pesar de las vistas de noveno de mi piso. Así que he bajado aquí, he blogueado un poco (no sabéis cuánto lo echo de menos desde que estoy en Granada) y me he dicho: va, Marina, escribe un poco, escribe sin pensar durante un cuarto de hora y luego lo publicas, sin corregir, con dos cojones. &lt;br /&gt;Es la segunda vez que pasan el mismo disco de Shakira desde que entré aquí, y me acuerdo de que yo escuchaba Shakira cuando tenía catorce años, pero no ahora, señora dueña del ciber, no ahora. Cuando yo tenía catorce años me fui a Mallorca con mi amiga Caro, y oíamos este disco tumbadas sobre las rígidas sábanas blancas de la habitación de hotel. No recuerdo mucho de ese viaje: bucear en las calitas con gafas redondas y tubos de plástico; bajar por las noches al bar del hotel e intentar sin éxito encontrar un amor de verano; un calor pegajoso que no se iba nunca y un sopor extraño de isla que me daba ganas de dormir durante todo el día. No fue un gran viaje.&lt;br /&gt;Pienso que quiero hablar de Barcelona, que un día de estos escribiré un post sobre aquello y sobre largos sábados como éste en los que no tenía ninguna fiesta esperándome al final de la tarde. Quiero hablar de Barcelona en un alarde de exhibicionismo emocional. Bah, me digo, a quién le importa. El otro día lo intenté, lo juro: me senté frente al portátil con los dientes apretados, respirando despacito, e intenté contar un poco cómo fueron aquellos seis meses que me cambiaron la vida, cómo aprendí exactamente a qué sabe la soledad. Me salió un texto largo, vomitado, parecido a este, que rezumaba un dolor tan insoportable que no me atreví a publicarlo. Concluía con las palabras "Y eso es todo. No hay lecciones bonitas que aprender sobre esta historia", pero hoy pienso que sí que las hay, que algo me ha traído desde allí hasta aquí, hasta este ordenador extraño en una ciudad que sigue siendo extraña y que eso, de alguna forma, tiene un sentido. &lt;br /&gt;Sólo me quedan cuatro minutos del cuarto de hora que me prometí y he hecho trampa: he releido todo lo anterior para ver qué tal estaba quedando y he cambiado un par de cosas: no mucho, apenas unas comas. Y me pregunto dónde está mi equilibrio entre la compañía y la soledad, porque estoy con gente y me muero por irme a mi cuarto a escribir un rato, o a leer, o a tumbarme en la cama a soñar despierta un poco. Pero luego llega un sábado como el de hoy, con una mañana libre y larga para vagar sola por mi solitario piso, y acabo escribiendo en un cíber, totalmente perdida, creyendo erróneamente por trigesimooctava vez que esto me va a salvar la vida. Pero qué va, Marina: las tablas salvavidas no están hechas de palabras, están hechas de corcho, o de madera como mucho, y de entre estas letras no te va a salir una balsa con una sábana en medio, como las de los dibujitos, para que tú te montes en ella y te vayas flotando como una náufraga momentáneamente salvada. &lt;br /&gt;Exagero, como siempre, así que no os preocupéis. Dentro de un par de horas me juego el cuello a que me estoy riendo. Dentro de cuatro me lo vuelvo a jugar a que estoy borracha. Sin embargo, qué queréis que os diga: me da miedo, me da miedo quedarme sola un mísero sábado y atisbarme a mí misma en el espejo, como en el laberinto de la Historia Interminable, y encontrarme vete tú a saber qué monstruo bíblico. Quién es la que aparece cuando no hay ruido. Quién es esa que sale cuando me callo la boca.&lt;br /&gt;En fin, qué se yo... Voy a cumplir lo prometido y a publicarlo sin corregirlo, lo juro. De aquí, de esta maraña hastiada de comas, de este batiburrillo sin pulir, es de donde parte la verdadera yo. Creo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112879123736871490?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112879123736871490/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112879123736871490&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112879123736871490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112879123736871490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/marina-in-mirror.html' title='Marina in the Mirror'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112853530320224212</id><published>2005-10-05T19:51:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.110+02:00</updated><title type='text'>Dos por uno</title><content type='html'>1. Sueño que estoy en el balneario con mi familia y con J., uno de mis amores platónicos de la infancia. El agua es muy azul y las columnas están cubiertas de una luiz dorada. Mis padres se pelean, pero se pelean como si estuvieran casados y en el fondo quisieran reconciliarse. Cuando estoy empezando a entristecerme, J. me coje a caballito y se tira al agua, y me lleva a lomos como un delfín domesticado. Va muy rápido y parece que no le cuesta ningún esfuerzo; yo me río a carcajadas, pero al mismo tiempo contengo la respiración para no tragar agua, mientras a mi lado se levantan olas de un profundo color turquesa.&lt;br /&gt;Llegamos a una especie de anfiteatro parcialmente hundido en el mar, al otro lado de una pequeña bahía. Nos sentamos en dos rocas, el uno frente al otro, y veo que tiene la piel cubierta de pecas; en la realidad no es así, pero en el sueño sí, y puedo ver pecas incluso en sus uñas. Su piel reluce como la piedra de las columnas, y yo estoy emocionada por la posibilidad de gustarle al fin, después de tantos años. De pronto unas excavadoras comienzan a destruir el anfiteatro, y a mí me da pena, pero sé que no puede ser de otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Me duelen los gemelos de andar por Granada. Me gusta caminarme esta ciudad, porque es tan pequeña que te da la sensación de que la tienes entera bajo las piernas, como un animal domesticado. Estar aquí o allí, en una punta u otra del centro, está separado sólo por diez o quince minutos de caminata enérgica, y eso da más libertad que cualquier coche, porque no hay atasco que te detenga, ni calle peatonal que se te resista. &lt;br /&gt;Es estupendo Octubre, cuando las clases parecen más un entretenimiento que una obligación y todo se me mezcla: las tapas con las bolsas del Mercadona cargadas hasta arriba; una escapadita al cine con ir, poco a poco, desmontando las cajas que aún adornan el pasillo de mi piso. El tiempo y sus ratos transcurren con una placidez blanda, como si el verano no se hubiera terminado del todo.&lt;br /&gt;Jose y yo salimos el sábado y tomamos unas cervezas en el Bohemia. Está saliendo por fin de su crisis existencial y todo él reluce de pura inspiración. Luego me pide que le enseñe el Paseo de los Tristes porque, como yo, se ha visto seducido por su nombre, hermoso y melancólico como toda Granada. &lt;br /&gt;En el camino nos desviamos por la cuesta de Gomérez para ver la Puerta de las Granadas, y tardamos media hora en subirla porque vamos explorando las callecitas adyacentes: blancas bajo la luz de los faroles, desiertas como decorados vacíos de una película antigua. Nos reímos al leer una pintada en un muro: "Yonquis, os queremos. Muac Muac". Llegamos arriba y leemos &lt;a href="http://granadahomestay.com/GRANADAPHOTO/Com/spanish/alhamar.htm"&gt;la inscripción de la entrada&lt;/a&gt;: Jose en silencio, yo recitando ampulosamente como cuando hacía teatro de pequeñita.&lt;br /&gt;Cuando llegamos por fin al Paseo de los Tristes, nos sentamos al borde del Darro y miramos un rato la Alhambra (como tantos y tantos millones de ojos en esta ciudad, turística de puro bonita).&lt;br /&gt;- Qué dolor más dulce – dice Jose, al cabo de un rato.&lt;br /&gt;- ¿Cuál? – pregunto, y sé la respuesta, aunque no encuentro exactamente las palabras.&lt;br /&gt;- Entristecerse en Granada.&lt;br /&gt;- Sí – asiento, seriamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112853530320224212?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112853530320224212/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112853530320224212&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112853530320224212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112853530320224212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/dos-por-uno.html' title='Dos por uno'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112818322211669925</id><published>2005-10-01T18:10:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:40.048+02:00</updated><title type='text'>Post precocinado listo para descongelar</title><content type='html'>Preparadito en su diskete como los deberes de una niña buena. Hala, para que os quejéis luego ;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;29 de septiembre de 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanto temprano para ir al hospital antes de marcharme a Granada. La primera vez que madrugas después del verano siempre tiene ese matiz entre tristón y excitado del comienzo de curso, lo inesperado del frío y el cielo todavía oscuro. Me desperezo, desayuno y deambulo en pijama por mi casa dormida, terminando la maleta sin prestar mucha atención a lo que meto.&lt;br /&gt;Mi madre y yo hemos quedado con la ginecóloga en Urgencias, junto a la zona de partos, y continuamente entran y salen mujeres con barrigas enormes; al principio pienso que están todas de parto, pero la mayoría viene sólo a que monitoricen el latido del corazón del feto para confirmar que todo va bien. Se sientan de tres en tres en una habitación pequeñita, con las grandes panzas llenas de sensores y cables, y el sonido sincopado y submarino del corazón de sus hijos se extiende por el pasillo adyacente, donde esperamos mi madre y yo apoyadas contra la pared. De pronto sale una matrona de quirófano con un diminuto bulto envuelto en una sábana verde. Lo miro un poco incrédula. “Es un niño”, casi pregunto a mi madre, que lo mira también y sonríe. La comadrona sale al vestíbulo a avisar a la familia, y cuando entra de nuevo nosotras estiramos el cuello para intentar ver al bebé. Ella parece dudosa, pero sonríe y retira un poco la tela. El niño tiene la carita arrugada, los ojos cerrados y un puño apretado por delante del pequeño rostro de pez. Brilla aún de pegajoso líquido amniótico. Le observamos mientras escuchamos los corazones de los otros bebés que, en unos días, saldrán al mundo como él. &lt;br /&gt;Es como estar en las mismas puertas de la vida. &lt;br /&gt;Me gustaría preguntarle qué o a quién ha visto al otro lado, de dónde viene, qué nos trae. Es tan nuevecito. No hay ni una sola huella del mundo en su cara. Pero eso lo pienso después, mientras le recuerdo, completamente indefenso, tan inmóvil. En el momento sólo puedo intentar retener en mi mente la imagen de su rostro, que parece saber más que todos los nuestros, que viene directamente desde la raíz del misterio.&lt;br /&gt;Entra la familia de la parturienta con cara de nervios, de haber dormido poco. Conjeturo que son los padres, la hermana, el cuñado y la abuela, que va un poco rezagada. No parecen ni muy ricos, ni muy pobres, ni muy felices, ni muy marginales. Normalidad en estado puro. Salen al cabo de unos minutos, sonriendo como sólo se sonríe cuando nace un niño o cuando te enamoras: desvergonzada, incontroladamente. Enhorabuena, murmuramos cuando pasan, y esbozamos una sonrisa sin ser capaces de darle esa cualidad sobrehumana que tiene la suya. Gracias, contestan, un poco aturdidos. La abuela solloza en silencio.&lt;br /&gt;Una nueva vida, pienso después, mientras viajo hacia Granada por primera vez en el curso. Ruego para que sea una señal que me está enviando vete a saber quién. También para mí empezará una nueva vida o, aún mejor, una versión de la anterior con más utilidades y prestaciones, como los programas informáticos. Llego a mi piso y lo encuentro vacío, con dos vueltas de llave y las cajas esparcidas por el pasillo, e intento hacerme a la idea de que empiezo otra vez a vivir sola. Hago listas mentales: tengo que limpiar, ir al supermercado, deshacer cajas, plantar hierbabuena en el balcón, comprar una silla que no me destroce la espalda. Estiro los brazos, como para aprovechar mejor este espacio que tengo para mí sola, y me siento a contemplar la Vega en nuestra enorme terraza. Aunque la vista sería mejor si no hubiera una grúa enorme justo enfrente, me gusta mirar cómo se mueve e imaginarme que doy un paseo montada en ella.&lt;br /&gt;Una nueva vida, me repito, o una versión mejorada de la antigua. Genial. Voy a echarme una siesta, que tendré que coger fuerzas. Sólo un ratito; luego me pondré a limpiar y a colocar la ropa y los libros.&lt;br /&gt;Me despierto dos horas más tarde justo a tiempo para ver cómo se esfuma el sol por detrás de los edificios. Por hoy ya no podré hacer nada, porque he quedado en media hora, pero no me siento ni un poquito culpable. El curso está tan nuevo, tan por estrenar. Tengo todo el tiempo del mundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112818322211669925?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112818322211669925/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112818322211669925&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112818322211669925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112818322211669925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/10/post-precocinado-listo-para.html' title='Post precocinado listo para descongelar'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112794248136995583</id><published>2005-09-28T23:18:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.984+02:00</updated><title type='text'>No me gusta irme sin avisar</title><content type='html'>Así que voy a dejar este mensaje para que sepáis que no sé cuándo podré volver a postear, porque me marcho a Granada y tardaré un poco en poner Internet en el piso. Puede que escriba algo desde un ciber, pero como también estaré liadilla con el comienzo de curso y demás, no aseguro nada.&lt;br /&gt;Y ahora os dejo y me voy a hacer la maleta. Cuidaos mucho en mi ausencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112794248136995583?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112794248136995583/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112794248136995583&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112794248136995583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112794248136995583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/no-me-gusta-irme-sin-avisar.html' title='No me gusta irme sin avisar'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112783050376775929</id><published>2005-09-27T16:04:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.917+02:00</updated><title type='text'>Por qué la otra tarde fue una tarde cojonuda</title><content type='html'>Habíamos quedado en el Balneario, un bar que han abierto junto a la playa en el viejo edificio de una casa de baños. El interior es absurdo de tan grande, con los techos enormes y las mesitas de coca-cola como perdidas en el suelo. El exterior es una terraza que se abre al mar, rodeada de columnas que en algún momento sostuvieron un gran porche. Como más de un malagueño, estoy hechizada por esas columnas que no sujetan nada, por las grandes piedras rotas, por la belleza que se ha construido a su alrededor sin necesidad de destruir nada. Quieren acabar con él con una &lt;a href="http://www.malagazine.info/pages/acbc.htm"&gt;reforma urbanística&lt;/a&gt; que ya está aprobada, y cada vez que lo pienso me duele como si se estuvieran cargando mi casa. Hasta entonces seguimos quedando allí, tomando café en su terraza, bebiendo cerveza en la playa y sentándonos a mirar atardeceres en la barandilla de piedra.&lt;br /&gt; Jose lleva un rato esperándome. Voy hacia él y pienso que me gusta el momento en que reconoces a la persona con la que has quedado, levantas la mano, sonríes y caminas hacia ella. Paseamos por el antiguo camping hasta la playa que hay junto a los astilleros y nos sentamos con unos chicos pseudohippies: pies descalzos, bongos, porros. Uno de ellos le enseña a tocar la darbuka a una niña de unos diez años. Le mira y le habla como a una adulta, y es hermoso verlos ahí: el chico mayor, con el pelo largo y rubio de surfero; la niña morenita y espabilada, escuchándole y moviendo las manos sobre el timbal.&lt;br /&gt; Luego volvemos al bar, donde hemos quedado con la PK, y nos tomamos un té moruno. Doy mordisquitos al dátil que ponen de acompañamiento, porque no soporto tanta dulzura junta y prefiero ir administrándomela. El sol es una bola tridimensional que se está escondiendo poco a poco tras las montañas del otro lado de la bahía. Me acerco con la cámara a cazarlo, y antes de darnos cuenta ya estamos los tres en la barandilla, haciéndonos fotos y liando cigarros.&lt;br /&gt; - Me gustaría saltar y mojarme los pies – dice la PK.&lt;br /&gt; - Pues hazlo – contesto yo, mientras fumo despacio.&lt;br /&gt; - Pero es que se me llenan de arena luego.&lt;br /&gt;- No pasa nada… te sientas aquí y esperas a que se te sequen.&lt;br /&gt;Se ríe, habla de pulmonías, vuelve a reírse y se tira al agua. Durante un rato, &lt;a href="http://www.fotolog.net/brujinus"&gt;salta y patalea&lt;/a&gt;. Jose se le une. Yo me quito los zapatos, me remango los vaqueros y me apunto también.&lt;br /&gt;El agua está suave y caliente en contraste con el aire de otoño, que ya empieza a ser fresco. El mar nos está atrayendo poco a poco, y cuando empezamos a tirarnos arena húmeda a puñados (primero a los pies, luego al cuerpo entero) ya sé que vamos a acabar los tres en el agua. Jose no se lo piensa: antes de que nos demos cuenta está en calzoncillos, intentando distinguir las piedras del fondo con sus ojos miopes. PK y yo le damos más vueltas, analizamos la ropa interior que llevamos, la cantidad de luz que le queda al día y la posibilidad de que nos vea alguien conocido.&lt;br /&gt;- Si se baña él y nosotras no, nos arrepentiremos – digo yo.&lt;br /&gt;Me quito los vaqueros y la camiseta y me tiro al agua. No es frío lo que siento, aunque me cuesta un poco respirar de la impresión. Nos salpicamos deseándonos suerte, como hacíamos de pequeños cuando celebrábamos la noche de San Juan. Nadamos un poco. Nadie nos mira porque a nadie le interesa demasiado. Me hago la muerta y miro las estrellas que empiezan a aparecer en el cielo. Escucho el sonido que hace la arena al desplazarse por el fondo: parece como si cantaran grillos diminutos.&lt;br /&gt;Empezamos a tener frío y salimos. Nos secamos con la camiseta, nos quitamos la ropa interior y nos vestimos en plan comando, con la piel todavía helada, riéndonos todavía.&lt;br /&gt;Y me alegro, me alegro tanto de estar aquí, semicongelada, con el pelo húmedo y salado, con mis amigos, de noche, en otoño… me alegro tanto de no haber pensado en la pulmonía y haberme tirado, sin más, porque el agua estaba tan calentita, aunque sea casi octubre…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112783050376775929?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112783050376775929/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112783050376775929&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112783050376775929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112783050376775929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/por-qu-la-otra-tarde-fue-una-tarde.html' title='Por qué la otra tarde fue una tarde cojonuda'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112750230233795907</id><published>2005-09-23T20:47:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.848+02:00</updated><title type='text'>25 ideas para escritores confusos</title><content type='html'>1. Encuentra tu propia forma de hacer las cosas y confía en ella.&lt;br /&gt;2. No utilices la escritura para hacerte querer.&lt;br /&gt;3. Recuerda que a veces te salvará la vida y otras te dejará tirado como a un perro.&lt;br /&gt;4. Miente descaradamente, pero se auténtico en tus mentiras. Encuentra la diferencia entre la mentira y la trampa y no seas tramposo.&lt;br /&gt;5. Lee mucho, lee con los cinco sentidos, lee absorto tirado en un sillón mientras se va poco a poco la luz de la tarde, lee con una linterna debajo de la cama. &lt;br /&gt;&gt; 5. 1. Encuentra los autores y los libros que te dan ganas de escribir y procura tenerlos cerca.&lt;br /&gt;6. No te fíes de los que dicen que es mejor escribir a mano. Tampoco de los que decimos que es mejor escribir en el ordenador. (Ver consejo 1).&lt;br /&gt;7. Haz el mismo caso a las críticas buenas que a las malas. Después de una mala crítica, date un poco al vicio y vuelve otra vez con más fuerza.&lt;br /&gt;8. Contigo mismo, sé humilde y endiosado al mismo tiempo. &lt;br /&gt;9. Aprópiate indebidamente de las vidas ajenas. Cotillea mucho.&lt;br /&gt;10. Para el bloqueo, recuerda a tito Hem y esta frase suya: “No te preocupes. Hasta ahora has escrito y seguirás escribiendo. Lo único que tienes que hacer es escribir una frase verídica. Escribe una frase tan verídica como sepas”.&lt;em&gt;(París era una fiesta)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;11. No te olvides de la tercera persona. Mira más a tu alrededor que a tu ombligo.&lt;br /&gt;12. Haz de la escritura un arte ecológico: recicla tus miserias.&lt;br /&gt;13. No seas moralista.&lt;br /&gt;14. El lector no es tonto.&lt;br /&gt;15. Sabes más de lo que crees… y sin duda tu escritura sabe más que tú.&lt;br /&gt;16. No se trata de vivir primero y de escribir después, sino de hacer ambas cosas a un tiempo y dejar que se alimenten mutuamente&lt;br /&gt;17. Tómatelo a broma. No vas a salvar al mundo con tus libros.&lt;br /&gt;18. Busca a gente que escriba y no te sientas un bicho raro.&lt;br /&gt;19. Enseña lo que haces, pero no des mucho la brasa.&lt;br /&gt;20. Explora… escribe cuentos infantiles, novelas policiacas, guiones de teatro, poesía moderna y textos para las cajas de los cereales.&lt;br /&gt;21. Ten a la escritura como esposa y búscate una amante (pintura, teatro, baile) para olvidarte de ella de vez en cuando. &lt;br /&gt;22. Ten en cuenta que escribir no ha hecho feliz a nadie.&lt;br /&gt;23. Si quieres dejarlo, recuerda que &lt;em&gt;es posible vivir una valiosa vida en un planeta del univeso sin ser escritor.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;24. Ignora el consejo anterior y no lo dejes nunca.&lt;br /&gt;25. Ignora todos los consejos anteriores y quédate sólo con el primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es, más o menos, lo que me han enseñado mis años de pseudoescritora. El 23 es una frase de "El vendedor de cuentos", de Jostein Gaarder. Tanto el 2 como el 22 son de &lt;a href="http://www.nataliegoldberg.com"&gt;esta señora&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Básicamente lo he escrito para mí misma, pero si puede servirle a alguien, mejor. He publicado los primeros 25 consejos (aunque no me gusta llamarlos así) que se me han ocurrido, y supongo que dentro de un tiempo los revisaré y corregiré; en cualquier caso, me gustan. A ver si no soy yo la primera que se olvida de alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Mi favorito es el 2.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112750230233795907?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112750230233795907/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112750230233795907&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112750230233795907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112750230233795907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/25-ideas-para-escritores-confusos.html' title='25 ideas para escritores confusos'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112725916844398939</id><published>2005-09-21T01:13:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.764+02:00</updated><title type='text'>21-S</title><content type='html'>Hoy es el Día Mundial del Alzheimer, y en la asociación donde estoy de voluntaria llevamos semanas preparándolo. Hemos vendido pulseritas y bolsas perfumadas, hemos colgado pósters y se ha preparado una cena de gala para socios. Los enfermos, cada uno a su manera, han pintado cuadros para hacer una exposición: cuadros coloridos y torpes, como los de los niños pequeños, con casas, árboles y estrellas de mar. &lt;br /&gt;Yo (concretamente, como diría Elvira Lindo)llevo varios días pensando qué escribiría en el post de hoy. Quería hacer ver lo dañina que es la enfermedad y lo necesarias que son las ayudas. Quería contaros que el trabajo allí es bonito, aunque a veces estés media hora para ayudar a uno de ellos a recortar una línea recta y te preguntes “¿qué coño hago yo aquí en vez de estar en la playa?”. &lt;br /&gt;No sabía cómo hacerlo sin caer en el sentimentalismo fácil, en el “oh-oh-qué-buena-soy” o en la reivindicación socio-revolucionaria. No me gusta escribir sobre este tipo de temas por lo mismo que no me gustó Mar Adentro: porque me parece tramposo hacer literatura, o cine, o lo que sea, sobre algo que tiene una carga moral tan grande. Opino que se confunde el juicio moral con el que merece la calidad de la obra, nos hacemos la picha un lío y acabamos con catorce Goyas de más en el bolsillo… pero bueno, ese es un tema polémico en el que no me quiero meter ahora :S&lt;br /&gt;Así que he decidido limitarme, sencillamente, a contaros cómo son mis abuelitos. Todos sabemos que el Alzheimer es una enfermedad dolorosa. Creo que hasta el menos empático puede imaginarse lo que significa ir perdiendo las facultades a lo largo de diez o doce años y acabar sin saber, como decía &lt;a href="http://antoniaromero.blogspot.com/2005/08/camina-despacio_13.html"&gt;Antonia&lt;/a&gt;, ni que estás vivo, haciéndote tus necesidades encima y teniendo que ser alimentado con una jeriguilla. Eso duele. Le duele al paciente, le duele a su familia y le duele a cualquiera que pase por ahí. Pero mis abuelos no son sólo pacientes. Son personitas. Tienen la enormidad de una vida entera dentro y no te la saben explicar, pero se les cuela en las miradas y en los gestos. Tendríais que ver cómo se esfuerzan en hacer sus trabajos, aunque les tiemble la mano al agarrar el boli. Cómo se disculpan cuando te preguntan y cómo sonríen cuando les dices lo mucho que te gusta lo que han hecho. Algunos de mis abuelitos tienen, lo juro, sonrisas que iluminan aceras enteras.&lt;br /&gt;Como Victoria, que se me acerca y me dice “guapa” con los enormes ojos azules muy abiertos y el pelo blanco formando una especie de aureola en torno a su cabeza… la misma Victoria que aprieta los lápices de colores en la mano porque teme que se los vayan a quitar, y gruñe y protesta cuando se los cogemos para guardarlos.&lt;br /&gt;O Carmen, que te cuenta varias veces al día las mismas historias, con las mismas palabras y riéndose exactamente en los mismos sitios. &lt;em&gt;“Mi marío… mi marío era mu gueno, pero to era pa sus hijos… y a mí, si yo le pedía un vestido, me compraba tres que cuando me los ponía me se quedaban antiguos. Así que yo me enfadé y no me acosté más con él… &lt;/em&gt;- hace una pausa y se inclina hacia mí como para decirme un secreto -.  &lt;em&gt;Aluego me arrepentí, pero como a los arrepentíos son a los que quiere el señor…”&lt;/em&gt; y se ríe, irreverente, bamboleando su enorme tripa y sus carrillos mofletudos.&lt;br /&gt;O Mario, que me da abrazos de oso y me dice “Te quiero musho”, así, con “sh”, y me pone carita de cachorrillo para que le de doble ración de aperitivo.&lt;br /&gt;O Juan José, que gruñe todo el rato y apenas se le entiende, pero siempre acaba los gruñidos con una sesión de sonrisas, como diciendo “si yo no soy malo y tú lo sabes, si yo no le haría daño ni a una mosca”… (que no es lo que dice, porque no sabe, pero es lo que quiere decir, porque yo lo sé).&lt;br /&gt;O Rafaela, que se ríe y mueve la lengua hacia ambos lados de la boca en una mueca inverosímil, y dice “la leshe que te dieron” en voz muy bajita cada vez que la levantamos para que haga un poco de gimnasia.&lt;br /&gt;O Juana, que me llama “preciosa” y me abraza, pero a veces se pone triste y no sabemos muy bien por qué.&lt;br /&gt;O Juan, al que en su pueblo llamaban “el Bonito”y que te mira sabiendo que él, aunque sea diabético, apenas pueda escribir y ande con bastón, alguna vez fue “El Bonito” y, en algún lugar bajo su gorra gris, lo sigue siendo.&lt;br /&gt;O Paco, que no es capaz ni de distinguir un color de otro, que apenas puede colorear, que casi no puede ni hablar y que, sin embargo, a veces sonríe.&lt;br /&gt;O el otro Paco, que sabe en qué consiste su enfermedad y lo que le espera, pero se toma cada mañana tan en serio como si fuera su primer día de colegio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguen teniendo cualidades de persona. Pueden estrujarte el corazón o alegrarte la mañana. Pueden ser adorables y aborrecibles, gruñones, juguetones, retorcidos y dulces. Y no me estoy haciendo la buena si os digo que cuando voy allí lo hago más por mí que por ellos. &lt;br /&gt;Yo sé que este post es de los que vais a leer a saltos, si es que lo leéis… De esos que tienen poco gancho, poca calidad literaria y demasiado sentimentalismo.&lt;br /&gt;Pero qué queréis que os diga. Yo tenía que hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Y hoy, para no variar, se me quedan cortas las palabras)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112725916844398939?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112725916844398939/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112725916844398939&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112725916844398939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112725916844398939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/21-s.html' title='21-S'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112691705794923585</id><published>2005-09-17T02:13:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.696+02:00</updated><title type='text'>Pequeña Pieza para Piano Solo</title><content type='html'>El está tocando y la ve entrar en el salón por el rabillo del ojo. No deja de mirar, alternativamente, la partitura y las teclas; sabe que si tuerce la cabeza, perderá el hilo y tendrá que volver a empezar. Pero nota que ella está ahí, sentada en el sillón con algún papel entre las manos, las piernas recogidas y la cabeza un poco ladeada.&lt;br /&gt; “Y yo que siempre me quejo de que no quiere escucharme”, se dice a sí mismo, y sonríe un poco. “Tal vez esta sea su manera de valorarme, tal vez sea su forma de decirme que no cree que sea una estupidez que esté aprendiendo a tocar el piano ahora”. Sabe que a veces los ensayos son monótonos, porque hay que repetir muchas veces los fragmentos difíciles, así que, como no quiere aburrirla, decide que hoy no va a ensayar, sino a intrepretar su (escaso) repertorio al completo, con concentración, con sensibilidad. &lt;br /&gt; Ella no se ha cambiado aún de ropa y lleva las media puestas. Le gustan sus pies sin zapatos, pero con medias. Mientras arranca con &lt;em&gt;Für Elise &lt;/em&gt;esforzándose por no equivocarse, piensa que tal vez luego le quite las medias muy despacito y le recorra con los dedos las marcas del vientre. Con la parte de su oído que no dedica a la melodía, le escucha dar vueltas a los papeles que sostiene en el regazo. Imagina la carita de concentración, los dedos de uñas pulidas buscando datos en los documentos.&lt;br /&gt; Todo el mundo conoce &lt;em&gt;Für Elise&lt;/em&gt;, pero poca gente la ha escuchado entera. Él se la sabe completa, las tres partes, y mientras comienza la segunda, intentando dar con ese &lt;em&gt;andante cantabile &lt;/em&gt;que tanto le cuesta a veces, piensa que a ella, en el fondo, le gusta su forma de ser, aunque últimamente se peleen tanto, porque de lo contrario no se sentaría a oírle tocar. “Es su manera de decirme que me quiere”, se dice, y sonríe satisfecho, porque, por una vez desde hace ya unos cuantos meses, siente que conectan, que es mentira todo eso que se dice a sí mismo a veces sobre el error que cometió al casarse. “Sí que me quiere – asiente suavemente con la cabeza -, y no le molesta que ensaye, como yo pensaba. Creía que le molestaba, pero puede que no; puede que trabaje mejor oyéndome. Dicen que la música clásica favorece la concentración, no?”. Todo esto piensa él mientras inicia la tercera parte: con la izquierda da repetidamente un &lt;em&gt;la&lt;/em&gt; muy bajo y con la derecha compone acordes complicados para su mano de principiante, así que deja de pensar, porque no quiere equivocarse; ahora no.&lt;br /&gt; Por fin, de nuevo, el estribillo, o como se llame en música clásica. Ha llegado al final casi sin errores, con apenas unos cuantos resbalones entre tecla y tecla. Mientras termina la pieza, siente el corazón henchido de cariño, de agradecimiento. Acaba, sostiene durante un rato las últimas notas (&lt;em&gt;las &lt;/em&gt;en ambas manos) y respira, mientras escucha cómo el sonido se diluye en el aire, alargado por el pedal derecho. &lt;br /&gt;Antes de comenzar la segunda pieza que quiere regalarle a su mujer, se detiene un segundo a escuchar un latido metálico que rompe el silencio de la habitación.&lt;br /&gt; La mira, y cuando ve los moscardones negros de los auriculares en sus orejas pequeñas y blancas, no dice nada. Gira la cabeza, cierra las partituras, fija la vista en la madera brillante del piano y se pone a tocar escalas de &lt;em&gt;do &lt;/em&gt;con las dos manos, seca, machaconamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: La he quitado el nombre al blog porque estoy hartísima y no se me ocurre otro. Hala, que le den.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112691705794923585?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112691705794923585/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112691705794923585&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112691705794923585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112691705794923585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/pequea-pieza-para-piano-solo.html' title='Pequeña Pieza para Piano Solo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112665936462510262</id><published>2005-09-14T02:45:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.634+02:00</updated><title type='text'>Esta noche no sé qué voy a postear, pero voy a postear</title><content type='html'>Más que nada, porque os quiero contar que llevo varios días irritable, eléctrica, como con síndrome premenstrual agudo. Salgo, entro, cocino, voy a los abuelitos, duermo mucho, leo mucho, escribo un poco, y entre todo eso se me filtra una mala ostia contenida que me escuece en los ojos y me agarra los hombros en forma de dolorosa contractura de trapecio. ¿Por qué? No sabría deciros.&lt;br /&gt;Pero no quiero estar mal y no pienso estar mal, y lucho. Ayer puse música, agarré la almohada y me puse a darle hostias a la cama, y cuando más emocionada estaba, cuando ya pensaba que iba a conseguir deshacerme de toda esa electricidad estática del organismo, me cargué la bombilla de mi cuarto, y del cabreo estuve a punto de hacer trizas unos cuantos platos. Acabé en casa de Elsa bebiendo sangría, fumando y cantando Fito a todo volumen, yéndome demasiado temprano y sabiendo que hoy, nada más levantarme, iba a sentirme igual de mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he tocado el piano rabiando contra Satie y su lento Gimnopedio (es la pieza con la que estoy ahora), deseando saberme algo furioso o tener suficientes conocimientos de música como para inventármelo. Luego he ido a la librería. Observaba las cubiertas brillantes de los libros, los cogía, los ojeaba, miraba el precio, los volvía a soltar. Cuando tenga mi propio dinero voy a gastarme todo el sueldo en novedades-literarias-de-pasta-dura-excesivamente-caros-en-proporción-a-su-número-de-páginas. Ahora mismo sólo me puedo permitir clásicos de bolsillo de segunda mano, y casi ni aun así. &lt;br /&gt;(Cuando era pequeña, iba a la librería con mi padre y elegía varios libros. Luego él los miraba, calibraba el peso y la dificultad y hacía una estimación de cuánto iban a durarme. Si no eran más de un par de días, me hacía elegir otro.)&lt;br /&gt;Después, en la moto, cantaba “So Payaso” a todo pulmón, y hablaba sola, y recitaba poemas de Benedetti poniendo acento uruaguayo. “Porque te escondes dulce en el orgullo, pequeña y dulce, corazón coraza”. Y a la lista de requisitos para mi futuro Gran Amor que estoy haciendo desde que leí &lt;a href="http://yesacaragolfillo.blogspot.com/2004_04_01_yesacaragolfillo_archive.html"&gt;esto&lt;/a&gt; he añadido: “que me pida que le recite poemas de memoria”. También he tenido una idea para un cuento, y barajaba frases, posibles principios y posibles finales mientras zigzagueaba entre coches y autobuses, sin prestar mucha atención, obviamente jugándome la vida.&lt;br /&gt;Esta noche me he puesto guapa, con la falda larga que tiene dos cascabeles colgando de la cintura y me hace sentir como un hadita o un duende. Me he ido por ahí con mis amigos, hemos cenado y nos hemos sentado en el jardín de la catedral. He contado aquella anécdota de cuando Rocío estaba aprendiendo a esquiar y bajó una pista azul entera haciendo cuña, a unos ciento ciencuenta kilómetros por hora y gritando “¡Sorry! ¡Perdón! ¡Merci!”, y de pronto aprendió a hacer paralelo porque si no giraba se mataba. Me he reído como una loca y me he atrevido a ponerme un poco triste, porque ha llegado septiembre y mis amigas se van, cada una a la ciudad donde estudia, y se nos acaba este verano que hemos tenido, tan largo, tan drogadicto, tan bueno.&lt;br /&gt; Y ahora estoy aquí, blogueando un poco, escribiendo otro poco, y se me ocurre que ya sé por qué quiero postear: porque nunca me había sentido tan bien estando mal y quería contároslo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112665936462510262?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112665936462510262/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112665936462510262&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112665936462510262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112665936462510262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/esta-noche-no-s-qu-voy-postear-pero.html' title='Esta noche no sé qué voy a postear, pero voy a postear'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112647631113358734</id><published>2005-09-11T23:40:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.564+02:00</updated><title type='text'>La opinión de los lectores</title><content type='html'>1. &lt;em&gt;Y todo eso que se refleja en tus posts…&lt;br /&gt; … ese vivir tan romántico&lt;br /&gt; … esa mirada tan detallista&lt;br /&gt; … esa vitalidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Tú vives así o es un recurso literario?&lt;/em&gt;, me pregunta un desconocido por el messenger. &lt;br /&gt;Yo vivo así, ya lo creo. Camino por la calle, como la tarde de la que os hablé hace un par de posts, y voy pensando en cómo voy a describir lo que siento, esa soledad extrañamente alegre. Me narro a mí misma como si fuera un personaje de novela, en tercera persona, con los pensamientos entrecomillados. Me paso los viajes en autobús seleccionando adjetivos para describir el paisaje, y me propongo aprender más vocabulario para poder llamar por su nombre a las piedras, a las nubes y a los matojos. Voy a un concierto y en lugar de bailar miro la expresión medio ida del bajista y los ojos como brasas del cantante, y no os creáis que no me da rabia no ser capaz de bailar, pero prefiero observarlo todo bien para poder recordar los detalles luego.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entonces, &lt;/em&gt;pregunta él, &lt;em&gt;¿no te pierdes media vida? &lt;/em&gt;Me explica todo el rollo gestáltico del fondo y la figura, y de cómo lo que vivo y lo que siento, que deberían componer la figura, pasan a ser el fondo cuando me concentro en pensar cómo describirlo. &lt;br /&gt;Pues sí, reflexiono, me pierdo media vida, claro que me la pierdo. Qué se le va a hacer. Escribir no hace feliz a nadie. Pero luego llego a mi casa, me siento frente al ordenador e intento recuperar esa media vida, como tirando de un hilito invisible que la traiga de nuevo hacia mis párpados, hacia mis venas. Y tal vez lo que siento cuando escribo no es exactamente esa conciencia que predican los budistas, esa presencia pura, sin que nos huya la mente como un gato escurridizo. Pero es mucho más mágico, diferente, visceral, múltiple. Como si todas las dimensiones de mi ser se estuvieran llenando a la vez. Así que me da igual perderme media vida si la otra media la puedo vivir de esta manera.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;2. &lt;em&gt;Escribes mucho más dulce desde que viniste de los Pirineos,&lt;/em&gt; me dice mi madre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo le contesto que sí, que es cierto, que escribo más dulce. ¿Por qué? Me pregunto. Porque estoy harta de la ironía, de la autojustificación, del monólogo mentiroso que pretende ser un diálogo. Porque leí una frase de Maruja Torres que decía que un artículo nace, sobre todo, de una pasión, y desde entonces he resuelto que si no hay pasión, no posteo. Y las pasiones suelen ser dulces: como Ikerlynch, como Mariana, como la independencia, como mi Jose. &lt;br /&gt;Y también escribo dulce porque he descubierto que sólo escribo para una persona, y es la Marina que, cuando tenía diez años, les dejaba cartas a los gnomos y a sus juguetes y nunca recibió respuesta. Mi escritura, Marinilla, son las cartas de los muñecos y de los habitantes del bosque. Sí que están vivos, ¿sabes?, y sí que existen. &lt;br /&gt;Y a Marinita hay que tratarla con cariño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112647631113358734?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112647631113358734/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112647631113358734&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112647631113358734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112647631113358734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/la-opinin-de-los-lectores.html' title='La opinión de los lectores'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112643753550395211</id><published>2005-09-11T13:14:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.504+02:00</updated><title type='text'>De cómo las canciones dicen lo que nosotros no sabemos expresar</title><content type='html'>&lt;em&gt;Atiéndeme&lt;br /&gt;quiero decirte algo&lt;br /&gt;que quizá no esperes&lt;br /&gt;doloroso tal vez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escúchame&lt;br /&gt;que aunque me duela el alma&lt;br /&gt;yo necesito hablarte&lt;br /&gt;y así lo haré&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros&lt;br /&gt;que fuimos tan sinceros&lt;br /&gt;que desde que nos vimos&lt;br /&gt;amándonos estamos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros&lt;br /&gt;que del amor hicimos &lt;br /&gt;un sol maravilloso&lt;br /&gt;romance tan divino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros &lt;br /&gt;que nos queremos tanto&lt;br /&gt;debemos separarnos&lt;br /&gt;no me preguntes más&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es falta de cariño&lt;br /&gt;te quiero con el alma&lt;br /&gt;te juro que te adoro&lt;br /&gt;y en nombre de este amor&lt;br /&gt;y por tu bien&lt;br /&gt;te digo adiós.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                    Chavela Vargas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112643753550395211?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112643753550395211/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112643753550395211&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112643753550395211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112643753550395211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/de-cmo-las-canciones-dicen-lo-que.html' title='De cómo las canciones dicen lo que nosotros no sabemos expresar'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112629712225102069</id><published>2005-09-09T22:14:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.438+02:00</updated><title type='text'>Veintiuno y subiendo</title><content type='html'>Felicidades, mi clown, mi payasete. Veintiuno ya. No sé qué te regalarán pero, para mí, tú eres el mejor regalo de este año, sin duda. &lt;br /&gt;Brindo por noches en la enorme terraza de mi ático nuevo, mirando hacia la Vega, hablando de la inmortalidad del cangrejo y del sexo de los ángeles. Por tardes de cañas y cafés, por litronas en los parques (por parques sin litronas). Por escribir en los bares. Brindo porque les enseñes teatro a los chiquitines con la nariz de payaso que te vas a tener que comprar (la vieja se rompió en la feria, cuando bailábamos con ella puesta y nos pasábamos pelotas invisibles). También brindo (o ruego, más bien) por tener la oportunidad de compartir otro escenario contigo.&lt;br /&gt;Brindo porque encuentres a esa personita especial (esa chica lista-y-dulce-y-guapa-y-perfecta-y-que-te-entienda), porque tu monólogo se convierta en diálogo. Brindo porque puedas pensar menos y sentir más, porque seas capaz de prestar atención a tu respiración, un dos, un dos, y sosegar tu mente enfebrecida, y brindo porque sé que ese sosiego te va a ir acercando al amor, por fin. O a la paz. &lt;br /&gt;Brindo porque el destino te ha traído por fin a mi lado, y cuando ya pensaba que nos íbamos a ir separando lentamente por, ya sabes, la vida y eso, te vienes a mi ciudad y me dices que vas a compartir un curso conmigo. Brindo por eso.&lt;br /&gt;Brindo por tus textos, tus guiones, tus dibujos, tus teatros. Por esa cabecita tuya que buye sin parar y por cada uno de sus largos rizos, por tu espíritu crítico, por tu rebeldía. Por tu libreta de apuntar frases y tu libreta de dibujos surrealistas, freudianos. Por tus palmas, tu piano, tus darbukas y tu siempre aplazado propósito de aprender a tocar la guitarra.&lt;br /&gt;Que tengas suerte, mi loco, mi artista. Que encuentres tu camino y, si te equivocas, escojas otro nuevo sin miedo, con alegría. Que consigas un buen curro y llegues a fin de mes (y ya sabes que si no te invito a cenar). Que sigas volando y abras cada día el corazón un poquito, como si le estuvieras haciendo palanca con un destornillador.&lt;br /&gt; Ponte a Calamaro y dedícate un “Brindo por las mujeres” en mi nombre. Veintiuno ya. Bueno, no son muchos. Apenas si estás en la recta de salida.&lt;br /&gt; Brindo por el momento en que tú y yo nos conocimos…&lt;br /&gt; Felicidades, mi genio, mi amigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112629712225102069?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112629712225102069/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112629712225102069&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112629712225102069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112629712225102069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/veintiuno-y-subiendo.html' title='Veintiuno y subiendo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112617482147150566</id><published>2005-09-08T12:17:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.375+02:00</updated><title type='text'>Septiembre</title><content type='html'>Camino por Málaga, por Málaga-me-mata, recorriendo la calle Granada hasta la plaza de la Merced. No voy cogida de la mano de nadie, nadie me rodea el hombre con el brazo. Voy sola, y puedo sentir el aire que rodea mi cuerpo: una funda invisible, un preservativo gigante de espacio vacío. Me concentro en los dedos de mis manos y en las puntas de mis pies. Toda yo soy energía resplandeciente, una especie de ET con forma humana que camina sola porque no le hace falta nadie.&lt;br /&gt; Luego me sentaré en la Merced a beber cerveza. Hablaremos de nada, jugaremos a las cartas, comeremos patatas fritas. Después caminaré, esta vez en compañía, en dirección a un bar, o a por un shawarma, o a ver una peli tirada en el sofá de la PK. Volveré a mi casa en moto, con el viento zumbándome en los brazos, advirtiéndome que el verano se está acabando (disimulado, despacito, pero se acaba).&lt;br /&gt; Daré un par de vueltas por Internet, y no por vicio, sino porque aquí todo el mundo escribe, y un mundo donde todos escriban es el sueño de un buen escritor (el mal escritor no quiere que le quiten protagonismo).&lt;br /&gt; Después me iré a la cama y no podré dormir. Pensaré en escribir y en bailar, en volver a Granada, en quedarme en Málaga, en la playa, en la nieve. Me tumbaré boca bajo para sentir cómo aplasto mis pulmones con mi peso. Intentando acunarme a mí misma como a una niña, repasaré los placeres del día, para ver si así vuelve el sueño de donde quiera que se haya escondido. &lt;br /&gt;Después de pensarlos todos, el mejor será, sin duda, el delicado placer de andar sola.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112617482147150566?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112617482147150566/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112617482147150566&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112617482147150566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112617482147150566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/septiembre.html' title='Septiembre'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112605040616084562</id><published>2005-09-07T01:06:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.308+02:00</updated><title type='text'>...T'has de riure més fort</title><content type='html'>Estoy intentando resumirla. Intento meterla en un post para ver si así dejo de echarla de menos. ¿Qué os cuento para que la conozcáis, para que intentéis imaginaros cómo es estar un día a su lado? Hay quien se empeña en ser distinto, vistiéndose de formas extraña, escuchando música experimental o defendiendo ideas absurdas. Mariana era especial por la forma en que vivía, por cómo lo tocaba todo y lo convertía en oro.&lt;br /&gt;Cuando yo volvía de estudiar catalán en el SIM y me agobiaba pensando en los trabajos de la facultad, me la encontraba sentada en su escritorio, de espaldas a la puerta, pintando acuarelas de ciervos y patos con pinceladas diminutas. Tenía la pared llenas de fotos de animales hechas por ella misma. Había muchas vistas desde detrás; del culo, para entendernos. Ella siempre decía que todas las fotos de animales son desde delante, y que ella no quería fotos como todas. “A més, està net”*, argumentaba, cuando yo me quejaba. Y yo sonreía y le soltaba un &lt;em&gt;només faltaría&lt;/em&gt; de los suyos.&lt;br /&gt;Cocinaba platos inventados y me los daba a probar. Paraba de estudiar para ver cómo pasaban las ovejas por el valle, al otro lado de la ventana. Cosía lentejuelas a sus jerseys y le cambiaba los botones a sus chaquetas. Sonreía mucho y me dejaba notas de ánimo en la mesa cuando me ponía triste.&lt;br /&gt;Un día, cuando estaba a punto de terminar la carrera, me la encontré deprimida, sentada en el suelo, enfurruñada como una niña. &lt;em&gt;No quiero trabajar&lt;/em&gt;, decía. &lt;em&gt;Todo el mundo que trabaja se queja, y si todos se quejan será por algo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sus frases estaban llenas de exclamaciones y de letras repetidas, y se tiraba de risa sobre la cama cuando sacudía a su Nemo de peluche para que hiciera ruido. Tenía unos calcetines con huecos para los dedos de los pies, y cuando se los ponía pasaba todo el día quitándose los zapatos (sus zapatos rojos, brillantes) para enseñarlos. Fabricó cortinas y lámparas de papel de seda para nuestra habitación compartida.&lt;br /&gt;(Abandono, abandono, no la puedo explicar. Conocedla si podéis, porque no me cabe sólo en palabras).&lt;br /&gt;Me fue calando despacito, como una llovizna que te moja sin que te des cuenta, y no reparé en cuánto la quería hasta casi el final, cuando estudiábamos juntas mirando las ovejas y pintándole caritas a la botella de agua.&lt;br /&gt;Hoy me acuerdo de ella porque he estado pensando en algo que leí en un libro: el concepto japonés de la &lt;em&gt;resonancia&lt;/em&gt;, o el hueco que queda en la rama cuando se va el pájaro (o el silencio que se cernía sobre las montañas pirenaicas cada vez que se deshacía en el aire el ruido de un helicóptero). Mariana es sobre todo eso: su resonancia. No fue la forma en que llenó mi vida, sino la manera en que se vació cuando ella se marchó. Y ahora que, un año y medio después de verla por última vez, aún me sigo acordando de sus frases, de sus risas y de sus recetas de cocina, me pregunto hasta cuándo van a durar en mi vida las vibraciones de su ausencia. &lt;br /&gt;Un mensaje desde aquí: Mariana, te extraño. No sé por qué me impactaste tanto, no sé por qué vi en ti tanta luz, pero la vi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marina: &lt;em&gt;no voy a hacer abdominales nunca más. No me gustan; son muy desagradables.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mariana:&lt;em&gt; fer abdominals no serveix de res. Per això (se señala la panza)t'has de riure**.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Marina: &lt;em&gt;yo me río mucho.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mariana: &lt;em&gt;t'has de riure més fort***.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Además, está limpio.&lt;br /&gt;** Hacer abdominales no sirve de nada. Para eso tienes que reírte.&lt;br /&gt;*** Tienes que reírte más fuerte.&lt;br /&gt;(Perdón si he escrito algo mal en catalán. Admito correcciones).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112605040616084562?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112605040616084562/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112605040616084562&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112605040616084562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112605040616084562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/thas-de-riure-ms-fort.html' title='&lt;em&gt;...T&apos;has de riure més fort&lt;/em&gt;'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11963423.post-112586568107675300</id><published>2005-09-04T22:26:00.000+02:00</published><updated>2006-10-22T21:37:39.246+02:00</updated><title type='text'>No entiendo</title><content type='html'>No entiendo cómo la gente elige un nick y un nombre para el blog y se queda con él años. Yo me harto rápido de las dos cosas. Supongo que tengo un problema.&lt;br /&gt;Por cierto: ¿alguna sugerencia para cambiarle el nombre a esto?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11963423-112586568107675300?l=marinainthemiddle.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/feeds/112586568107675300/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11963423&amp;postID=112586568107675300&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112586568107675300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11963423/posts/default/112586568107675300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://marinainthemiddle.blogspot.com/2005/09/no-entiendo.html' title='No entiendo'/><author><name>Mandarina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17592573488224280820</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
